El conflicto de la educación pública madrileña da un nuevo salto. Trabajadores de las universidades Complutense y Rey Juan Carlos se incorporarán a las movilizaciones del 14 de octubre, coincidiendo con el inicio de la huelga convocada en la enseñanza pública no universitaria. Las protestas conectan así conflictos que atraviesan desde Infantil y Secundaria hasta la universidad.
La universidad se suma al 14 de octubre
La movilización prevista para el 14 de octubre amplía su alcance. Trabajadores de la Universidad Complutense de Madrid y de la Universidad Rey Juan Carlos han decidido sumarse a una jornada que ya estaba marcada en el calendario de la enseñanza pública madrileña.
En la educación no universitaria participan organizaciones como CCOO, UGT, CGT, CNT y STEM, junto con colectivos y asambleas educativas. Las movilizaciones llegan después de meses de protestas y negociaciones sin que se haya alcanzado un acuerdo capaz de cerrar el conflicto.
Salarios, jornada y ratios
Las reivindicaciones no se limitan a una subida salarial. El profesorado reclama recuperar poder adquisitivo, reducir las horas lectivas, disminuir el número de alumnos por aula, aumentar las plantillas y reforzar la atención a la diversidad.
Los trabajadores denuncian además una creciente carga burocrática y numerosas tareas realizadas fuera del horario lectivo que forman parte del funcionamiento cotidiano de los centros.
Entre las reivindicaciones defendidas por sectores de la movilización aparece una subida salarial de hasta 600 euros mensuales, además de mejoras relacionadas con horarios y condiciones de trabajo.
Las universidades abren su propio frente
La incorporación de las universidades responde también a problemas específicos. Los trabajadores movilizados cuestionan la financiación destinada a las universidades públicas madrileñas y advierten de las consecuencias que una financiación insuficiente puede tener sobre las plantillas, la investigación, los estudios de posgrado y los servicios universitarios.
La protesta universitaria llevaba semanas organizándose y diferentes colectivos habían planteado hacer coincidir sus movilizaciones con las del resto de la enseñanza pública.
El 14 de octubre se convierte así en un punto de encuentro entre conflictos que hasta ahora habían avanzado por caminos diferentes.
Las escuelas infantiles también llevan meses movilizadas
Las trabajadoras de las escuelas infantiles madrileñas mantienen igualmente sus propias reivindicaciones. Reclaman mejoras salariales, reducción de ratios, aumento de personal y mejores condiciones para desarrollar la atención educativa de niños de cero a tres años.
El sector denuncia desde hace tiempo la distancia existente entre la responsabilidad del trabajo realizado y las condiciones salariales y laborales de buena parte de sus profesionales.
Estas movilizaciones forman parte de un malestar más amplio que atraviesa distintos niveles de la educación pública madrileña.
Tres jornadas de huelga para comenzar
Una parte del profesorado tiene convocadas tres jornadas completas de huelga los días 14, 15 y 16 de octubre. Si el conflicto continúa, algunas convocatorias contemplan mantener posteriormente la presión mediante paros parciales y nuevas movilizaciones.
Durante esos días están previstas también concentraciones, manifestaciones, asambleas y diferentes acciones en los centros educativos.
La intención de los convocantes es que la huelga no quede reducida a una única jornada y mantener la movilización mientras no se produzcan avances suficientes en las negociaciones.
Las propuestas de la Comunidad no cierran el conflicto
La Comunidad de Madrid ha planteado negociar una carrera profesional docente que podría incorporar complementos salariales vinculados a diferentes requisitos. Las organizaciones movilizadas consideran que esta propuesta no responde al conjunto de problemas planteados.
Para los convocantes, cualquier acuerdo debería abordar simultáneamente salarios, jornada lectiva, ratios, plantillas y condiciones generales de funcionamiento de los centros públicos.
Por el momento, las convocatorias de huelga siguen adelante.
Un conflicto que atraviesa la educación pública
La incorporación del ámbito universitario aumenta considerablemente la dimensión política y sindical de las movilizaciones. Escuelas infantiles, colegios, institutos, Formación Profesional, educación especial, conservatorios y universidades llegan a octubre con diferentes conflictos abiertos que pueden coincidir en las calles.
El próximo 14 de octubre será la primera prueba para comprobar hasta dónde llega esa confluencia.
Si antes no existe un acuerdo, Madrid afrontará una jornada de movilización que pretende convertir problemas hasta ahora dispersos en una reivindicación común: más recursos para la educación pública y mejores condiciones laborales para quienes la sostienen cada día.





