CGT ha denunciado la campaña de desconfianza contra el voto por correo impulsada desde sectores de la derecha y la extrema derecha y advierte de que este tipo de mensajes termina colocando bajo sospecha a miles de trabajadores y trabajadoras de Correos que participan en el dispositivo electoral.
La plantilla, en medio de la polémica electoral
La controversia se ha intensificado después de que dirigentes políticos hayan cuestionado públicamente el voto por correo y hayan recomendado evitar esta modalidad. CGT sostiene que esas declaraciones no solo afectan a la confianza en el proceso electoral, sino que trasladan una sospecha injustificada sobre una plantilla que se limita a cumplir con sus funciones profesionales.
El sindicato recuerda que Correos participa en la recogida, custodia y entrega de la documentación electoral conforme a un procedimiento regulado y sometido a controles. Para CGT, convertir a sus trabajadores en objeto de sospecha supone cargar sobre ellos una responsabilidad política que no les corresponde.
CGT rechaza las acusaciones contra Correos
La organización sindical considera especialmente grave que se extienda la idea de que el voto por correo pueda ser manipulado por la plantilla. CGT insiste en que los trabajadores y trabajadoras realizan su labor en condiciones de fuerte presión durante los periodos electorales y que las acusaciones públicas pueden traducirse en insultos, amenazas o situaciones de tensión durante el reparto.
El sindicato señala que ya se han producido en anteriores procesos electorales episodios de hostilidad hacia personal de Correos y reclama que el debate político no vuelva a convertir a la plantilla en blanco de campañas de señalamiento.
Más carga de trabajo en periodo electoral
Junto a la denuncia pública, CGT vuelve a poner sobre la mesa las condiciones laborales del servicio postal durante las elecciones. El aumento extraordinario de envíos, notificaciones y documentación obliga a reforzar unidades y rutas, mientras las organizaciones sindicales llevan tiempo denunciando falta de personal y dificultades para cubrir bajas, vacaciones y vacantes.
La organización reclama que los dispositivos electorales cuenten con refuerzos suficientes y que la empresa garantice tanto la correcta prestación del servicio como la seguridad de las personas que trabajan en reparto, oficinas y centros logísticos.
El voto por correo, un servicio público
CGT subraya que el voto por correo forma parte de un procedimiento legal y que la responsabilidad de la plantilla consiste en garantizar que la documentación llegue a su destino dentro de los plazos establecidos. El sindicato rechaza que los trabajadores sean utilizados como argumento dentro de una disputa partidista.
CGT pide que cesen las acusaciones contra la profesionalidad de la plantilla y que Correos refuerce el personal durante los procesos electorales.





