La Policía Nacional ha cargado este miércoles 14 de octubre contra estudiantes de la Universidad Complutense de Madrid durante el inicio de la huelga educativa. La intervención ha dejado personas heridas y detenidas y ha provocado denuncias de los colectivos estudiantiles por la actuación policial dentro del campus.
El alumnado había pasado la noche encerrado en Ciencias de la Información para apoyar la movilización de docentes y educadoras. Por la mañana salió a recorrer el campus. Natalia Lago, estudiante e integrante de Contracorriente, denuncia golpes con porras, disparos de pelotas de goma y la retirada de una pancarta. También afirma que el cerco policial dificultó la salida de quienes necesitaban atención médica.
La intervención alcanzó dos piquetes. Uno se desarrollaba frente a Químicas, donde se reunían alrededor de un centenar de estudiantes. El balance difundido durante la jornada asciende a cinco detenidos y al menos seis heridos, según los testimonios recogidos en el campus; otras informaciones iniciales hablaban de tres detenciones. Estas cifras son provisionales y no constituyen un balance oficial cerrado. Algunos afectados fueron trasladados al Hospital de Moncloa.
Paloma Elvira, delegada de CGT, sostiene que los intentos de mediación del comité de huelga no frenaron la actuación policial. Después, estudiantes acudieron al rectorado para reclamar explicaciones. La gerencia asegura que no solicitó el despliegue; los colectivos exigen liberar sin cargos a los detenidos y aclarar responsabilidades.
La huelga reclama mejoras para la enseñanza pública madrileña y suma al estudiantado a las protestas del personal educativo. Entre las demandas figuran reducir las ratios y las horas lectivas y reforzar los recursos. El conflicto alcanza también a las universidades, donde las plataformas por la pública denuncian problemas de financiación que repercuten en la docencia, la investigación y las plantillas.
Las críticas señalan tanto la política educativa del Gobierno autonómico de Isabel Díaz Ayuso como la intervención de la Policía Nacional, dependiente del Ejecutivo central. Contracorriente reclama que estudiantes y trabajadores sostengan conjuntamente la movilización por la educación pública.





