La Confederación Nacional de Trabajadores–Solidaridad Obrera (CNT-SO) ha anunciado nuevas jornadas de movilización en Francia para el 24 y el 31 de octubre, con la vista puesta en una huelga interprofesional el próximo 5 de noviembre. El sindicato anarcosindicalista plantea trasladar a los centros de trabajo el movimiento de protesta protagonizado por la juventud durante las últimas semanas y convertir el descontento social en una respuesta organizada contra las políticas de austeridad, la precariedad y el deterioro de las condiciones de vida.
En un comunicado publicado este jueves, 22 de octubre, CNT-SO acusa al Gobierno francés de responder a la crisis social con medidas policiales y restricciones de las libertades públicas. La organización sostiene que las movilizaciones del 17 de octubre, en las que participaron jóvenes y trabajadores de distintas generaciones, muestran que el conflicto sigue abierto. Frente al discurso gubernamental centrado en los disturbios de aquella jornada, el sindicato reclama atender las causas económicas y sociales de las protestas.
La convocatoria distingue dos momentos. Los sábados 24 y 31 de octubre, CNT-SO llama a participar en las movilizaciones del movimiento social y juvenil, también mediante paros donde sea posible. Para el 5 de noviembre, propone preparar una huelga interprofesional que extienda la protesta a empresas, servicios públicos y distintos sectores productivos. No se trata, por tanto, de una huelga general ininterrumpida entre ambas fechas, sino de un calendario de movilizaciones dirigido a ampliar y organizar el conflicto.
El sindicato considera que el movimiento impulsado por la juventud ha abierto una oportunidad para unir reivindicaciones que afectan al conjunto de la clase trabajadora. Salarios, condiciones laborales, reparto de la riqueza y reducción de las desigualdades aparecen como cuestiones centrales de su llamamiento. CNT-SO insiste en que la respuesta no debe depender exclusivamente de las grandes manifestaciones, sino construirse mediante asambleas, comités de huelga y organización directa en los lugares de trabajo.
La confederación también denuncia lo que considera una deriva autoritaria de las instituciones francesas. Según su análisis, la política de Emmanuel Macron ha profundizado durante la última década la fractura social, mientras la respuesta oficial ante la protesta se concentra en el orden público. CNT-SO advierte asimismo del acercamiento del discurso institucional a propuestas de la extrema derecha, una valoración política expresada por la propia organización.
El objetivo anunciado para el 5 de noviembre es que la jornada tenga una participación amplia y facilite la continuidad de las movilizaciones. CNT-SO propone multiplicar los conflictos laborales por salarios y condiciones de trabajo, fortalecer la coordinación entre sectores y articular espacios de decisión colectiva. Su reivindicación de fondo es un reparto más igualitario de la riqueza y del trabajo.
El sindicato recuerda que la participación en una huelga debe ajustarse a las condiciones laborales de cada sector y ha difundido materiales específicos sobre el ejercicio de ese derecho en las empresas privadas. También señala la existencia de preavisos de huelga de organizaciones representativas para trabajadores del sector público francés.
La convocatoria de CNT-SO añade así una nueva iniciativa sindical a las protestas que atraviesan Francia. Las jornadas del 24 y el 31 de octubre servirán para medir la continuidad del movimiento social, mientras que el 5 de noviembre aparece como la fecha elegida para intentar transformar esa movilización en una respuesta interprofesional organizada desde los centros de trabajo.




