Una amplia coalición de sindicatos (CGT, CFDT, UNSA, FSU, Solidaires, CFE-CGC, FA-FP) convocó a una huelga de los trabajadores del sector público de las tres ramas de la administración pública (la función pública del Estado, la territorial -entes públicos regionales y locales- y la función pública hospitalaria o de la salud), en contra del presupuesto de ajuste presentado por el Primer Ministro, Lecornu. Ante el creciente descontento por el aumento del precio de los combustibles, las protestas de los estudiantes secundarios por la situación en los centros educativos, esta jornada de acción busca impulsar la movilización y preparar la continuación del movimiento hasta la jornada llamada para el 17 de octubre.
La jornada de movilización organizada para este martes 29, por convocatoria de una gran intersindical del sector público, para protestar contra la caída del poder adquisitivo y exigir más recursos, reunió a más de 200.000 manifestantes, según el Ministerio del Interior francés. La central sindical CGT contó 300.000 personas en movilzaciones en todo el país. Por su parte, la Prefectura de Policía de París informa de 30.000 manifestantes en la capital, entre ellos 8.000 bomberos.
Un conjunto de organizaciones organizaron más de 170 manifestaciones en todo el país para exigir un aumento de los salarios de los funcionarios y “medios presupuestarios a la altura » de las misiones de los servicios públicos.
En Nantes la movilización salió del centro de la ciudad en la mañana, bajo banderas sindicales y carteles que decían “Hartos de los bajos salarios” o “Francia arde, tus bomberos con ella”.
Los sindicatos esperan influir en las decisiones del Gobierno para el próximo presupuesto, cuya presentación está prevista para este jueves, pero también “enviar un mensaje a los candidatos presidenciales” en los albores de la campaña electoral, propicio a “ataques a los funcionarios públicos”, declaró el jueves Laure Revel, directora de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT). Casi el 10% de los trabajadores de la administración pública estatal estuvo en huelga el martes, dijo el Ministerio de Acción y Cuentas Públicas.
Después de un verano marcado por incendios históricos en los que los bomberos fueron duramente puestos a prueba, ellos también decidieron reunirse en la capital para unirse al resto de funcionarios. Primero marcharon en su propia procesión, entre la Place d’Italie y la Bastilla, antes de unirse al resto de los manifestantes.
“No podemos tener servicios públicos de calidad si no hay condiciones de trabajo de calidad: es reconocer el trabajo realizado”, afirmó el lunes en France 2 la secretaria general de la CFDT, Marylise Léon. La sindicalista deplora “los dirigentes políticos de hoy que sólo hablan de nosotros en términos de líneas, hojas de cálculo Excel, presupuesto”. Desde 2017, los empleados públicos solo han visto aumentar su índice salarial en 2022 (3,5%) y 2023 (1,5%), es decir, un aumento total de poco más del 5%. Mientras tanto, según el INSEE, la inflación acumulada desde 2017 habrá alcanzado el 24,17% a finales de 2026.
El Ministerio del Interior de Francia ha cifrado en 440 los arrestos ejecutados en nuevas protestas estudiantiles desarrolladas este martes bajo el reclamo de más medios en la educación y que han coincidido con la huelga del sector público, en el marco de la cual se han producido multitudinarias manifestaciones a lo largo del territorio francés, con la asistencia de 206.000 personas a los actos de protesta, según Interior, si bien la Confederación General del Trabajo (CGT) cifra en 300.000 el total de manifestantes.
«En todo el territorio nacional se han producido 440 detenciones», ha declarado el ministro de Interior francés, Laurent Núñez, a la cadena francesa BFMTV, ante la que ha denunciado una amplia proporción de arrestos por «daños materiales y agresiones a las fuerzas de seguridad interior; es decir, violencia contra agentes de la autoridad».
En concreto, ha apuntado a «48 miembros de las fuerzas de seguridad interior heridos» durante la jornada, hechos que ha tachado de «bastante graves».
Asimismo, Núñez ha defendido que «las fuerzas de seguridad interior han intervenido de manera extremadamente proporcionada, siempre en coordinación con los directores de los centros para evitar incidentes graves», afeando, por contra, la «gran responsabilidad de algunos al exponer así a los jóvenes en la vía pública».
Por su parte, el Ministerio de Educación ha cifrado en 338 los centros afectados al final de la jornada –45 de ellos bloqueados y 46 objeto de intentos de bloqueo–, frente a los 416 que se han visto alcanzados de uno u otro modo desde primera hora. Además, ha informado de 31 heridos entre alumnos y personal.
Por contra, la Unión Sindical de Estudiantes de Secundaria (Union Syndicale Lycéenne), que hizo un llamamiento a los estudiantes de secundaria a sumarse a la huelga del sector público, ha asegurado que son 400 los centros bloqueados, de un total de unos 3.700 que existen en Francia.
LA CGT INSTA AL GOBIERNO A REVISAR SU PRESUPUESTO EN 48 HORAS
Por su parte, la Confederación General del Trabajo ha denunciado la «feroz represión» de las autoridades francesas contra los estudiantes movilizados «para denunciar sus condiciones de estudio, la falta de personal y las aulas masificadas».
Bajo esta coyuntura, les ha transmitido «su total seguridad» al tiempo que ha realizado un «llamamiento a sus sindicatos para organizar la protección de este movimiento».
En cuanto a la huelga del sector público, la CGT ha contestado la cifra de 206.000 manifestantes presentada por Interior elevándola a 300.000 en las «más de 180 concentraciones en toda Francia», con 70.000 de ellos sólo en París. Al hilo, ha destacado un «nivel de movilización significativamente mayor» que en la última gran huelga unificada en la Administración Pública, el 5 de diciembre de 2024.
«Nuestro país se sostiene gracias a sus empleados públicos y al trabajo de quienes generan la riqueza», ha destacado el sindicato, que ha remarcado que «ellos y ellas estuvieron en primera línea durante este verano catastrófico, consecuencia de años de austeridad en los servicios públicos» que han incluido, entre otros recortes, «45.000 camas de hospital eliminadas (y) 1.000 camiones de bomberos menos en los últimos 20 años».
La Confederación ha alertado de unos servicios públicos «al límite de sus posibilidades» y ha denunciado que «Francia es uno de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que peor paga a sus funcionarios», mientras «crece la indignación ante unos salarios y pensiones que ya no alcanzan, y ante el precio de los combustibles, los alquileres y la cesta de la compra, que no dejan de subir».
En este contexto, el sindicato ha rechazado el «presupuesto de austeridad de 54.000 millones de euros» que ha propuesto el Ejecutivo y que, a su juicio, «sigue atacando los servicios públicos y prolonga, una vez más, la congelación del valor del índice salarial». «Mientras tanto, el Gobierno permite que las compañías petroleras se enriquezcan con sus beneficios de guerra, y los dividendos se disparan», ha contrapuesto.
Por ello, la CGT ha dado al Gobierno «48 horas para revisar a fondo su propuesta», cuya fecha prevista para ser anunciada es el próximo jueves 1 de octubre.
«Es necesario aumentar el salario de los funcionarios, destinar recursos a nuestros servicios públicos y dejar de vaciar los bolsillos de los trabajadores y trabajadoras, los pensionistas, los enfermos, los inquilinos y las familias», ha manifestado la Confederación.
Mientras tanto, el órgano sindical ha recordado que «la indignación crece, se multiplican los frentes de lucha y ya hay próximas citas programadas», tres de ellas en la próxima semana. Se trata de las manifestaciones feministas «contra la violencia sexista y sexual» el lunes 5 de octubre; la huelga de los trabajadores del sector energético el martes 6, y la huelga de los empleados de la empresa energética TotalEnergies el jueves 8. Además, el miércoles 14 de octubre está prevista «una acción de los pensionistas contra la congelación de las pensiones».
«El gobierno y la patronal deben salir de la negación y hacer que, por fin, paguen los multimillonarios y las multinacionales», ha concluido la CGT.





