El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha pedido este martes a los sindicatos que reconsideren la huelga general del 11 de noviembre. El líder popular considera que mantenerla tras la tragedia ferroviaria de Urda, que ha dejado al menos 69 fallecidos, sería «un grave error». Compromís ha respondido acusándole de presionar a los representantes de la clase trabajadora y ha recordado las consecuencias de las políticas laborales aplicadas durante los gobiernos del PP.
Feijóo formuló su petición en un desayuno informativo de Europa Press en Madrid. Aseguró que no cuestiona el derecho constitucional de huelga, pero sí su oportunidad. Según el presidente del PP, la protesta está dirigida contra la oposición y su celebración a pocas semanas de las elecciones generales perjudicaría la imagen de las organizaciones sindicales. El dirigente instó a los convocantes a renunciar a los paros en nombre de la situación creada por el accidente ferroviario.
Compromís responde a Feijóo y recuerda las políticas de Fátima Báñez
El diputado de Compromís Alberto Ibáñez ha rechazado las declaraciones y ha exigido a Feijóo «que saque sus sucias manos de los representantes de los trabajadores y las trabajadoras». También le ha acusado de manipular y atacar al sindicalismo en un momento de movilización por los salarios, la vivienda y los servicios públicos.
Ibáñez sostiene que la propuesta económica del Partido Popular supone recortes en la libertad sindical, falta de compromiso con la subida del salario mínimo y un impulso a la privatización de las pensiones. En respuesta a la apelación de Feijóo a las víctimas del accidente, le ha pedido que deje al margen a los fallecidos y ha recordado «lo que padecieron las familias obreras» con la gestión del PP y de la exministra de Trabajo Fátima Báñez, fallecida en la tragedia de Urda.
En Les Corts Valencianes, PP y Vox también han rechazado aplazar el pleno previsto para el miércoles 11 de noviembre, coincidiendo con la huelga general. La sesión figuraba en el calendario parlamentario aprobado en septiembre, pero Compromís, con el apoyo del PSPV, solicitó trasladarla un día para facilitar la participación en la movilización. La mayoría de PP y Vox mantuvo la fecha. Compromís ha anunciado que sus diputados no asistirán y renunciarán a la retribución correspondiente a esa jornada, mientras el PSPV participará en el pleno pese a respaldar las reivindicaciones de la huelga.
La movilización del 11-N sigue convocada
El movimiento por la vivienda y las organizaciones sindicales que respaldan la jornada mantienen las convocatorias. La protesta reclama medidas frente al encarecimiento del alquiler, salarios que permitan llegar a fin de mes y una defensa efectiva de los servicios públicos. El Sindicato de Inquilinas ha insistido en que desconvocar la huelga no soluciona la crisis habitacional que atraviesan miles de familias trabajadoras.
El llamamiento de Feijóo abre así un nuevo enfrentamiento político alrededor del 11 de noviembre, mientras los colectivos convocantes continúan organizando asambleas, concentraciones y paros. Por ahora, la huelga general sigue adelante.





