El Tribunal Mixto de Karditsa, en Grecia, ha condenado a cinco policías por las torturas infligidas al joven activista Vasilis Mangos en 2020. La sentencia, dictada el 31 de octubre y conocida estos días, llega después de seis años de movilizaciones y de la persistente lucha de su familia por esclarecer la actuación policial.
Una agresión delante de los juzgados de Volos
El 14 de junio de 2020, Vasilis Mangos, de 26 años, participó en una concentración de solidaridad con manifestantes detenidos en la ciudad griega de Volos. Fue golpeado por agentes policiales en las inmediaciones del juzgado. Según los hechos examinados durante el proceso, los malos tratos continuaron durante el traslado en el coche policial y en dependencias de la Dirección de Policía de Magnesia.
El joven sufrió graves lesiones, entre ellas seis costillas fracturadas y daños hepáticos. Su familia denunció también que no recibió atención hospitalaria inmediata a pesar de la gravedad de su estado. El 13 de julio de 2020, apenas un mes después de la agresión, Mangos fue encontrado muerto en su domicilio. La relación entre los malos tratos y su fallecimiento fue objeto de pruebas e informes periciales durante el procedimiento.
Cinco condenas y una absolución
El tribunal declaró culpables a cinco de los seis agentes acusados, mediante una votación mayoritaria de seis a uno. El sexto policía quedó absuelto. Entre los delitos examinados figuran las torturas, las lesiones graves, la exposición a peligro y la retención ilegal. A los condenados se les impusieron penas que incluyen seis años de reclusión y diez meses de prisión, según la información judicial difundida en Grecia.
La sentencia es de primera instancia y los cinco policías han recurrido. La ejecución de sus penas queda suspendida mientras se resuelve la apelación, por lo que permanecen en libertad. El fallo reconoce una atenuante por su conducta anterior, pero no acepta otra por su comportamiento posterior a los hechos.
Seis años reclamando justicia
El padre de la víctima, Giannis Mangos, considera la resolución una reivindicación del trabajo de la familia y de las personas que mantuvieron viva la denuncia durante seis años. El caso había adquirido especial relevancia en movimientos sociales y colectivos que denuncian los abusos policiales en Grecia.
La resolución tiene una importancia singular porque las condenas por torturas contra integrantes de las fuerzas de seguridad son poco frecuentes en el país. Sin embargo, la familia insiste en que el proceso no ha concluido: todavía falta el examen del recurso y una sentencia firme.
La responsabilidad policial, bajo escrutinio
La agresión y la posterior muerte de Mangos reabrieron el debate sobre las prácticas de las unidades antidisturbios, la investigación de las denuncias contra agentes y las garantías para quienes participan en manifestaciones. Durante años, familiares y colectivos solidarios denunciaron los obstáculos para lograr una respuesta judicial.
El fallo de Karditsa no cierra todas las preguntas alrededor del caso, pero constituye un reconocimiento judicial de la violencia ejercida contra Mangos. Para su familia, llegar a esta resolución ha exigido seis años de perseverancia, denuncias y movilización pública.





