La movilización por el derecho a la vivienda en Portugal abre este 27 de octubre un nuevo capítulo: después de las acampadas, los desalojos policiales y las detenciones de los últimos días, los colectivos trasladan la protesta a las inmediaciones de la Asamblea de la República, en Lisboa, coincidiendo con el debate del presupuesto estatal para 2027.
La plataforma Casa para Viver convocó una concentración a las 18:30, hora portuguesa, frente al Parlamento. La asamblea popular de la Acampada de Lisboa acordó sumarse llevando tiendas de campaña para instalarlas simbólicamente en São Bento. La posibilidad de pasar allí la noche quedó pendiente de una nueva decisión colectiva, de modo que no puede darse por confirmada una acampada nocturna permanente.
Del Rossio a São Bento: el presupuesto entra en el centro de las reivindicaciones
En su asamblea del lunes 26 en la Praça Dom Pedro IV, conocida como Rossio, los participantes discutieron cómo llevar sus demandas hasta el Parlamento. La primera propuesta contemplaba acampar de martes a miércoles; las dudas sobre una nueva actuación policial llevaron a consensuar el traslado simbólico de tiendas y a dejar para más tarde la decisión de pernoctar.
La convocatoria une dos cuestiones inseparables para los participantes: reclamar políticas que hagan accesible la vivienda y exigir responsabilidades por las intervenciones policiales contra las acampadas de Lisboa y Oporto. Los presupuestos estatales se han convertido así en un escenario político concreto para unas protestas que habían ocupado plazas y calles.
La represión policial refuerza la convocatoria
La madrugada del 25 de octubre, la Policía de Segurança Pública dispersó concentraciones por la vivienda en Lisboa y Oporto. La plataforma Casa para Viver denunció golpes con porras, el uso de perros y proyectiles de goma y cifró en alrededor de 60 las personas heridas. Son cifras comunicadas por la organización, no un balance médico independiente. Las operaciones dejaron varias decenas de personas detenidas.
Este martes también se convocaron concentraciones de apoyo ante el Campus da Justiça de Lisboa, donde estaban previstos trámites relacionados con personas detenidas el 20 y el 25 de octubre. Los colectivos insisten en que exigir una vivienda asequible no puede convertirse en motivo de criminalización.
Asambleas, organización vecinal y próximas movilizaciones
La Acampada de Lisboa mantiene sus asambleas populares como espacio de decisión. Según la convocatoria, después de la protesta parlamentaria está previsto regresar al Rossio el miércoles. La plataforma Casa para Viver también prepara una nueva jornada de movilizaciones en varias ciudades portuguesas para el 14 de noviembre.
El problema de fondo sigue siendo el acceso a un hogar en un contexto de alquileres elevados, presión inmobiliaria y pérdida de poder adquisitivo. El paso desde el Rossio hasta São Bento no supone abandonar las plazas: expresa la intención de llevar las exigencias de los barrios y los inquilinos al lugar donde se discute la política presupuestaria.
A la hora de cerrar esta información, la manifestación y la asamblea posterior estaban convocadas, pero no se disponía de un balance verificado sobre su desarrollo ni de una decisión definitiva sobre pasar la noche frente al Parlamento.





