La plantilla de la tonelería Huberto Domecq, en Jerez de la Frontera, tiene convocada una huelga indefinida a partir del lunes 26 de octubre. CCOO del Hábitat de Cádiz anunció la decisión después de los paros de septiembre y de las dificultades para alcanzar un acuerdo sobre salarios y organización del trabajo. La convocatoria abre una nueva fase en un conflicto que se prolonga desde hace semanas y que afecta a un oficio muy ligado a la producción de barricas para el sector bodeguero.
El sindicato sostiene que la dirección no ha dado una respuesta satisfactoria a las reivindicaciones de la plantilla ni ha presentado una propuesta capaz de desbloquear las negociaciones. Los trabajadores ya secundaron paros los días 22 y 23 de septiembre, dentro de una primera convocatoria que incluía también el 21 y el 22 de octubre. Aquellas movilizaciones llegaron después de una mediación sin acuerdo celebrada el 21 de septiembre ante el Servicio Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales de Andalucía (Sercla).
Entre las reclamaciones figuran mejoras retributivas y cambios en la organización de la producción. CCOO cuestiona especialmente los sistemas utilizados para medir y cronometrar las tareas de fabricación y reparación de barricas, que, a su juicio, imponen ritmos de trabajo difíciles de sostener. En septiembre, Izquierda Unida trasladó que parte de las demandas incluían una subida de 150 euros y dos días de asuntos propios; estas cifras proceden de esa intervención política y no deben confundirse con un acuerdo alcanzado.
El conflicto se desarrolla además bajo un convenio provincial de la madera cuya negociación lleva años paralizada. Según CCOO, la falta de renovación desde 2013 hace necesarias mejoras adaptadas a la evolución del coste de la vida. La organización sindical ha pedido a la empresa que abra una negociación real sobre salarios, jornadas y condiciones dentro del taller.
La empresa rechaza la acusación de bloqueo. En declaraciones difundidas por medios locales, Huberto Domecq afirma que ha actualizado los salarios pese a la falta de renovación del convenio y que sus retribuciones se sitúan por encima de determinadas referencias sectoriales. También defiende un sistema de primas por productividad que, según la dirección, fue acordado con la plantilla y remunera la producción adicional. La compañía niega que exista una negativa general a negociar y sostiene que las eventuales mejoras deben basarse en criterios económicos sostenibles.
Antes del inicio previsto de la huelga indefinida, ambas partes tenían señalada una nueva cita de mediación en el Sercla este jueves 22 de octubre. A falta de un acuerdo confirmado, la convocatoria continúa fijada para el día 26. Para la plantilla, la próxima negociación decidirá si existe una salida al conflicto; para una industria tradicional como la tonelería, el debate reúne dos cuestiones inseparables: la continuidad de la producción y las condiciones de quienes realizan el trabajo especializado que la hace posible.





