Italia afronta nuevas movilizaciones laborales en el sector de la construcción ferroviaria y en las artes escénicas. Este lunes 26 de octubre, FILLEA-CGIL ha convocado una concentración ante la Prefectura de Salerno en apoyo a trabajadores egipcios suspendidos de las obras de alta velocidad, mientras los sindicatos del espectáculo preparan para mañana una huelga estatal por el bloqueo del convenio colectivo.
Por Agencias Confederales · Sindicalismo.org
Salerno: empleo y salarios en las obras de alta velocidad
El conflicto ferroviario afecta al lote Battipaglia–Romagnano de la línea de alta velocidad Salerno–Reggio Calabria, con base de operaciones en Campagna. El sindicato reclama garantías de continuidad del empleo, el abono de salarios pendientes y el respeto de las condiciones contractuales de los trabajadores egipcios apartados de sus tareas.
La concentración anunciada para las 10:00 en piazza Amendola forma parte de una disputa que ya había dado lugar a iniciativas sindicales y contactos con las autoridades. FILLEA-CGIL denuncia que los problemas de los trabajadores desplazados no pueden quedar al margen de los compromisos sociales de una gran infraestructura pública.
Huelga en los teatros el 27 de octubre
Por otro lado, SLC-CGIL, FISTEL-CISL y UILFPC-UIL mantienen una huelga nacional de trabajadores de teatros y personal contratado por producción para el martes 27 de octubre. La convocatoria sigue a la ruptura de las conversaciones con Federvivo sobre el convenio estatal, tras cerca de dos años de negociaciones sin acuerdo.
Los sindicatos denuncian que los salarios llevan sin actualizarse adecuadamente desde 2018, mientras la inflación ha reducido su valor real. En Toscana, las organizaciones convocantes sitúan la remuneración media en torno a 1.433 euros y cuestionan la insuficiencia de las mejoras propuestas. A las diferencias salariales se suman las reclamaciones sobre clasificación profesional y condiciones laborales del personal artístico, técnico y organizativo.
La protesta incluye un bloqueo de las horas extraordinarias y permite movilizaciones alternativas en determinados teatros entre el 21 y el 30 de octubre. Centros como el Teatro di Napoli han advertido al público de posibles cambios o suspensiones de funciones. El conflicto muestra cómo la precariedad contractual y los salarios estancados afectan a sectores muy distintos de la economía italiana.





