Nos roban el sueldo, nos alquilan la vida: una generación frente al 11-N
Nos dijeron que estudiáramos, que trabajáramos, que no protestáramos tanto. Que la recompensa llegaría. Hemos cumplido nuestra parte y ahora descubrimos que el supuesto futuro era una habitación de cuatrocientos euros, un contrato que caduca…

