La huelga indefinida del metal de la Región de Murcia ha arrancado este martes 27 de octubre con piquetes, importantes retenciones en los accesos a instalaciones industriales de Cartagena y actuaciones de la Guardia Civil contra los trabajadores movilizados. La convocatoria afecta potencialmente a 35.000 personas de unas 8.500 empresas y se ha iniciado después de que la última mediación entre la patronal FREMM y las organizaciones sindicales terminara sin acuerdo.
Desde la madrugada, alrededor de 2.000 trabajadores se concentraron en los accesos al Valle de Escombreras, un enclave industrial donde se encuentra la refinería de Repsol. También se registraron retenciones en las inmediaciones de Navantia, en Cartagena, de las instalaciones de Sabic en La Aljorra y del Polígono Industrial Oeste de Alcantarilla. Los cortes y la presencia de piquetes alteraron el tráfico en carreteras como la CT-34 y la vía de Cala Cortina.
Gas, pelotas de goma y tensión en los accesos industriales
La Guardia Civil desplegó efectivos para despejar las vías y utilizó material antidisturbios, incluidos gases y pelotas de goma, durante los enfrentamientos con los piquetes. Los participantes denunciaron un operativo desproporcionado y defendieron el carácter informativo de las concentraciones. Según la información disponible al mediodía, no constaban detenciones ni heridos por enfrentamientos físicos, aunque el ambiente continuaba tenso y la vigilancia policial se mantenía en los accesos.
Las retenciones afectaron a numerosas compañías auxiliares y grandes instalaciones que dependen de la actividad del metal. La concentración de trabajadores y vehículos en los polígonos industriales convirtió la movilidad en uno de los principales focos de atención durante la primera jornada. La actividad de las empresas afectadas fue desigual y no puede equipararse automáticamente el corte de un acceso con la paralización completa de todas las instalaciones.
El seguimiento de la huelga, motivo de disputa
Las organizaciones convocantes, UGT, CCOO y USO, cifraron el seguimiento del paro en torno al 80%, mientras que la patronal FREMM comunicó porcentajes mucho menores, próximos al 2,8%, según sus datos empresariales de primera hora. Las cifras proceden de partes enfrentadas y no existe un balance independiente que permita determinar el seguimiento total. Las fuertes retenciones y concentraciones de Escombreras sí muestran una incidencia notable en algunos de los puntos industriales más relevantes.
Diez meses de negociación y un preacuerdo rechazado
El conflicto llega después de diez meses de conversaciones sobre el convenio regional del metal. En julio se planteó un preacuerdo que contemplaba una subida salarial acumulada del 15% hasta 2029, pero fue rechazado por las bases al considerar insuficientes las garantías de mejora efectiva y por mantener cláusulas discutidas por la representación laboral.
Uno de los principales obstáculos es la compensación y absorción salarial. Este mecanismo puede permitir a las empresas neutralizar ciertas subidas pactadas con complementos retributivos que las plantillas ya cobran. Por eso los sindicatos exigen que determinadas mejoras sean no absorbibles y no terminen convertidas en incrementos nominales sin efecto real en las nóminas.
Pluses industriales, subrogación y protección durante las bajas
La negociación también se ha bloqueado por el plus industrial. Los representantes de la plantilla reclaman una cuantía de 24 euros no absorbibles, mientras que la propuesta patronal se sitúa en seis euros, según las posiciones divulgadas durante la jornada. A ello se suman diferencias sobre los complementos durante la incapacidad temporal y las garantías de subrogación cuando cambia una empresa contratista.
Estas reivindicaciones tienen especial relevancia en un tejido industrial donde abundan contratas y subcontratas vinculadas a grandes plantas químicas, energéticas y navales. Para los trabajadores de las auxiliares, un cambio de adjudicataria puede generar incertidumbre sobre la continuidad del empleo, la antigüedad y las condiciones laborales. Los mecanismos de subrogación pretenden reforzar esas garantías.
Una nueva mediación convocada para el 28 de octubre
Pese al arranque de la huelga indefinida, las partes mantienen abierta una vía de negociación. Está prevista una nueva reunión de mediación para el miércoles 28 de octubre, en la que se intentará acercar posiciones sobre salarios, pluses y condiciones de trabajo. Los representantes sindicales han advertido de que la huelga continuará mientras no se alcancen compromisos suficientes, especialmente sobre la absorción salarial.
La patronal defiende que sus propuestas incluyen aumentos importantes, pero las plantillas movilizadas consideran que una subida porcentual no resuelve el problema si puede quedar absorbida por conceptos ya reconocidos. La diferencia no se limita al porcentaje de incremento: afecta a cómo se aplicará cada euro en las nóminas y a las garantías laborales de miles de personas.
El desarrollo de los próximos días dependerá de esa negociación y de las decisiones colectivas de los trabajadores. Por el momento, no hay un acuerdo que permita desconvocar el paro y la huelga sigue planteada con carácter indefinido.





