Unos 170 trabajadores de la petrolera Apache en el mar del Norte intensificarán la huelga que mantienen por los salarios, la estabilidad del empleo y las condiciones de trabajo. El sindicato británico Unite ha confirmado un nuevo paro de 24 horas desde las seis de la mañana del 4 de noviembre, seguido de otras jornadas entre el 13 y el 16 de noviembre. La convocatoria alcanza siete plataformas de los yacimientos Forties y Beryl, donde los trabajadores ya protagonizaron paros a finales de octubre.
La disputa no es un episodio aislado en una industria de altos ingresos y condiciones extremas. Unite denuncia que parte de la plantilla cobra por debajo de los salarios habituales de sus categorías en el sector, mientras Apache ofrece incrementos que, según la organización sindical, supondrían una pérdida de poder adquisitivo. La empresa ha defendido anteriormente su propuesta retributiva y asegura haber negociado de buena fe. Las posiciones siguen enfrentadas y no se ha anunciado un acuerdo que suspenda las nuevas convocatorias.
Siete plataformas y un calendario de paros escalonado
El primer paro está previsto desde las 06:00 del miércoles 4 de noviembre hasta las 05:59 del jueves 5. Después, los trabajadores de Forties Alpha, Forties Bravo, Forties Delta y Beryl Bravo pararán desde las 18:00 del 13 de noviembre hasta las 17:59 del 14. El último tramo de la convocatoria comprende Forties Charlie, Forties Echo y Beryl Alpha, desde las 06:00 del 15 de noviembre hasta las 05:59 del día 16.
Unite afirma que la anterior jornada de huelga dejó detenida la actividad de las siete instalaciones afectadas. La organización advierte de que nuevas interrupciones podrían tener repercusiones en el sistema de transporte de crudo Forties Pipeline System, una infraestructura clave para la producción energética británica. Apache, en declaraciones anteriores sobre este conflicto, sostuvo que las huelgas no impedirían a otras empresas utilizar el oleoducto. Por tanto, el alcance de cualquier interrupción futura todavía no puede darse por confirmado.
Técnicos esenciales para mantener la extracción
Entre los huelguistas figuran electricistas de mantenimiento, técnicos de instrumentación y mecánica, personal de producción, especialistas en telecomunicaciones y operadores de radio. Son puestos fundamentales para que las instalaciones marinas funcionen de manera continua y segura, en un entorno donde los relevos, los periodos de descanso y la disponibilidad fuera del turno adquieren una importancia especial.
Uno de los puntos más controvertidos es el mecanismo que Unite denomina «claw back»: según el sindicato, la empresa exige recuperar hasta siete días de trabajo sin remuneración adicional, por encima de la práctica habitual de la industria. La organización también denuncia amenazas de retener pagos salariales retroactivos. Apache ha rechazado la caracterización sindical de sus condiciones y ha defendido que ofrece un paquete retributivo competitivo. No existe acuerdo entre las partes sobre la valoración de esas condiciones.
La plantilla eleva la presión sobre una multinacional rentable
La empresa Apache forma parte de APA Corporation, grupo estadounidense del sector energético. Unite recuerda que la matriz informó en agosto de 1.700 millones de dólares de efectivo neto generado por sus operaciones y 738 millones de flujo de caja libre, cifras que utiliza para cuestionar la resistencia a mejorar la oferta a las plantillas. Esos datos empresariales no equivalen a beneficios netos del mismo periodo, pero reflejan la dimensión económica del grupo.
La secretaria general de Unite, Sharon Graham, ha garantizado el respaldo sindical a los trabajadores y ha acusado al operador de negarse a responder a sus reivindicaciones. Desde Escocia, el responsable sindical Dougie Maguire sostiene que el aumento ofrecido supone una bajada salarial real para numerosos afiliados. La organización exige volver a la mesa negociadora con una propuesta aceptable.
En las plataformas del mar del Norte, trabajar significa turnos prolongados, aislamiento y una responsabilidad técnica constante. La negociación que ahora llega a nuevas jornadas de huelga determinará no solo el próximo incremento de las nóminas, sino también cómo se reconocen las horas, los descansos y las obligaciones de quienes sostienen esa producción en alta mar.





