La huelga general del 11N alcanza ya las 4.342 adhesiones de comités de empresa, secciones sindicales y asambleas de trabajadoras

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La huelga general del 11N abre también una vía de adhesión individual para ampliar la participación más allá de las organizaciones sindicales y los centros de trabajo, a través de la web https://huelgaporlavivienda.org/adhierete/

La huelga general por la vivienda y contra el coste de la vida del próximo 11 de noviembre sigue sumando fuerzas. Hasta ahora, 4.342 comités de empresa, secciones sindicales y asambleas de trabajadoras han comunicado su adhesión a la convocatoria, en una demostración de la creciente capacidad de movilización de una huelga que está consiguiendo unir a trabajadoras de sectores, empresas y territorios muy distintos bajo una misma reivindicación: que el salario alcance para vivir y que la riqueza que producimos deje de acabar en manos de rentistas y grandes empresas.

Las adhesiones se extienden por buena parte de los principales sectores de la economía. En la industria figuran representantes de diversas secciones sindicales y comités de empresa de las plantillas de distintos territorios de SEAT, Volkswagen Navarra, Nissan, CAF, Alstom, Michelin o Siemens Energy; en el transporte y la logística, de Amazon Logistics, Renfe, Sindicato Ferroviario Intersindical, Metro de Madrid y Ferrocarrils Metropolitans de Barcelona; en el comercio y la distribución, de Mercadona, Lidl, Alcampo, Zara, Leroy Merlin o Burger King. A ellas se suman adhesiones en empresas de telecomunicaciones y tecnología como Telefónica e Indra, entidades financieras como BBVA y Santander, cadenas hoteleras como Barceló y Meliá, grandes compañías de servicios como Eulen, Clece y Urbaser, y representantes del sector educativo como STEM o USTEA. La convocatoria también se extiende al sector público, con adhesiones de órganos de representación de las plantillas de administraciones como los Ministerios de Sanidad, Cultura y Justicia, así como la Junta de Andalucía, la Generalitat de Catalunya, el Gobierno Vasco, la Junta de Castilla y León y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y ayuntamientos como los de Madrid, Barcelona, Zaragoza, Málaga y Valladolid.

La huelga general del 11N abre también una vía de adhesión individual para ampliar la participación más allá de las organizaciones sindicales y los centros de trabajo. Con esta iniciativa, las organizaciones convocantes buscan facilitar la incorporación de todas aquellas personas que quieran sumarse a la movilización contra la crisis de la vivienda y el encarecimiento de la vida, independientemente de su situación laboral o de su experiencia previa en la organización de huelgas.

A través del formulario de adhesión individual, las participantes podrán recibir información sobre cómo ejercer el derecho a huelga en sus centros de trabajo, las movilizaciones y actividades previstas en sus barrios y municipios y las distintas formas de colaborar antes y durante el 11 de noviembre. La iniciativa pretende resolver las dudas que puedan surgir entre trabajadoras de pequeñas empresas, autónomas y personas que todavía no participan en ninguna organización, al tiempo que visibiliza el respaldo social a una convocatoria que aspira a trascender las estructuras sindicales y convertirse en una movilización verdaderamente masiva y popular. Las adhesiones pueden registrarse en https://huelgaporlavivienda.org/adhierete/ 

La magnitud de las adhesiones ya registradas expresa el alcance de una unidad sindical que va mucho más allá de las organizaciones convocantes. La Confederación de Sindicatos de Inquilinas y organizaciones laborales como CCOO, UGT, CGT, CNT, ELA, LAB o CIG, entre muchas otras, han confluido en una convocatoria que une al sindicalismo mayoritario y al combativo, y que está consiguiendo trasladar la lucha por la vivienda al conjunto de los centros de trabajo. La huelga del 11N parte de una realidad compartida por millones de personas: trabajar ya no garantiza llegar a fin de mes. Los salarios se pierden entre alquileres cada vez más caros, facturas y una cesta de la compra que no deja de subir, mientras propietarios y grandes empresas siguen acumulando beneficios.

Esta alianza busca situar la vivienda y el coste de la vida en el centro del conflicto laboral y social. Porque no sirve de nada conquistar mejoras salariales si cada subida acaba absorbida por el alquiler y los precios de los bienes básicos. Por eso, la huelga no se dirige únicamente contra las políticas de vivienda, sino también contra la patronal, las grandes empresas y los gobiernos que sostienen un modelo económico en el que quienes trabajan producen la riqueza y unos pocos se apropian de ella.

A ocho días del 11N, la organización de la huelga continúa extendiéndose más allá de los centros de trabajo. Los comités territoriales preparan movilizaciones y acciones en barrios y municipios, mientras la huelga de compras en grandes superficies, impulsada por una amplia alianza de organizaciones sociales, ecologistas y de consumo, llama a dejar de comprar en las grandes cadenas y apoyar al comercio de proximidad. También las trabajadoras autónomas están llamadas a sumarse a la jornada mediante el cierre de sus negocios o distintas formas de apoyo a la convocatoria.

Las 4.342 adhesiones alcanzadas hasta ahora son un paso decisivo hacia una huelga general masiva, popular y capaz de paralizar el país. Durante los próximos días, las organizaciones convocantes seguirán llamando a los comités de empresa, las secciones sindicales y las trabajadoras de todos los sectores a organizarse en sus centros de trabajo. El próximo 11 de noviembre, la lucha por la vivienda saldrá de los barrios para encontrarse con la fuerza organizada de millones de trabajadoras. El objetivo es demostrar que quienes sostenemos este país también tenemos la fuerza para cambiarlo.