Los sindicatos FNV y CNV han convocado una huelga de jornada completa para el miércoles 14 de octubre en el transporte urbano y regional de Países Bajos regulado por el convenio Openbaar Vervoer. El conflicto alcanza a un ámbito de unas 13.000 personas, principalmente conductores de autobús y personal de oficinas. Quedan fuera los servicios urbanos de Ámsterdam, Róterdam y La Haya, sujetos a otros convenios.
La negociación está bloqueada después de ocho rondas de conversaciones. Según FNV, la patronal VWOV ha rechazado retirar las medidas que los sindicatos consideran un deterioro de las condiciones laborales. La disputa tiene consecuencias muy concretas para las plantillas: menos capacidad para organizar su vida, mayor disponibilidad para la empresa y más presión sobre los tiempos de descanso.
FNV denuncia que las empresas pretenden reducir de unos ocho días a cuatro, o incluso menos, la antelación con la que se conocen los turnos. CNV señala además propuestas para introducir más pausas no remuneradas dentro de las jornadas, rebajar la remuneración durante las bajas por enfermedad y reducir la participación de los trabajadores en la organización de los horarios. Las organizaciones reclaman turnos más estables y compatibles con la vida personal.
Entre las demandas de CNV figuran una subida salarial del 9,5 % en dos años, mejores medidas para la plantilla de mayor edad, un acceso más rápido al contrato indefinido y nueve semanas iniciales de permiso parental íntegramente remunerado. El convenio comprende empresas como Arriva, EBS, Qbuzz, Keolis y Transdev, además de RET Streekvervoer.
FNV y CNV mantienen la huelga del 14 de octubre y advierten de que podrían convocar nuevos paros si no avanza la negociación. Los sindicatos vinculan sus demandas de jornada y descansos con la calidad del transporte público.
Imagen de archivo de un autobús en Utrecht, difundida por CNV.





