El conflicto ferroviario vuelve a extenderse por Renfe y Adif. El Comité General de Empresa de Adif ha acordado por unanimidad una concentración ante el Congreso el 16 de noviembre y una jornada de huelga el día 17, según la información difundida este martes. El comité de Renfe estudia sumarse a ese calendario, mientras los maquinistas ya tienen convocados paros los días 10 y 12. La seguridad, el mantenimiento, las plantillas y el cumplimiento de los acuerdos firmados en febrero están en el centro de las protestas.
El acuerdo del comité de Adif supone un paso nuevo tras el accidente de Urda, en Toledo. La concentración se plantea para el lunes 16 de noviembre y la huelga para el martes 17. No obstante, conviene distinguir la decisión del órgano de representación de la tramitación formal de la convocatoria, así como de una eventual incorporación de Renfe, todavía pendiente de confirmación. UGT ha anunciado su intención de trasladar ese calendario a otras empresas del sector para buscar una movilización más amplia.
Renfe: paros confirmados el 10 y el 12 de noviembre
El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) ha convocado una huelga de jornada completa para el 10 de noviembre y paros parciales durante el 12. La decisión se adoptó después de la jornada de huelga del 29 de octubre, al día siguiente de la tragedia de Urda. SEMAF reclama medidas estructurales de seguridad y sostiene que no se puede seguir trasladando a quienes trabajan en las cabinas la responsabilidad de suplir problemas de organización, inversión o gestión.
La convocatoria de SEMAF no es la única. El sindicato ALFERRO ha anunciado huelgas de veinticuatro horas para los días 10 y 12 en las empresas del Grupo Renfe, después de que el 92 % de sus afiliados participantes en una consulta votara a favor de convocarlas. El calendario se sitúa además a ambos lados de la huelga general del 11 de noviembre, impulsada por organizaciones sindicales y movimientos por la vivienda. Los distintos paros responden a convocatorias y reivindicaciones que no deben confundirse, aunque coincidan en una semana de intensa movilización.
CGT reclama a la Agencia de Seguridad que intervenga donde no existan garantías
La novedad más contundente de este martes procede del Sindicato del Sector Federal Ferroviario de CGT. La organización ha presentado una denuncia ante la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria para que investigue de forma urgente si persisten riesgos operativos en la red y, si se acreditan situaciones que no puedan desarrollarse con seguridad suficiente, ordene restricciones o suspensiones temporales de circulación hasta corregirlas.
CGT pide supervisar a Adif y a los demás operadores implicados. Entre las deficiencias denunciadas figuran las condiciones de trabajo en los centros de regulación de la circulación, la carga mental, la escasez de personal, la formación práctica insuficiente y la gestión de incidentes cuando los sistemas funcionan en condiciones degradadas. El sindicato insiste en que la seguridad no depende únicamente de los procedimientos escritos, sino también del personal disponible, del mantenimiento cotidiano y de la capacidad para responder cuando algo falla.
Los compromisos de febrero vuelven al centro del conflicto
La protesta también reabre el debate sobre los acuerdos de febrero de 2026, con los que se intentaron frenar anteriores movilizaciones tras los accidentes de Adamuz y Gélida. Las organizaciones sindicales denuncian retrasos en la aplicación de medidas y en el refuerzo de medios humanos y técnicos. La dirección de Renfe, por su parte, ha defendido que cumple los compromisos que le corresponden. Son valoraciones enfrentadas que deben contrastarse con los avances efectivos en contrataciones, mantenimiento y organización de la seguridad.
Para CGT, la respuesta no puede limitarse a nuevas declaraciones después de cada siniestro. Su propuesta pasa por recuperar tareas de mantenimiento, reducir la dependencia de subcontratas, garantizar relevos profesionales con experiencia y regular mejor la fatiga, las jornadas y los descansos. La organización ya había iniciado el 30 de octubre los trámites para nuevas huelgas ferroviarias y ha llamado a otras centrales a trabajar conjuntamente.
Con las huelgas de los maquinistas ya anunciadas y el nuevo calendario acordado en Adif, noviembre se perfila como un mes de movilización en el ferrocarril. La exigencia compartida por las plantillas es que las medidas de seguridad no queden en promesas: quieren personal, recursos y condiciones laborales que permitan prestar el servicio sin depender de la sobrecarga permanente de quienes sostienen la red.





