Metro, Rodalies y FGC se suman a la huelga general del 11-N con un amplio respaldo sindical

La representación sindical del metro de Barcelona apoya unánimemente el paro del 11 de noviembre, mientras que en Rodalies y FGC el respaldo es mayoritario. Salarios y vivienda centran las reivindicaciones.
TEXTO:FONDO:

El metro de Barcelona, Rodalies y Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) se incorporan a la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre. La decisión, conocida este viernes 23 de octubre, amplía la participación de los trabajadores del transporte ferroviario en una jornada de movilización que sitúa los salarios y el acceso a la vivienda entre sus principales reivindicaciones.

En el metro de Barcelona, las organizaciones representadas en el comité de empresa de Ferrocarril Metropolità de Barcelona (FMB), integrado en Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), han expresado su apoyo unánime al paro. Representantes de CGT han confirmado la adhesión de la representación sindical, lo que supone un respaldo especialmente significativo en uno de los servicios de transporte más utilizados del área metropolitana.

La situación es distinta en Rodalies y FGC, donde existe un apoyo mayoritario, pero no unánime. En el comité de empresa de Renfe, fuentes sindicales señalan que una mayoría de organizaciones y representantes se suma a la convocatoria. Otras formaciones han decidido no secundarla o dejar libertad de elección a su afiliación. Es el caso de Semaf, cuyo portavoz nacional, Teo Moreno, ha explicado que el sindicato no adopta una posición colectiva sobre una huelga general de estas características, aunque respeta el derecho individual de los maquinistas a participar.

En FGC, cinco de los 23 integrantes del comité pertenecen a sindicatos que no secundan la huelga. La mayoría restante se distribuye entre las organizaciones que han formalizado preavisos, entre ellas CGT, CCOO y UGT. La representación laboral funciona mediante secciones sindicales con autonomía de decisión, de manera que el apoyo a la convocatoria no implica que todos los trabajadores vayan a detener su actividad.

Las convocatorias registradas los días 19 y 20 de octubre reclaman medidas frente a la pérdida de poder adquisitivo y el encarecimiento de la vivienda. CGT formalizó su preaviso ante el Ministerio de Trabajo el 19 de octubre y fijó la jornada de huelga para el 11 de noviembre, desde las 00.00 hasta las 23.59 horas. Entre sus demandas figuran subidas salariales vinculadas al coste de la vida, la mejora de las prestaciones y pensiones y la inclusión de ayudas de acceso a la vivienda en los convenios colectivos.

El respaldo de los comités de los principales operadores ferroviarios de Barcelona refuerza la dimensión laboral de la protesta, aunque todavía no permite calcular qué porcentaje de la plantilla hará huelga ni cómo se verán afectados los servicios. La circulación de trenes dependerá de la participación efectiva de los trabajadores y de los servicios mínimos que establezcan las autoridades competentes. A falta de esos datos, no puede darse por hecho un cierre completo del metro, Rodalies o FGC.

La jornada del 11 de noviembre reunirá así reivindicaciones que atraviesan distintos sectores: trabajadores que reclaman salarios suficientes para vivir y afrontar el alquiler, y organizaciones sindicales que cuestionan que los incrementos de los precios de la vivienda sigan absorbiendo una parte creciente de las nóminas. En Barcelona, la incorporación del transporte ferroviario coloca ese conflicto también en el centro de la movilidad cotidiana de miles de personas.

Descubre más desde Sindicalismo.org

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo