El convenio del metal de Bizkaia vuelve a situarse ante una cita decisiva. ELA, LAB, CCOO y UGT han presentado una plataforma reivindicativa conjunta a la Federación Vizcaína de Empresas del Metal (FVEM), después de meses de negociación sin avances suficientes. La patronal se comprometió a estudiarla y a responder en la reunión prevista para el 29 de octubre.
La propuesta común rompe meses de bloqueo
El documento común se presentó el 7 de octubre en el Consejo de Relaciones Laborales, durante la novena reunión de la comisión negociadora. Hasta entonces, la FVEM había esgrimido la ausencia de una propuesta unitaria de los sindicatos como obstáculo para abordar las reclamaciones. Ahora las cuatro centrales exigen una respuesta concreta y un calendario de negociación que permita renovar el convenio.
La plataforma afecta a alrededor de 57.000 personas trabajadoras de uno de los principales sectores industriales de Bizkaia. Entre los asuntos prioritarios figuran incrementos salariales por encima de la evolución de los precios, cláusulas de revisión para proteger el poder adquisitivo, reducción de jornada, estabilidad del empleo y mayores garantías en materia de salud laboral.
Salarios, jornada y empleo, en el centro
Las centrales incluyen también propuestas sobre conciliación, igualdad, antigüedad, derechos sociales y medidas frente a la precariedad. En un contexto de encarecimiento de los bienes esenciales, el debate salarial ocupa un lugar central: cualquier congelación o incremento por debajo del coste de la vida erosiona los salarios reales de las plantillas.
ELA sostiene que la presentación de una propuesta común deja a la FVEM sin argumentos para prolongar el bloqueo y plantea activar la movilización del sector si no hay avances. La patronal, por su parte, ha indicado que necesita tiempo para examinar el contenido. Su respuesta está prevista para el jueves 29 de octubre; todavía no se ha anunciado un acuerdo.
La patronal responderá el 29 de octubre
El metal de Bizkaia arrastra una larga tradición de movilización y negociación colectiva. La próxima reunión permitirá comprobar si la unidad de acción sindical sirve para abrir una negociación efectiva o si la falta de respuesta empresarial conduce de nuevo a las fábricas y las calles.




