Cuatro accidentes laborales graves en apenas dos meses han llevado a la Federación de Construcción y Madera de la CIG a exigir una intervención urgente de las administraciones y de las empresas del sector. La organización denuncia una combinación de falta de formación, deficiencias en la prevención y una cadena de subcontrataciones que, a su juicio, sitúa a parte de las plantillas —especialmente trabajadores migrantes— en condiciones de especial vulnerabilidad. La central reclama inspecciones eficaces y que la protección de la vida deje de depender del lugar que ocupa cada trabajador en la cadena empresarial.
El sindicato puso nombres de municipios y fechas a su advertencia el viernes 16 de octubre. El 9 de septiembre murió un operario brasileño en Negreira; el 2 de octubre cuatro trabajadores resultaron heridos en O Porriño; el 15 de octubre otros dos operarios senegaleses sufrieron lesiones en una obra de Vigo; y el 16 de octubre dos trabajadores resultaron heridos graves en Ourense. Se trata de cuatro sucesos diferenciados, recogidos en el balance ofrecido por la CIG; no existe en la información consultada una resolución de Inspección que atribuya a todos ellos una misma causa concreta.
Negreira, O Porriño, Vigo y Ourense: accidentes con una advertencia común
El secretario nacional de CIG-Construción, Plácido Valencia, vincula la sucesión de siniestros con problemas estructurales que la central lleva tiempo denunciando: tareas de riesgo sin preparación suficiente, medidas preventivas que no se cumplen y equipos de protección que, según afirma, no siempre están a disposición de quienes trabajan. La denuncia sindical pone el foco en la distancia entre la documentación que debe existir en una obra y la organización real de los tajos, donde coinciden trabajadores de varias empresas con mandos y ritmos diferentes.
La presencia de personas migrantes en los accidentes relatados no demuestra por sí misma una causa específica. La CIG alerta, sin embargo, de que muchos empleados extranjeros trabajan para subcontratas sucesivas y pueden encontrar mayores dificultades para recibir información comprensible, formación adecuada, estabilidad contractual o medios suficientes. No es una característica inherente al origen de esas personas, sino una cuestión de cómo se contrata, se dirige y se protege el trabajo.
Subcontratar no elimina las obligaciones de prevención
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales y las normas que regulan los trabajos de construcción obligan a evaluar los riesgos, informar y formar antes de ejecutar tareas peligrosas, adoptar protecciones colectivas, facilitar equipos adecuados y coordinar a las distintas empresas presentes en una obra. La existencia de una cadena de contratas no libera a cada responsable de sus deberes. Los trabajos en altura, el uso de andamios, los movimientos de cargas y las operaciones simultáneas exigen vigilancia específica, no un simple trámite documental.
El sindicato pide reforzar la actuación de la Inspección de Trabajo y comprobar que sus requerimientos se traducen en cambios efectivos. La diferencia entre levantar un acta y conseguir que una obra deje de ser peligrosa es decisiva: la formación debe poder aplicarse, los medios tienen que estar disponibles y la plantilla ha de conocer las instrucciones en un idioma que comprenda.
El antecedente de Monterrei y las denuncias sobre jornadas excesivas
La central recuerda una protesta del 19 de junio en las obras de rehabilitación del castillo de Monterrei, en Verín, contra lo que describió como explotación del personal extranjero de subcontratas portuguesas. Según la CIG, se denunciaron jornadas superiores a diez horas, trabajo en sábado e incumplimientos del convenio. La organización afirma que la autoridad laboral le dio parcialmente la razón en algunas cuestiones, levantando actas por infracciones graves, aunque otras no pudieron ser constatadas. Son antecedentes aportados por el sindicato, no hechos que deban extenderse automáticamente a todas las empresas del sector.
El debate sobre las muertes y lesiones en el trabajo tampoco es nuevo en Sindicalismo.org. La actividad inspectora en prevención muestra que el volumen de actuaciones sigue siendo elevado, mientras que la prevención ante riesgos meteorológicos y trabajos peligrosos también exige protocolos aplicables. La exigencia sindical en Galicia es inmediata: que nadie vuelva a iniciar su jornada sin la información, la protección y la organización necesarias para regresar con vida.
Más información útil: la guía de formación sindical reúne recursos sobre prevención de riesgos, derechos ante situaciones de peligro y comunicación de incumplimientos. Para consultar otros conflictos y denuncias por sectores, entra en el Observatorio de conflictos laborales.




