Londres afronta ocho jornadas de huelga en el metro contra el deterioro de las condiciones laborales

RMT convoca ocho paros de 24 horas entre noviembre y febrero contra cambios de turnos y posibles recortes de plantilla.
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Los conductores del metro de Londres afiliados al sindicato RMT han convocado ocho jornadas de huelga entre noviembre de 2026 y febrero de 2027 contra una reorganización del trabajo que, según denuncian, amenaza acuerdos laborales, plantillas y condiciones de servicio.

El sindicato británico RMT anunció el viernes 6 de noviembre un calendario de paros de 24 horas que comenzará el 26 de noviembre y continuará el 17 y 19 de diciembre, el 4 y 6 de enero y el 17, 23 y 25 de febrero. Todas las jornadas comenzarán a mediodía y finalizarán a la misma hora del día siguiente.

Cuatro días de trabajo, pero con menos garantías

El desacuerdo se centra en la propuesta de London Underground de introducir una semana laboral voluntaria de cuatro días, acompañada de un nuevo marco de modernización para los trenes. Para RMT, ese planteamiento no garantiza una mejora de la vida laboral: implicaría más tiempo de conducción, turnos más largos, entradas más tempranas y salidas más tardías, cambios de horario con poca antelación y restricciones sobre derechos de traslado y vacaciones.

La organización señala que incluso quienes prefieran seguir trabajando cinco días podrían perder condiciones previamente negociadas. Advierte de que parte del personal sería desplazado de sus depósitos a una bolsa flexible de conductores a disposición de la empresa, sin la estabilidad actual.

El temor a una reducción de plantilla

RMT también denuncia que la reorganización podría facilitar la desaparición de cientos de puestos. Cita los primeros cuadrantes previstos para la línea Bakerloo como indicio de una reducción significativa de personal. Ha exigido garantías expresas para quienes no acepten el nuevo sistema y sostiene que esas garantías no se han obtenido.

Eddie Dempsey, secretario general del sindicato, ha insistido en que RMT no rechaza una semana laboral de cuatro días que beneficie realmente a la plantilla. Lo que cuestiona es utilizarla para intensificar ritmos, rebajar acuerdos conquistados y permitir que la empresa reorganice los servicios con menos trabajadores.

La empresa defiende otra interpretación: mantiene que la posibilidad de trabajar cuatro días sería voluntaria, que se podría conservar la jornada de cinco y que el sistema permitiría mejorar la eficiencia del servicio. El sindicato ASLEF, que también representa a conductores, ha respaldado la propuesta.

Una disputa que arrastra meses de movilizaciones

El enfrentamiento no comenzó con el anuncio del 6 de noviembre. Ya en marzo de 2026, RMT había convocado huelgas contra el proyecto de condensar la jornada semanal de los maquinistas en cuatro días, tras señalar que una mayoría de los operadores consultados en sus votaciones electrónicas lo había rechazado. Las negociaciones y anteriores jornadas de movilización no han logrado cerrar las diferencias.

El sindicato ha puesto especial énfasis en la fatiga y la seguridad: conducir trenes durante periodos más largos, con turnos de inicio y finalización variables, puede afectar al descanso y a la vida familiar. También discute el régimen de traslados entre depósitos, la asignación de servicios y los acuerdos sobre vacaciones.

Dos sindicatos, posiciones diferentes

La propuesta de London Underground cuenta con el apoyo de ASLEF, otro de los sindicatos que representan a conductores. ASLEF sostiene que el nuevo esquema reduce las horas semanales programadas, de unas 36 a 34, y que permite concentrar el trabajo en cuatro días. La existencia de ese respaldo explica por qué la plantilla no mantiene una posición sindical única sobre la reforma.

La dirección de London Underground, a través de su responsable de operaciones Nick Dent, afirma que los conductores que opten por conservar cinco días también podrán permanecer en su depósito actual. RMT sostiene, sin embargo, que esa comunicación no despeja todas sus objeciones: reclama que ningún trabajador que permanezca bajo los acuerdos vigentes pierda derechos, sea desplazado o quede sujeto a una bolsa flexible de servicios.

Paros durante el invierno

Las huelgas podrían afectar a una de las principales redes de transporte de Londres durante las semanas previas a Navidad y en los primeros meses de 2027. Los operadores ferroviarios han advertido de posibles alteraciones, aunque todavía no se conoce el alcance concreto de las restricciones de servicio.

Las garantías que reclama RMT antes del primer paro

El sindicato exige retirar el marco de reorganización que considera perjudicial y abrir una negociación que preserve los acuerdos de jornada, vacaciones, traslados y adscripción a depósitos. Su reclamación central es que quienes continúen con el sistema actual no sufran perjuicio alguno. RMT también reclama aclaraciones sobre la plantilla necesaria en cada línea y rechaza que la reorganización se traduzca en pérdida de puestos de trabajo.

La dirección insiste en que ofrece una opción voluntaria y pide a RMT que someta su última propuesta a la consideración de sus afiliados. Mientras ASLEF respalda los cambios, el desacuerdo con RMT continúa abierto. No consta un acuerdo que permita desconvocar las ocho jornadas anunciadas.

RMT mantiene las ocho jornadas anunciadas mientras reclama garantías escritas sobre plantillas, turnos, traslados y vacaciones. La incidencia de los paros dependerá del seguimiento en los distintos depósitos y líneas; todavía no hay datos que permitan anticipar qué servicios dejarán de funcionar.