El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), con sede en Málaga, ha reconocido el derecho de una trabajadora del servicio de limpieza de Eulen en la estación ferroviaria Vialia-María Zambrano a que su puesto se adapte a sus limitaciones físicas. La empresa deberá permitirle utilizar equipos de limpieza automatizados en lugar de destinarla exclusivamente a tareas manuales y abonarle una indemnización de 3.000 euros por los daños y perjuicios ocasionados.
La resolución, difundida el 10 de octubre de 2026 por la organización sindical que ha llevado el caso, corresponde a la sentencia 1537/2026 de la Sala de lo Social del TSJA en Málaga, dictada en el recurso de suplicación 227/2026. Su contenido ha sido comunicado por CGT Málaga, cuya asesoría jurídica representó a la trabajadora.
Los informes médicos de la propia empresa advertían del problema
La demandante, identificada únicamente por sus iniciales y miembro del comité de empresa, desempeña labores de limpieza en las instalaciones de Vialia, en la estación Málaga-María Zambrano. Según el comunicado sindical, su actividad habitual le estaba provocando daños físicos, pese a que el servicio de Vigilancia de la Salud de la propia Eulen había emitido informes sobre la necesidad de adaptar sus condiciones de trabajo.
La empleada acudió a los tribunales porque, según denuncia la representación sindical, la empresa no aplicó una adaptación adecuada a sus limitaciones. La decisión judicial da la razón a la trabajadora: no basta con conocer un problema de salud si después se le sigue obligando a realizar tareas incompatibles con las recomendaciones preventivas.
La adaptación ordenada es concreta. En lugar de restringir el trabajo a la limpieza manual, Eulen deberá permitir que la empleada realice las labores con equipos automatizados, reduciendo así las exigencias físicas de su actividad. Junto a esa obligación, el tribunal ha fijado 3.000 euros de indemnización. No se trata, por tanto, únicamente de una compensación económica: el fallo exige modificar efectivamente la manera de trabajar.
La salud laboral no puede quedar en un informe
El caso pone el foco en una obligación que afecta a todas las empresas. La Ley de Prevención de Riesgos Laborales, especialmente su artículo 25, establece una protección específica para las personas especialmente sensibles a determinados riesgos. Las evaluaciones deben tener en cuenta sus circunstancias y traducirse, cuando proceda, en medidas preventivas y adaptaciones reales del puesto.
En sectores como la limpieza, las tareas repetitivas, las posturas forzadas, los desplazamientos continuos y la manipulación de equipos pueden agravar dolencias musculares y articulares. La respuesta empresarial no puede consistir en mantener sin cambios la organización del trabajo cuando se ha identificado un riesgo para la salud de una persona. Las medidas concretas han de ajustarse a la evaluación y a las necesidades del puesto.
La representación sindical denuncia también la duración del procedimiento judicial, que obligó a la trabajadora a sostener la reclamación durante un periodo prolongado. La resolución supone una victoria individual, pero recuerda un problema más amplio: la protección de la salud pierde eficacia si llega después de meses o años de mantener condiciones que la persona afectada considera perjudiciales.
Otros casos de Eulen pendientes de resolver
CGT Málaga sostiene que existen otras empleadas del servicio de limpieza de Eulen en distintos centros de trabajo que han reclamado adaptaciones similares a partir de los informes de vigilancia de la salud. El sindicato considera que esta resolución refuerza sus argumentos para nuevos procedimientos, aunque cada demanda deberá examinarse según sus hechos y pruebas; no existe una condena automática aplicable a todos los centros de la compañía.
La sentencia conocida el 10 de octubre marca una conclusión sencilla: cuando las condiciones de trabajo dañan la salud y existen medios adecuados para modificarlas, la adaptación no puede quedarse en una recomendación que nunca llega al puesto. Para la trabajadora de Vialia, el reconocimiento judicial implica cambiar las tareas que realiza y recibir una compensación por el perjuicio sufrido.
Mesa de Conflictos | Sindicalismo.org
Imagen de archivo: estación Málaga-María Zambrano, complejo Vialia. Fotografía de Américo Toledano / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0 (2024). Imagen optimizada a WebP.




