Barcelona, 16 de octubre de 2026. El mapa sindical catalán se está moviendo, aunque no al mismo ritmo para todos. Mientras CCOO y UGT mantienen prácticamente congelada su afiliación respecto a 2020, la Confederación General del Trabajo (CGT) ha aumentado la suya un 40 % en cinco años, hasta alcanzar las 25.688 personas afiliadas. El crecimiento sitúa a la organización anarcosindicalista como el tercer sindicato de clase de Catalunya por número de afiliados, ligeramente por delante de la Unió Sindical Obrera de Catalunya (USOC).
Las cifras, difundidas este 16 de octubre por SER Catalunya, reflejan una evolución desigual en un mercado laboral que ha incorporado trabajadores durante el mismo periodo. CCOO cerró 2025 con 146.350 afiliados, un 0,87 % menos que cinco años antes; UGT contabilizó 119.978, con un incremento de apenas el 0,13 %. Ambas organizaciones conservan una posición muy superior en afiliación y representación electoral, pero el contraste con el avance de CGT resulta significativo.
La conflictividad laboral también se traduce en afiliación
Para CGT Catalunya, el aumento no puede separarse de la actividad que desarrolla en los centros de trabajo. Su responsable de Acción Social vincula las nuevas incorporaciones a los periodos de movilización: después de los ciclos de huelgas y protestas, explica, el sindicato suele registrar un crecimiento visible de personas afiliadas. Según sus declaraciones recogidas por SER Catalunya, en los últimos cinco meses las luchas de la enseñanza, el Ayuntamiento de Barcelona, las bibliotecas y las escuelas infantiles han impulsado más altas que las registradas durante todo el año anterior.
No se trata únicamente de sumar carnés. En los sectores donde una parte de la plantilla se organiza para reclamar salarios, plantillas suficientes, reducción de cargas laborales o capacidad de decisión sobre los convenios, la actividad sindical vuelve a ser algo concreto. La asamblea, la huelga y la negociación dejan de ser conceptos lejanos cuando afectan al horario, a la nómina o a la posibilidad de conciliar la vida fuera del trabajo.
La CGT lleva años intentando consolidar precisamente esa presencia en ámbitos como la educación pública, los servicios municipales y las empresas con conflictos prolongados. Su crecimiento, sin embargo, no significa que haya alcanzado la implantación electoral de las dos grandes centrales: afiliación, delegados elegidos y capacidad de convocatoria son indicadores distintos y conviene no confundirlos.
CCOO y UGT siguen encabezando la representación, pero pierden peso relativo
Los resultados de las elecciones sindicales muestran un cambio más lento, aunque sostenido. En 2005, CCOO y UGT reunían conjuntamente el 85,2 % de los delegados de Catalunya. En 2025 esa proporción se había reducido al 79,1 %. Continúan siendo, con mucha diferencia, las dos organizaciones mayoritarias, pero su dominio relativo es menor que hace veinte años.
En ese mismo intervalo, el peso electoral de la CGT pasó del 1,8 % al 3,5 %, mientras que USOC avanzó del 3,7 % al 5,1 %. El número total de delegados sindicales en Catalunya aumentó de 52.740 a 59.703. Por tanto, el reparto no responde simplemente a que haya menos representación, sino a que una parte de ella se distribuye entre otras organizaciones.
CCOO defiende que conservar su primera posición y mantener una base afiliativa estable constituye una fortaleza. La organización también destaca la incorporación de mujeres, jóvenes y personas migrantes, y reivindica su capacidad de negociación y movilización. Ese argumento forma parte del debate: la estabilidad de un sindicato mayoritario y el crecimiento de otro con una estrategia más confrontativa pueden coexistir, aunque respondan a modelos de acción sindical diferentes.
También crecen las organizaciones independientes y profesionales
El movimiento no se limita a CGT. La Intersindical ha incrementado su afiliación un 34 % desde 2020 y USOC alrededor de un 9 %. Entre las organizaciones profesionales, Metges de Catalunya comunica un crecimiento del 25 %, hasta 12.480 afiliados, mientras que Professors de Secundària cifra en un 67 % su aumento en cinco años.
Este avance tiene lecturas distintas. Los sindicatos profesionales concentran sus recursos en demandas de colectivos concretos; las organizaciones de clase deben afrontar conflictos de sectores y ocupaciones muy diversos. No son modelos equivalentes, ni conviene presentar toda la subida de afiliación alternativa como si respondiera a una misma corriente sindical. Lo que comparten estos datos es una constatación: una parte de las personas trabajadoras está buscando representación fuera de las estructuras tradicionalmente dominantes.
Un sindicalismo que gana terreno en los tajos
El crecimiento de CGT ha despertado atención también en la Generalitat, especialmente por el protagonismo de sindicatos alternativos en conflictos del sector público. Desde el Govern se sostiene que todas las organizaciones con representación son interlocutoras legítimas, aunque algunas voces del Ejecutivo muestran reservas ante las posiciones más exigentes de determinadas centrales en las negociaciones.
Que una huelga incomode a una administración o a una empresa no demuestra por sí solo su acierto, del mismo modo que un aumento de afiliación no garantiza automáticamente mejores convenios. El dato importante está en lo que ocurre después: si crecen las secciones sindicales, si las plantillas participan en las decisiones y si esa organización consigue defender mejoras reales.
En Catalunya, las cifras de 2025 apuntan a una reorganización gradual del sindicalismo. CCOO y UGT siguen siendo las grandes referencias en términos de volumen y delegados, pero CGT aparece como una de las organizaciones que más terreno ha ganado desde la pandemia. La prueba decisiva no estará solo en el número de afiliaciones, sino en la capacidad de convertir ese crecimiento en fuerza colectiva dentro y fuera de los centros de trabajo.
Imagen de archivo: movilización de CGT València por unas pensiones públicas dignas. La fotografía corresponde a València y no a las movilizaciones mencionadas en Catalunya.





