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Opinión

La clase obrera británica en lucha

Gran Bretaña vive en estos últimos meses y días una oleada de huelgas imparable para el gobierno conservador, quemado a base de escándalos, el hundimiento de la economía británica debido a su seguidismo de las políticas de los EEUU, sus aventuras bélicas y las recetas ultraliberales de sus élites.

Carlos Martínez García

Carlos Martínez García

No es en mi humilde opinión el Brexit la causa de su fracaso económico y político, sino el del modelo capitalista de globalización, deslocalización industrial británica, un imperialismo trasnochado en su caso, excesiva dependencia de los sectores financieros y de servicios, así como los bajos salarios y altos precios que están aniquilando la capacidad de compra de las clases trabajadoras y populares ¿Os suena?

Las políticas conservadoras si deseaban continuar para satisfacer los intereses de sus bancos y clases poseedoras debían previamente desmoralizar a la clase obrera, destruyendo a los sindicatos y al laborismo. El linchamiento de Jeremy Corbyn, el líder socialista aliado de los sindicatos era prioritario y su eliminación tenía el objeto de dejar sin liderazgo a la clase trabajadora y al socialismo laborista. Pero esto ha fallado, porque los sindicatos han demostrado ser útiles y estar con trabajadoras y trabajadores y no con gobierno y patronal como en otros lugares de Europa. 

En segundo lugar, porque la semilla sembrada por Corbyn y el “corbynismo socialista” está dando frutos, en tercer lugar porque gracias a Momentum, la izquierda laborista y una nueva hornada de sindicalistas criados y nacidas en la lucha contra el feroz conservadurismo de los herederos de la Tatcher, que están con la gente trabajadora que sufre y mal vive. Mal vive como ocurre en España, claro que aquí no hay quien nos defienda y entienda a diferencia del caso británico.

Las privatizaciones en la sanidad, el transporte público, la enseñanza etc. También han empobrecido más todavía, a la clase trabajadora británica al igual que a toda la europea. Pero los conservadores fieles discípulos de Margaret Tatcher (igual que el PP español) han vuelto a las andadas y están elaborando una nueva ley que restringe más todavía la libertad sindical. Es muy importante señalar que en esta oleada de huelgas defender la libertad sindical es un factor de movilización muy importante. Es curioso que Europa que va por ahí dando lecciones de derechos humanos, libertades y democracia lleva años eliminando derechos laborales, persiguiendo sibilinamente a los sindicatos y comprando a sus élites.

Por ejemplo, los famosos servicios mínimos no solo abusivos sino dictatoriales. Los que se imponen en España son un claro ejemplo de persecución sindical o el despido libre realmente existente con el que se atemoriza al precariado, a las mujeres trabajadoras con cargas familiares y a hombres y mujeres jóvenes con poca experiencia laboral. La pobreza a la que conduce el paro es un arma fundamental contra los derechos humanos, en manos de las patronales europeas.

La ausencia de una izquierda de clase como es el socialismo laborista y la transformación de las izquierdas en partidos postmodernos y atrápalo todo, hacen el resto en estados como el Reino de España, donde la ausencia de socialismo organizado resulta terrible.

La tradición sindical británica o los movimientos en defensa de las pensiones en la República Francesa donde las ciudadanas y ciudadanos trabajadores se han echado a las calles, denota una dignidad envidiable, aquí destruida por ausencia y la falta de potencial de grandes sindicatos de clase y la dificultad cada vez mayor de conectar los sectores más jóvenes de las clases obreras y populares como sin embargo si lo han logrado dos muy veteranos socialistas, como son Corbyn o Melenchón.

A todo esto, hay que recordar que los sindicatos británicos sufrieron un deterioro y una pérdida de afiliación semejante a la española, pero han sabido levantarse precisamente gracias a la incorporación a la lucha de los jóvenes y las mujeres, insisto y en el caso de Francia los y las estudiantes de Instituto son la punta de lanza de las manifestaciones en defensa de las pensiones porque allí si saben que luchan ahora o de mayores sufrieran hambre.

No creáis las patrañas de ciertos medios informativos progres o de los vinculados a la derecha y la patronal, la realidad es que la lucha de clases avanza en Europa y las subidas de precios y bajadas de salarios, no han hecho más que comenzar. Pero lo podemos solucionar, claro que sí.