Italia: protestas por el coste de la vida dejan 28 arrestos y daños millonarios en Milán y Bolonia

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Por Agencias Confederales. Italia vivió el 17 y 18 de octubre de 2026 un fin de semana de manifestaciones contra el encarecimiento de la vida, el precio de los combustibles y el deterioro de los servicios públicos. Las protestas, convocadas en distintas ciudades y con participación estudiantil, desembocaron en enfrentamientos con la policía, especialmente en Milán, Bolonia y Turín. Los primeros balances ofrecidos por las autoridades muestran cientos de identificaciones o traslados a comisaría, decenas de arrestos judiciales y daños cuantiosos en establecimientos comerciales. Las cifras deben distinguirse por fecha y situación procesal para no confundir personas retenidas con detenidos formalmente arrestados.

Por qué comenzaron las movilizaciones

El detonante inmediato fue el aumento del coste cotidiano de la vida: alimentación, vivienda, suministros y gasolina, junto con las críticas a la presión fiscal y a los recortes o deficiencias de los servicios públicos. Según ANSA, en Bolonia la convocatoria del sábado partió de un espacio denominado Carrelli vuoti («Carritos vacíos»), que reunió a colectivos estudiantiles y sociales como CUA, Crash y Plat en la plaza Minghetti. La expresión elegida para el llamamiento simbolizaba la dificultad creciente para llenar la cesta de la compra.

En Milán hubo igualmente concentraciones contra la carestía y las guerras. Associated Press describe una manifestación inicialmente pacífica a la que se sumaron grupos que después protagonizaron actos violentos. Los incidentes también se produjeron en un contexto europeo de movilizaciones en Francia, España y Portugal. La proximidad temporal no significa que existiera una única organización responsable de todos los acontecimientos.

Sábado 17: de las marchas a los enfrentamientos

Los actos del sábado se extendieron a Milán, Turín, Bolonia, Brescia y Bérgamo. Según un recuento difundido por Sky TG24 el 18 de octubre, la participación aproximada fue de 5.000 personas en Milán, 3.000 en Turín, 2.000 en Bolonia, 800 en Bérgamo y 600 en Brescia. No todos los asistentes participaron en los enfrentamientos: en varias ciudades, las marchas comenzaron como protestas sociales y los altercados llegaron después.

En Milán, la tensión se extendió por la vía Broletto, la plaza del Duomo y las calles comerciales del centro. Hubo lanzamiento de objetos, barricadas improvisadas, cristales rotos y saqueos en establecimientos. Las unidades antidisturbios emplearon gases lacrimógenos y cañones de agua. Parte de la plaza fue evacuada y se cerraron preventivamente accesos a establecimientos y zonas turísticas. En Bolonia se registraron choques cerca de la estación ferroviaria central, y también hubo incidentes en Turín y otras localidades del norte.

Qué ocurrió el domingo 18

Los incidentes no terminaron con la jornada del sábado. Durante el domingo grupos convocados a través de redes sociales regresaron al centro de Milán. ANSA informó de nuevos daños y saqueos en el entorno de Cordusio, vía Orefici, corso Garibaldi y Moscova. Entre los comercios afectados figuraron tiendas de ropa deportiva y establecimientos próximos a la plaza del Duomo. Los servicios municipales limpiaron calles y retiraron materiales dañados mientras la policía reforzaba el despliegue.

Una información de ANSA fechada a las 19.53 del domingo cifró en 160 las personas trasladadas a la comisaría de Milán ese día; aproximadamente el 80 % eran menores, según fuentes policiales. Ese dato describe traslados para identificación o averiguaciones y no equivale a 160 arrestos judiciales. Tampoco debe sumarse sin más a balances anteriores, porque cada comunicado utiliza un período y una categoría policial diferentes.

Balance de arrestos, heridos y daños

Para los incidentes del sábado 17, el balance nacional difundido por ANSA el 18 contabilizaba 28 personas arrestadas, 43 denunciadas y 197 identificadas o conducidas a dependencias policiales. La agencia comunicó además 141 agentes heridos en ese balance. Estas cifras cubren una jornada concreta y pueden modificarse a medida que avancen los procedimientos judiciales.

En Milán, ANSA había informado por la mañana de 12 arrestos entre 72 personas trasladadas a la comisaría por los sucesos del sábado, con al menos 22 denuncias y 90 agentes que recibieron atención hospitalaria. Otro balance de la misma jornada recogía al menos 25 personas heridas, entre ellas agentes. Estas cifras forman parte de los recuentos nacionales, no son una cantidad adicional que deba sumarse a ellos.

La asociación comercial Confcommercio estimó provisionalmente daños de alrededor de un millón de euros entre Milán y Bolonia, repartidos inicialmente en unos 500.000 euros por ciudad. Es una valoración preliminar de los daños comerciales, no un cálculo final de todas las pérdidas. Entre los desperfectos denunciados figuran escaparates destrozados, mercancía sustraída, mobiliario urbano y terrazas deterioradas y objetos quemados en la vía pública.

La vivienda y los salarios, también en el centro de las protestas

La crónica de Cadena SER del 18 de octubre señala que las protestas de Milán coincidieron con movilizaciones europeas por el derecho a la vivienda, entre ellas las celebradas en Lisboa y Oporto. En Italia, junto al encarecimiento de la vida, se escucharon reivindicaciones de salarios más altos, mejores servicios públicos, una fiscalidad más justa y la reducción del gasto militar, especialmente en la movilización de Roma. La presencia de estas demandas no significa que todas las marchas tuvieran idénticos convocantes ni que respondieran a una sola reivindicación.

En la plaza del Duomo de Milán, la SER informó el domingo de unas 60 personas detenidas, en su mayoría menores de edad, tras los enfrentamientos en los que se levantaron barricadas y la policía empleó gases lacrimógenos. Es el recuento publicado por ese medio a las 09:12 del 18 de octubre y no debe sumarse mecánicamente al balance de 28 arrestos difundido por ANSA para los incidentes del sábado ni a los 160 traslados a comisaría comunicados para el domingo. Esos informes tienen cortes horarios y categorías diferentes.

La misma información describe en Portugal una marcha sindical desde Cais do Sodré hasta la plaza del Rossio, en Lisboa, con demandas de subida de salarios y pensiones. Allí coincidió con una movilización por la vivienda cuyos participantes comenzaron a instalar tiendas de campaña, en solidaridad con las acampadas de Oporto. Son hechos de la movilización portuguesa, no incidentes registrados en Milán, pero muestran cómo el precio de la vivienda se ha convertido en una preocupación compartida en distintas ciudades europeas.

La respuesta del Gobierno y las autoridades locales

La primera ministra Giorgia Meloni condenó los actos violentos y convocó una reunión sobre seguridad para el lunes 19 de octubre. El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, anunció actuaciones judiciales frente a los responsables y discutió públicamente con el alcalde de Milán, Giuseppe Sala, acerca del despliegue policial. Sala denunció que se había dispuesto de pocos agentes y, al mismo tiempo, reconoció la legitimidad de los motivos de la protesta mientras censuraba los destrozos.

La dirigente opositora Elly Schlein condenó los actos delictivos, pero pidió que no se utilizaran para invisibilizar las reivindicaciones de quienes se manifestaron sin participar en la violencia. La distinción entre protesta social, actos violentos y responsabilidades penales seguirá siendo crucial para evaluar lo sucedido.

Un conflicto social que continúa abierto

Las movilizaciones italianas forman parte de un malestar social vinculado a los salarios reales, el precio de la vivienda, la energía y la calidad de los servicios. Los incidentes del fin de semana han abierto además un debate político sobre las actuaciones policiales, el papel de los menores, la movilización por redes y las consecuencias penales de los saqueos. Al cierre de esta crónica, el lunes 19, no existe un balance final único de arrestos y daños que englobe sin duplicaciones las dos jornadas.

La atención inmediata se centra en las investigaciones y en las decisiones de seguridad anunciadas por el Ejecutivo. Pero las reivindicaciones que dieron origen a las convocatorias —la capacidad de llegar a fin de mes, el acceso a servicios públicos y la protección de los ingresos del trabajo— siguen pendientes de respuesta.

Documentación consultada

ANSA, balance del sábado y daños; ANSA, novedades de Milán del domingo; ANSA, contexto de la convocatoria en Bolonia; Associated Press, 18 de octubre; Sky TG24, resumen por ciudades.

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