Las plantillas municipales de la CAV están llamadas este 8 de octubre a una nueva jornada de huelga en el marco de Udalhitz. ELA y LAB aseguran que más de 125 comités de ayuntamientos se han sumado a la convocatoria, entre ellos los de las tres capitales y municipios como Getxo, Barakaldo, Portugalete, Basauri, Durango, Llodio, Eibar, Zarautz, Azpeitia, Tolosa y Errenteria.
Dos años de negociación y el conflicto sigue abierto
La huelga llega tras casi dos años de negociación en la mesa de Udalhitz. Según ELA y LAB, la reunión del 25 de septiembre terminó sin avances suficientes y Eudel dio por agotado su margen de movimiento. Los sindicatos denuncian que siguen sin resolverse cuestiones básicas sobre salarios, subrogación, jornada, euskera, jubilaciones y rejuvenecimiento de las plantillas.
Para las organizaciones convocantes, el problema no es la falta de reuniones, sino que después de meses de negociación siguen faltando compromisos concretos. ELA denuncia especialmente la pérdida de poder adquisitivo del personal municipal y reclama medidas reales para recuperar salarios, no simples declaraciones de intención.
Subrogación, jornada y relevo: derechos pendientes
Entre las reivindicaciones están garantizar el derecho de subrogación de las plantillas subcontratadas, avanzar en una reducción mayor de jornada, desarrollar contratos de relevo y planes de rejuvenecimiento y asegurar que las condiciones laborales no queden subordinadas a los límites impuestos desde otras administraciones.
ELA también reclama medidas concretas para hacer efectivo el derecho a trabajar en euskera y critica que las propuestas presentadas hasta ahora no garanticen avances suficientes. En materia de empleo, el sindicato insiste en que no basta con hablar de relevo generacional mientras siguen sin cerrarse mecanismos efectivos para aplicarlo.
La presión de las huelgas ya obligó a mover la negociación
La convocatoria de hoy no parte de cero. El personal municipal ya realizó paros de dos horas el 23 de abril y jornadas completas de huelga en mayo y junio. Los sindicatos sostienen que aquellas movilizaciones obligaron a incorporar nuevos contenidos a la mesa, aunque consideran que los avances fueron insuficientes para cerrar el conflicto.
Por eso ELA y LAB vuelven a apostar por la huelga. Su mensaje es claro: si la negociación se bloquea y las propuestas no alcanzan las principales reivindicaciones de las plantillas, la presión tiene que salir de los despachos y volver a los centros de trabajo.
Más de 125 comités frente al bloqueo
La adhesión de más de 125 comités convierte la jornada en una movilización de gran alcance dentro del sector municipal vasco. ELA y LAB han señalado a Eudel y a las fuerzas políticas con responsabilidad municipal como responsables de desbloquear la negociación y llevar a la mesa propuestas integrales que puedan ser debatidas y votadas por las plantillas.
La huelga del 8 de octubre plantea así una cuestión de fondo: después de años de pérdida de poder adquisitivo y plantillas envejecidas, las trabajadoras y trabajadores municipales no quieren otro acuerdo de mínimos. Reclaman salarios, derechos, jornada y empleo suficientes para sostener unos servicios públicos que dependen precisamente de su trabajo diario.




