Tener un empleo ya no garantiza quedar a salvo de la pobreza en España. Un nuevo informe de Oxfam Intermón calcula que cerca de tres millones de personas trabajadoras viven por debajo del umbral de pobreza una vez descontados los gastos de vivienda. De ellas, alrededor de 770.000 entran en esa situación precisamente después de afrontar el alquiler, la hipoteca y otros pagos vinculados al hogar.
La vivienda se lleva lo que debería permitir vivir del salario
El estudio, titulado «Cuando trabajar no es suficiente: el impacto del coste de la vivienda en la pobreza laboral», se ha presentado este martes 20 de octubre y analiza datos correspondientes a 2024. Sin descontar los gastos residenciales, el 11,48 % de las personas ocupadas se encontraba en situación de pobreza, unas 2,2 millones. Al incorporar esos pagos, la proporción asciende al 15,49 %, es decir, algo más de cuatro puntos porcentuales, hasta acercarse a tres millones de trabajadores y trabajadoras.
La diferencia revela un problema que las estadísticas salariales por sí solas no consiguen explicar. Dos hogares con ingresos semejantes pueden disponer de recursos muy distintos al final del mes si uno soporta un alquiler elevado y otro tiene una vivienda pagada. La nómina puede crecer sin que mejoren realmente las condiciones de vida cuando el encarecimiento de la vivienda absorbe la subida.
Quienes alquilan a precio de mercado, los más golpeados
La distancia resulta especialmente acusada entre quienes viven de alquiler a precio de mercado. Según Oxfam Intermón, el 34,08 % de esas personas ocupadas queda bajo el umbral de pobreza una vez abonada la renta, frente al 19,35 % antes de tener en cuenta ese gasto. Entre quienes están pagando una hipoteca la tasa se sitúa en el 10,22 %, y baja al 7,95 % entre quienes tienen la vivienda pagada.
No se trata únicamente del precio anunciado en los portales inmobiliarios: a la renta o la cuota hipotecaria se suman otros costes residenciales y la imposibilidad de encontrar alternativas asequibles cerca del empleo. La situación afecta también a la movilidad laboral, porque aceptar un trabajo en otra ciudad puede dejar de ser viable si el alquiler consume gran parte del sueldo.
Familias con menores y trabajadores precarios
El informe identifica riesgos especialmente elevados para los hogares con hijos. La pobreza laboral se acerca al 40 % en las familias con tres o más menores y alcanza el 29,6 % en las monoparentales. También señala una mayor vulnerabilidad entre personas migrantes, trabajadores con empleo parcial y ocupados en sectores con salarios bajos o condiciones inestables, como la hostelería, la agricultura y el trabajo doméstico.
La desigualdad territorial tampoco es homogénea. Madrid, Cataluña y Murcia figuran entre las comunidades en las que más aumenta la pobreza laboral cuando se descuentan los gastos de vivienda. La presión del mercado residencial se convierte así en una diferencia material entre territorios y entre trabajadores que desempeñan ocupaciones semejantes.
Los salarios y el alquiler forman parte del mismo conflicto
La investigación sitúa la vivienda en el centro del debate sobre la calidad del empleo. No basta con observar cuántas personas están ocupadas o cómo evoluciona el salario bruto si después una parte creciente de los ingresos queda comprometida por la necesidad de disponer de un techo. El poder adquisitivo real depende tanto de la nómina como del precio de los bienes y servicios imprescindibles.
Oxfam Intermón plantea reforzar los salarios más bajos y adoptar políticas que amplíen el acceso a viviendas asequibles. Son dos campos de intervención distintos, pero sus efectos se entrelazan en la vida cotidiana de quienes trabajan. La organización pide además situar la desigualdad y el acceso a la vivienda en la agenda política.
La nueva radiografía llega en un contexto de movilizaciones que relacionan expresamente condiciones laborales y vivienda. Para millones de hogares, el problema no es solo cuánto se cobra, sino cuánto queda disponible después de pagar por vivir. Esa es la dimensión laboral de una crisis habitacional que ya no puede describirse como una dificultad exclusiva de quienes no tienen empleo.
Para comprobar cuánto representa el alquiler o la hipoteca sobre los ingresos, Sindicalismo.org dispone de la herramienta «Calcula cuánto representa la vivienda sobre tu sueldo». También puede consultarse la calculadora de poder adquisitivo, que permite medir el efecto de la subida de precios sobre los salarios.
Los datos proceden del informe de Oxfam Intermón publicado el 20 de octubre de 2026, elaborado con información de 2024. Las cifras describen la pobreza laboral antes y después de contabilizar el coste de la vivienda y no deben interpretarse como el número de personas que han perdido su empleo.





