Huelga en el tranvía de Zaragoza: 21 paros por las jornadas prolongadas y el bloqueo del convenio

El tranvía de Zaragoza inicia el 19 de octubre 21 paros parciales repartidos en 19 jornadas hasta el 30 de noviembre, tras fracasar la negociación del convenio.
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Por Mesa de Conflictos | Sindicalismo.org. Zaragoza, 16 de octubre de 2026.

La plantilla del tranvía de Zaragoza comenzará una serie de paros parciales el próximo lunes 19 de octubre, después de que la última reunión entre el comité de empresa y la dirección, celebrada este viernes en el Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA), terminara sin acuerdo. La convocatoria, aprobada por unanimidad en el comité, comprende 21 paros de dos horas distribuidos en 19 jornadas, hasta el 30 de noviembre. El primer paro está previsto entre las 6.45 y las 8.45 de la mañana, coincidiendo con uno de los periodos de mayor utilización del servicio.

La negociación del tercer convenio colectivo lleva meses sin avances suficientes. Los trabajadores reclaman cambios en la organización de las jornadas y los descansos, mientras la empresa mantiene propuestas que, a juicio de la representación sindical, no resuelven las causas del conflicto. La huelga afectará a Conducción, Atención al Cliente, Inspección y Puesto Central de Control.

La duración de la jornada, en el centro de la negociación

El comité llegó a la mediación con una propuesta para evitar, al menos temporalmente, la huelga. Planteó un acuerdo parcial sobre las cuestiones más urgentes y aplazar dos semanas los paros, mientras continuaban las conversaciones sobre el resto del convenio con un mínimo de dos reuniones semanales. La dirección no aceptó esa fórmula y, por tanto, la convocatoria sigue adelante.

Entre las medidas defendidas por los representantes de la plantilla figuraban jornadas ordinarias de entre siete y ocho horas, un máximo de 215 días de trabajo al año y una regulación específica de los servicios partidos. Para estos últimos se proponía que comenzaran entre las 6.00 y las 8.00, acompañados de una compensación económica que incluía una dieta de 15 euros y una paga extraordinaria.

La empresa, según lo trasladado por la representación sindical, había planteado mantener turnos de hasta ocho horas y media, asignando los servicios más largos a personas voluntarias o, si no las hubiera, a trabajadores más jóvenes. El comité rechaza que esa solución descargue el problema sobre una parte de la plantilla. Su preocupación no se limita al tiempo que marca el reloj: denuncia la fatiga acumulada y el efecto que pueden tener las jornadas prolongadas en un servicio que exige atención constante.

Paros parciales hasta el 30 de noviembre

El calendario anunciado establece interrupciones en tres franjas: de 6.45 a 8.45, de 13.00 a 15.00 y de 16.45 a 18.45 horas. No significa que se interrumpa el servicio en las tres franjas todos los días: se distribuirán 21 paros a lo largo de 19 jornadas. El 30 de noviembre están previstos paros en los tres periodos, salvo que antes se alcance un acuerdo que modifique la convocatoria.

El Ayuntamiento de Zaragoza ha fijado servicios mínimos para el personal de conducción del 90 % durante las franjas de 6.45 a 8.45 y de 13.00 a 15.00, y del 80 % entre las 16.45 y las 18.45. El consistorio justifica esos porcentajes por la demanda de transporte en horas punta y la necesidad de mantener desplazamientos esenciales. El comité, por su parte, mantiene su convocatoria y sus reivindicaciones. Los servicios mínimos no suponen la desconvocatoria de la huelga.

Un conflicto que va más allá de los horarios

En el debate está también la forma de organizar un transporte público que depende del trabajo de conductores, personal de inspección, atención al público y control del servicio. Cada modificación de turnos repercute en los descansos y en la vida cotidiana de quienes mantienen la línea en funcionamiento. Para la plantilla, conseguir límites asumibles en la jornada forma parte de la negociación de unas condiciones de trabajo compatibles con la seguridad y la conciliación.

Los paros llegan después de las Fiestas del Pilar, cuando el servicio regresa a su funcionamiento ordinario y miles de personas dependen del tranvía para acudir al trabajo, estudiar o desplazarse por la ciudad. Los trabajadores reconocen las molestias que puede causar la convocatoria, pero insisten en que trataron de evitarla mediante un acuerdo parcial. La negociación continúa abierta: la fecha de inicio no impide que las partes vuelvan a reunirse.

La situación viene de semanas atrás. Sindicalismo.org ya informó de las advertencias de movilización y la decisión que debía adoptar el comité a comienzos de octubre. La evolución de las convocatorias también puede seguirse en nuestro Observatorio de Conflictos Laborales, junto a otras huelgas del transporte y los servicios públicos.

La imagen destacada corresponde al tranvía de Zaragoza en 2018 y no a la huelga de 2026. Fotografía: Américo Toledano / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Archivo sin modificaciones sustantivas.

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