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Aumentan los accidentes mortales, a pesar del descenso de la actividad por la pandemia

543 personas murieron en los 9 primeros meses del año, 36 más que en el mismo periodo del año anterior.

Según los datos estadísticos facilitados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, correspondientes al tercer trimestre del año, se han producido 727.713 accidentes de trabajo, de los cuales 348.862 accidentes laborales han causado la baja laboral del trabajador (descendiendo este dato en un 26,4%) y 378.851 no han producido incapacidad temporal (experimentando una disminución del 29,8%). 

543 accidentes acabaron con el fallecimiento de la persona trabajadora, aumentando esta cifra en un 7,1% respecto al mismo periodo de 2019, lo que suponen 36 muertes más. 
De los accidentes laborales que causaron baja, 308.453 tuvieron lugar durante la jornada de trabajo, descendiendo en un 25,1%. El resto, 40.409 accidentes laborales fueron registrados in itinere, descendiendo en un 34,9%.

288.080 accidentes con baja durante la jornada laboral se registraron entre trabajadores asalariados –lo que supone un descenso del 25,8% respecto al dato publicado para el tercer trimestre de 2019- y 20.373 entre trabajadores por cuenta propia –descendiendo en este caso un 12,7%.

Índice de incidencia

La incidencia de los accidentes de trabajo en jornada laboral desciende fuertemente (-23,1%), influido por el descenso en la actividad empresarial y el teletrabajo. La reducción de la incidencia es generalizada en todas las secciones de actividad, siendo la Hostelería donde se aprecia el mayor descenso (-45,1%), seguida de la Administracion publica y defensa donde el índice de incidencia de los accidentes con baja durante la jornada laboral disminuye en un 29,4%. Las industrias extractivas, la construcción y el suministro de agua, saneamiento y gestión de residuos son las secciones de actividad que presentan unos mayores índices de incidencia respecto de los accidentes de trabajo con baja ocurridos durante la jornada laboral con 510,3, 453,7 y 441,0 accidentes con baja por cada 100.000 trabajadores con la contingencia de accidentes de trabajo específicamente cubierta, respectivamente.

Accidentes Mortales

Como indicábamos anteriormente, 543 trabajadores han fallecido durante los nueve primeros meses del año, son 36 personas más que las fallecidas durante el mismo periodo del 2019 (+7,1%) y esto teniendo en cuenta la disminución de la actividad empresarial durante el periodo del estado de emergencia provocado por la COVID-19. Durante la jornada de trabajo fallecieron 456 personas, aumentando en 62 respecto al mismo periodo de 2019 (+15,7%). 87 fallecimientos fueron in itinere, 26 menos que en hasta el mes de septiembre del año pasado (-23%).

Analizando las causas de estos fallecimientos durante la jornada de trabajo se observa que la primera de ellas son los infartos y derrames cerebrales con 171 accidentes (+14%).
La incidencia de los accidentes mortales ocurridos durante la jornada laboral aumenta en un 18,8%, alcanzando los 0,280 accidentes mortales por cada 100.000 trabajadores con la contingencia de accidentes de trabajo específicamente cubierta. El sector agrario es el que presenta la mayor incidencia de los cuatro (1,182) y es el más afectado por el incremento en la siniestralidad mortal (+96,5%). Le sigue la construcción con un índice de 0,759, siendo el único de los cuatro sectores que experimenta un descenso (-10,3%), Industria con 0,544 muertes por cada 100.000 trabajadores (+47,4%) y en último lugar el sector servicios con 0,150 accidentes mortales por 100.000 trabajadores (+5,5%).

Propuestas sindicales

Dada las elevadas cifras de fallecimientos en el trabajo, aún con el acusado descenso de la actividad económica, se ha puesto de manifiesto que la seguridad y salud en el trabajo se está dejando en un segundo plano en las empresas.

Lapropuesta de articular un Plan de choque contra la siniestralidad laboral de forma inmediata. El constante aumento de las muertes en el trabajo es altamente preocupante y debe ser abordado urgentemente. Entre las líneas de este Plan de Choque no puede faltar la reducción de la incidencia de los riesgos psicosociales entre la población trabajadora ya que la primera causa de muerte durante la jornada de trabajo son los infartos y derrames cerebrales, patologías asociadas a este tipo de riesgos laborales. 

La creación de la figura del Delegado Territorial y/o sectorial de prevención. Ayudarían sin duda a mejorar la PRL en las PYMES de nuestro país que no tiene representación sindical. Es un hecho que los centros de trabajo sindicalizados son centros de trabajo más seguros.