El principal puerto de Grecia será uno de los centros de la movilización internacional convocada para este viernes 30 de octubre contra el uso de las instalaciones portuarias para el transporte de armamento. El Centro Laboral del Pireo ha convocado una huelga de 24 horas, a la que se suman organizaciones de estibadores, marinos y otros sectores, con reivindicaciones contra la guerra y por la mejora de las condiciones de trabajo.
La jornada forma parte de una coordinación internacional impulsada por sindicatos portuarios de distintos países del Mediterráneo y ampliada a otras regiones. La convocatoria reúne paros, manifestaciones y actos de protesta, aunque su alcance será diferente según el puerto. Los sindicatos defienden que quienes trabajan en la cadena logística tienen capacidad para cuestionar el uso militar de los puertos comerciales.
Una huelga que va más allá de las terminales de carga
El Centro Laboral del Pireo ha convocado un paro de 24 horas y una concentración a las 10.00 en la plaza del Teatro Municipal. El sindicato de marinos PENEN ha anunciado también una huelga que afecta al Pireo y a otros enclaves de la región, incluidos Rafina, Lavrio, Elefsina, Patras e Igoumenitsa. La organización de los trabajadores portuarios permanentes ha convocado un paro de tres horas, entre las 10.00 y las 13.00.
Las reivindicaciones marítimas incluyen un incremento salarial del 12 % en la negociación colectiva, la reducción de la jornada, plantillas suficientes y mayor protección para las tripulaciones que navegan cerca de zonas de conflicto. Entre las demandas figuran asimismo la identificación de áreas marítimas peligrosas y la asistencia sanitaria a bordo.
Los estibadores del Pireo y el rechazo a los cargamentos militares
La organización ENEDEP, con presencia en los muelles de contenedores del Pireo, lleva tiempo relacionando la lucha por la seguridad laboral con el rechazo a la utilización de los puertos para operaciones de carácter militar. Sus integrantes han protagonizado protestas frente a operaciones de carga que consideraban vinculadas al suministro bélico a Israel.
Para el sindicato, las instalaciones portuarias no deben convertirse en plataformas logísticas de las guerras. El posicionamiento conecta con sus denuncias sobre accidentes laborales, intensificación de ritmos, exposición a riesgos y presión sobre las plantillas que trabajan para grandes operadores de transporte marítimo.
Movilización coordinada en cuatro continentes
La acción del 30 de octubre ha sido promovida inicialmente por organizaciones como ENEDEP en Grecia, CGT Ports et Docks en Francia, LAB en Euskal Herria, Liman-İş en Turquía, ODT en Marruecos y USB y ORSA Porti en Italia. Los convocantes han anunciado adhesiones de trabajadores de Europa, África, Asia y América.
Algunas organizaciones hablan de más de cien puertos implicados, aunque esa cifra comprende distintas formas de apoyo y no implica que todos vayan a cerrar. Los paros anunciados formalmente deben distinguirse de las manifestaciones y otras acciones de solidaridad. En Grecia, la convocatoria del Pireo se suma a las protestas previstas en varios puertos del país.
Seguridad, salarios y oposición a la guerra
El paro sitúa sobre la mesa dos debates relacionados: las condiciones de quienes sostienen el comercio marítimo y el destino de las mercancías que circulan por sus centros de trabajo. Las organizaciones convocantes cuestionan la militarización de las infraestructuras y reclaman empleo digno, protección laboral y capacidad sindical de intervención.
La huelga del Pireo todavía no se ha celebrado: está convocada para el viernes 30 de octubre. Su seguimiento y las posibles alteraciones de la actividad portuaria deberán valorarse una vez comience la jornada.





