Las trabajadoras de Walmart en Canadá hacen historia: un convenio colectivo

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Ochocientos trabajadores de un centro de distribución de Walmart en Mississauga, Ontario, han conseguido lo que otros no habían logrado: ya trabajan bajo un convenio colectivo de dos años con el mayor gigante logístico de Norteamérica.

Por Kari Thompson, publicado en labornotes.org

El histórico convenio colectivo entró en vigor el 1 de julio, casi dos años después de que los trabajadores consiguieran representación sindical y se afiliaran a Unifor Local 252, impulsados por los bajos salarios y unas condiciones de trabajo inseguras.

Como represalia, hace dos años Walmart aumentó los salarios de todos los trabajadores de logística de Canadá, excepto los de quienes se habían sindicalizado. La maniobra resultó eficaz para frenar nuevas campañas de sindicalización.

«Walmart concedió aumentos salariales a todos los trabajadores no sindicalizados y todo se vino abajo», explicó Angela Drew Kimelman, organizadora de Unifor que participó en campañas sindicales en varios almacenes, entre ellos uno situado en Cornwall, cerca de Montreal.

Pero ahora el nuevo convenio impide que Walmart aumente los salarios en otros almacenes sin hacer lo mismo en este centro. Los trabajadores sindicalizados han recibido un incremento equivalente y también el pago retroactivo correspondiente a los meses durante los cuales otros trabajadores de almacén cobraron aumentos que ellos no recibieron.

Unifor ha reanudado sus esfuerzos de organización sindical en otros almacenes de Ontario.

«NOS ABRIÓ LOS OJOS»

En anteriores campañas de sindicalización, Walmart ha llegado a cerrar centros antes que tratar con un sindicato. Hasta ahora, no se ha producido ninguna amenaza de este tipo en este almacén.

Dos meses después de la entrada en vigor del convenio, los afiliados avanzan en el conocimiento y aplicación de lo acordado, tanto entre los trabajadores como frente a la empresa.

Por primera vez, los trabajadores cuentan con la protección de un procedimiento disciplinario regulado por convenio.

«Si estás en otro centro de distribución y te echan, prácticamente estás solo, a merced de la empresa», explicó Rodolfo Pilozo, trabajador de Walmart desde hace 30 años y miembro de los comités de organización y negociación de Unifor.

Kathryn Cespite, que lleva ocho años trabajando en el almacén, ejerció como delegada provisional junto con otro compañero durante la primera semana de aplicación del convenio.

«Nos abrió mucho los ojos», explicó. Un responsable intentó sancionar a un trabajador sin permitirle contar su versión de lo ocurrido.

Fueron necesarios 18 meses de negociaciones para alcanzar un acuerdo. Walmart utilizó tácticas dilatorias, como ofrecer muy pocas fechas para celebrar reuniones de negociación.

«Creo que intentaban deliberadamente alargar el proceso y frustrar a los afiliados para conseguir que revocaran nuestra representación sindical», afirmó Shayne Fields, principal negociador de Unifor.

Según Fields, hubo una petición para retirar el reconocimiento al sindicato y algunos trabajadores afirmaron que Walmart la estaba apoyando de forma encubierta, aunque finalmente la iniciativa apenas consiguió respaldo.

La empresa también incorporó trabajadores temporales, dando a entender que existía la posibilidad de sustituir a los trabajadores sindicalizados.

«Walmart estaba proporcionando mucha información errónea a la gente», explicó Cespite. «Yo comunicaba a los representantes sindicales lo que se decía en las reuniones y entonces el sindicato podía responder».

«Se aprovechaban del desconocimiento de la gente sobre qué son los sindicatos», añadió. «Uno de los problemas que encontramos es que muchas personas no tienen ninguna experiencia sindical y no saben realmente en qué consiste».

Ahora que el convenio está en vigor, «tenemos dos años para formarnos nosotros mismos y formar a los demás», afirmó Pilozo.

«No se trata únicamente del presidente del Local 252 o del sindicato nacional. Somos nosotros, colectivamente; podemos cambiar las cosas».

POR QUÉ WALMART CEDIÓ

La legislación laboral de Ontario contribuyó a ello. La normativa contempla un procedimiento de conciliación para los primeros convenios colectivos. Primero se lleva a cabo una mediación y posteriormente los conflictos pueden pasar a un procedimiento de resolución mediante arbitraje.

Fields, principal negociador de Unifor, presentó la documentación necesaria para poner en marcha ese procedimiento, lo que activó un plazo externo que aumentó la presión sobre Walmart para alcanzar un acuerdo.

La geografía también tuvo importancia. El investigador laboral Benjamin Fong sostiene que trasladar este centro regional de distribución supondría «un enorme problema para Walmart». El centro abastece a gran parte de Ontario y Quebec y su ubicación está condicionada por los Grandes Lagos y por la configuración del área de Toronto.

Walmart ya había cerrado sus centros de distribución en Quebec, donde la legislación laboral ofrece mayores protecciones.

Simon Hayford, trabajador de Walmart, considera que la empresa aceptó el acuerdo porque sus directivos estaban preocupados por la posibilidad de que otros almacenes se sindicalizaran y no querían atraer todavía más atención sobre el centro ya organizado.

Hayford y Pilozo participan actualmente en los esfuerzos de Unifor para organizar sindicalmente otros almacenes de Walmart.

«He hablado con algunos trabajadores de otros almacenes y me dicen: “Estamos ganando el mismo dinero, así que ¿por qué íbamos a hacerlo?”», explicó Hayford.

Sin embargo, considera que con el tiempo otras ventajas recogidas en el convenio —como un comité de seguridad reforzado y la protección frente a despidos injustos— demostrarán el valor de contar con organización sindical.