La CNT en su documento «Concepto confederal del comunismo libertario», aprobado en el Congreso de mayo de 1936 celebrado en Zaragoza, recoge los principios de la futura sociedad libertaria, texto dictado por los 20 miembros de una ponencia integrada por significados confederales como F. Montseny, M. González Inestal, J. Ascaso, J. García Oliver o P. Falomir, entre otros, que conocen perfectamente las propuestas ideológicas de Kropotkin. En dicho dictamen se hace referencia a que la revolución se inicia como un fenómeno psicológico contra el actual estado de cosas, como manifestación social contra el régimen capitalista, para poseer una fuerza capaz de imponer una nueva sociedad, por el hundimiento de la ética del régimen capitalista, su bancarrota económica y el fracaso de su expresión política.
«El Comunismo Libertario y otras proclamas insurreccionales y naturistas», del médico anarquista Isaac Puente, militante de la CNT apareció en 1933 y en tres años alcanzó la difusión de 100.000 ejemplares, con un capítulo inicial que lleva el enunciado de La Sociedad del Porvenir. El Comunismo Anárquico, en el que muchos de los postulados de Kropotkin se ven fielmente reflejados.
A continuación se expone el concepto constructivo de la revolución, el plan de organización de los productores, las comunas y su funcionamiento, las relaciones e intercambio de productos, los deberes individuales con la colectividad, la familia, la cuestión religiosa, la pedagogía, el arte, la ciencia y la libre experimentación, concluyendo con la defensa de la revolución y unas palabras finales.
Tras su lectura, llama la atención las innegables interacciones entre los postulados kropotkinianos y buena parte de la ponencia. Sin embargo algún autor propuso ya con anterioridad un planteamiento similar al seguido en la ponencia de 1936. De hecho se entiende que es el documento en el que se inspira la misma. Es el caso de «El Comunismo Libertario y otras proclamas insurreccionales y naturistas», del médico anarquista Isaac Puente, militante de la CNT. La obra apareció en 1933 y en tres años alcanzó la difusión de 100.000 ejemplares, con un capítulo inicial que lleva el enunciado de La Sociedad del Porvenir. El Comunismo Anárquico, en el que muchos de los postulados de Kropotkin se ven fielmente reflejados. Tras abordar capítulos como la crisis de la sociedad capitalista, la conciencia de clase del proletariado, la lucha, el Estado, lo que une a los hombres y sus aspiraciones, sigue con una propuesta explícita: Esbozo de una sociedad comunista-libertaria, y a continuación, un capítulo dedicado a conceptos inherentes al comunismo libertario como definición, estructura, el individuo y la colectividad, forma de propiedad, modalidad del trabajo, ¿producción dirigida o libre? e intercambios. Y termina la obra con varios apéndices relativos al naturismo, neomalthusianismo y la moral sexual, muy en la línea de los preceptos filosóficos de Kropotkin en los que se inspira.
Su filosofía política de carácter revolucionario se basa en los postulados sobre el anarcocomunismo, la federación de comunas libres, la ayuda mutua y la cooperación voluntaria, consideradas como herramientas necesarias para superar el viejo feudalismo y el capitalismo. Fue muy crítico con el derrumbe de la sociedad industrial y partidario de modificar la ciudad para hacerla más habitable, tal como señala en Campos, fábricas y talleres. Kropotkin, al igual que Reclus, era geógrafo y contaba con una sólida experiencia en ese campo científico. Sus conocimientos del espacio y de las sociedades humanas que lo habitan transformándolo, fueron algunos de sus ejes conceptuales. Muchas de estas visiones pasaron al mundo de la geografía académica, a las escuelas normales de magisterio y de ahí al profesorado racionalista, que las difunde en la enseñanza oficial y en los ateneos libertarios.
Todo lo expuesto, a grandes rasgos, constituye el reflejo referencial de lo que para el anarquismo español, pretérito y actual, ha supuesto y supone la obra de Kropotkin, vital, poliédrica y sugerente en el trayecto hacia una futura sociedad libertaria.