Por Mesa de Conflictos.
El conflicto educativo no termina en Madrid. Durante la primera quincena de octubre, la enseñanza ha protagonizado huelgas, asambleas y nuevas advertencias de movilización en distintos puntos del Estado. Los docentes madrileños mantienen un paro indefinido; en Huesca se ha celebrado una huelga provincial contra la actuación de la Inspección Educativa; en el País Valencià los sindicatos amenazan con reactivar los paros si no hay negociación; en Catalunya se prepara un nuevo ciclo de protestas; y en Galicia el personal de la enseñanza concertada ha vuelto a parar por sus condiciones laborales. No forman parte de una convocatoria estatal única ni reclaman exactamente lo mismo, pero comparten problemas que se repiten de una comunidad a otra: salarios, sobrecarga de trabajo, recursos insuficientes y falta de respuestas de las administraciones.
País Valencià: la huelga vuelve a estar sobre la mesa
En la Comunitat Valenciana, STEPV, CCOO y UGT avisaron el 15 de octubre de que retomarán las movilizaciones y estudiarán reactivar la huelga indefinida suspendida si la Conselleria de Educación no incorpora a la negociación los asuntos que siguen pendientes. Los sindicatos consideran insuficiente el calendario de 47 mesas ordinarias propuesto para este curso porque, según denuncian, deja fuera compromisos esenciales y carece de garantías presupuestarias y plazos concretos.
Entre las reivindicaciones figuran la recuperación del poder adquisitivo del profesorado, la cobertura de sustituciones, la reducción de ratios, la mejora de las instalaciones y el refuerzo de la enseñanza en valenciano. La protesta afecta tanto a las condiciones laborales como a la atención que reciben los estudiantes. Para el 20 de octubre se ha anunciado una gran asamblea abierta al profesorado y para el 21 está prevista una reunión con la consellera Carmen Ortí. De su resultado dependerán los siguientes pasos del conflicto. Los sindicatos también han llamado a formar un bloque educativo en la huelga general del 11 de noviembre.
Catalunya: los sindicatos preparan los «miércoles amarillos» y consultan nuevas huelgas
La unidad sindical formada por USTEC-STEs, CGT, Intersindical, COS y CNT anunció el 15 de octubre una nueva fase de movilizaciones en la enseñanza catalana. Las organizaciones denuncian un bloqueo negociador con el Departament d’Educació y reclaman una respuesta a las demandas que llevaron a las protestas del curso anterior y a la huelga del 8 de septiembre.
El calendario que plantean incluye concentraciones semanales en los patios de los centros, los llamados «Dimecres Grocs» o miércoles amarillos, así como asambleas y una consulta al personal educativo para decidir el formato de nuevas huelgas en noviembre. La consulta pretende incorporar no solo a docentes, sino también al personal de apoyo, administración, educación de cero a tres años y actividades educativas. Sus exigencias incluyen bajar ratios, reducir burocracia, mejorar los salarios conforme al coste de la vida, estabilizar las plantillas y aumentar la financiación de la escuela pública.
La protesta también tiene repercusiones en la vida escolar. En Catalunya, la decisión de parte del profesorado de limitarse a las tareas estrictamente retribuidas ha provocado la suspensión de salidas y dificultades para organizar prácticas de estudiantes de magisterio. Alumnos y familias han expresado preocupación por estas consecuencias, aunque algunas familias reconocen las reivindicaciones laborales que hay detrás. La situación refleja una tensión que no se resuelve culpando a un colectivo: cuando se mantiene abierto el conflicto, tanto las condiciones de trabajo como la actividad educativa se ven afectadas.
Madrid: segunda jornada de huelga indefinida y miles de docentes en las calles
Madrid concentró las manifestaciones más numerosas de los días 14 y 15, pero es solo uno de los focos de la movilización. El profesorado de la enseñanza pública mantiene una huelga indefinida convocada por CCOO, CGT, CNT, Solidaridad Obrera, STEM y UGT, junto a plataformas docentes; CSIF desarrolla también su propia convocatoria. En la segunda jornada, CCOO calculó un seguimiento del 60 %, mientras que la Comunidad de Madrid lo situó en el 32 %. Son estimaciones de procedencia diferente y no deben presentarse como una cifra única.
Las reivindicaciones madrileñas pasan por reducir el horario lectivo y el número de alumnos por aula, mejorar los sueldos, reforzar la educación especial y la Formación Profesional y aliviar la carga administrativa. El 15 de octubre miles de docentes volvieron a concentrarse ante la Consejería de Educación. Las protestas llegaron después de las cargas policiales y detenciones registradas durante el primer día de huelga en el entorno de la Universidad Complutense, unos hechos cuya actuación policial ha sido cuestionada y para los que se ha solicitado una investigación.
Huesca: una huelga contra las sanciones y la burocracia de la Inspección
En Aragón, el 14 de octubre la provincia de Huesca vivió una huelga convocada por CSIF, CGT, CCOO, HUSTE-STEA, UGT y ANPE. Aquí el detonante no fue una tabla salarial, sino el conflicto con la Inspección Educativa: los sindicatos denuncian un funcionamiento excesivamente sancionador, la imposición de requisitos burocráticos que consideran desproporcionados y la falta de garantías para el profesorado. Reclaman criterios homogéneos entre las tres provincias aragonesas, la revisión externa de los expedientes y el relevo de la jefatura de Inspección de Huesca.
El seguimiento también dejó cifras enfrentadas: el Gobierno de Aragón lo calculó en el 30,27 % para los turnos del miércoles, mientras que los sindicatos lo elevaron al 59 % entre el profesorado. Las concentraciones y manifestaciones de la jornada reunieron a docentes, estudiantes y familias. Entre los casos que han impulsado la protesta se encuentra el expediente con propuesta de suspensión de diez meses de empleo y sueldo a un profesor del IES Ramón y Cajal. La Administración autonómica, por su parte, defiende la independencia de la Inspección y sostiene que sus actuaciones deben regirse por criterios de objetividad.
Galicia: el profesorado de la concertada también exige negociar
El malestar no se limita a la enseñanza pública de gestión directa. En Galicia, los trabajadores de la enseñanza concertada secundaron el 6 de octubre una segunda jornada de huelga durante este curso, convocada por CCOO, FSIE, UGT, FeUSO, SNEP y CIG, con una manifestación en Santiago de Compostela. Su conflicto es diferente del de las escuelas públicas madrileñas o catalanas, pero comparte la discusión sobre las condiciones laborales de quienes sostienen el sistema educativo.
Las organizaciones reclaman a la Xunta una negociación efectiva sobre salarios, carga lectiva y condiciones de trabajo, con mejoras que permitan reducir las diferencias respecto al profesorado de la pública. La protesta llega después del paro de septiembre y de las acusaciones sindicales de falta de avances en las conversaciones con la Consellería. Incluir esta movilización en la crónica estatal no significa confundir la enseñanza concertada con la pública, sino mostrar que el desacuerdo laboral atraviesa distintos ámbitos educativos.
No es una huelga estatal, pero sí un problema compartido
Cada territorio mantiene su propio calendario, sus organizaciones convocantes y sus reclamaciones particulares. Sin embargo, al revisar las demandas se repiten las mismas palabras: ratios, plantilla, salarios, sustituciones, tiempo para preparar las clases, instalaciones adecuadas y un sistema de negociación que permita resolver los conflictos antes de que se enquisten. Lo que los sindicatos denuncian como sobrecarga laboral afecta también al tiempo disponible para atender a quienes necesitan más apoyo en el aula.
Las administraciones defienden que existen acuerdos, mesas de negociación y medidas de mejora; en varios territorios rechazan además las cifras de seguimiento ofrecidas por los sindicatos. Para los convocantes, esas respuestas siguen lejos de solucionar los problemas cotidianos. Las diferencias son reales, pero la cuestión de fondo permanece: cuánto personal, cuántos recursos y cuánto tiempo necesita una educación que quiera atender bien al alumnado sin exigir a sus trabajadores que compensen todas las carencias.
Las próximas fechas serán decisivas. Madrid continúa con su huelga indefinida, el País Valencià prepara una asamblea y una reunión con Educación y los sindicatos catalanes organizan nuevas protestas y consultan la posibilidad de más paros en noviembre. Más que una única marea coordinada, lo que aparece es un mapa de conflictos laborales que, con distintos ritmos y reivindicaciones, está poniendo las condiciones de la enseñanza en el centro del debate social.
Lecturas relacionadas: ampliamos los conflictos de Madrid, Aragón y València en esta crónica de las huelgas educativas. También informamos de las cargas y detenciones durante el paro universitario en la Complutense.





