Con presencia en sectores como Correos, sanidad o educación, lleva cuatro décadas combinando lucha obrera y acción social.
Tània Contreras Redactora SEGRE
En un contexto de reorganización del sindicalismo libertario después de la Transición, a finales de 1986 nacía en Lleida una pequeña estructura sindical impulsada por apenas cuatro militantes. Aquella modesta semilla, surgida de la renovación de la CNT de Catalunya, acabaría germinando en una de las organizaciones anarcosindicalistas más consolidadas del territorio, la Confederación General del Trabajo (CGT) de Lleida, que este año celebra cuatro décadas de historia marcadas por el crecimiento, la conflictividad laboral y la implicación social.
Los primeros pasos de la organización estuvieron ligados a Correos, donde obtuvo representación sindical en 1987. Este ámbito se convirtió en el núcleo inicial de afiliación y acción, permitiendo que la CGT comenzara a extenderse a otros sectores. La obtención de un local en 1988, que permitió al sindicato tener una sede estable para consolidar reuniones, asesoramiento laboral, formación y una mayor presencia pública en la ciudad, unido a la huelga general del 14 de diciembre de ese año, supusieron un punto de inflexión clave, facilitando la expansión organizativa así como de la militancia.
La década de los noventa consolidó la estructura sindical. El crecimiento fue notable: de decenas de afiliados, se pasó a varios centenares y ganó presencia en sectores como el metal, la banca, la enseñanza, la sanidad y en empresas públicas como Renfe y Telefónica.
Uno de los momentos clave durante esa época fue la celebración en 1992 en la capital del Segrià del IV Congreso de la CGT Cataunya, una cita que tuvo una importancia simbólica y organizativa especial que ayudó a reforzar la identidad propia de la CGT dentro del conjunto confederal.
También a principios de los noventa comenzó a emerger una nueva generación de jóvenes militantes vinculados a movimientos libertarios, antimilitaristas y culturales, que llevaron al sindicato a traspasar el ámbito meramente laboral y participar en iniciativas culturales políticas y sociles. De aquel ambiente, por ejemplo, nacieron proyectos como el Ateneu Libertari de Lleida.
La década de los 2000 sirvió para acabar de consolidar su presencia, accediendo a espacios institucionales como la Diputación o el ayuntamiento de Lleida. Al mismo tiempo emergieron nuevas luchas, como la organización en el sector del telemarketing, que empleaba a centenares de trabajadores en la ciudad, y cuya precariedad laboral y las condiciones intensivas favorecieron la implantación sindical.
El crecimiento sindical coincidió con una fuerte conexión con movimientos sociales y espacios políticos de la inzquierda anticapitalista. La CGT colaboró con proyectos como Lleida Treballadora, casales autogestionados como La Maranya o colectivos independentistas.
Durante las últimas dos década, la presencia de militantes de la CGT en movimientos sociales ha seguido siendo constante, participando de forma explícita o implícita en plataformas contra las líneas de alta tensión en el Pirineu, movimientos vecinales, mareas ciudadanas y espacios juveniles. Especialmente relevante ha sido su implicación en el movimiento feminista de la provincia y en la defensa de los trabajadores temporeros.
Cuatro décadas después, la organización, que actualmente cuenta con más de 700 afiliados en la provincia, es la tercera fuerza sindical en la demarcación, donde contaba al cierre del año pasado con cerca de un centenar de delegados en empresas, y está ganando peso en sectores como la administración pública, la educación o la sanidad. También ha consolidado su presencia territorial en comarcas como el Urgell, la Segarra, el Solsonès o el Alt Pirineu.
En una época marcada por la precariedad, la fragmentación laboral y la transformación del mundo del trabajo, la CGT sigue defendiendo el sindicalismo como una herramienta de defensa laboral y transformación social.
Exposición, una ruta y conciertos para celebrar el aniversario
Para conmemorar sus 40 años de trayectoria, la CGT de Lleida ha organizado una serie de eventos que arrancaron el pasado 29 de abril con la inauguración de una exposición fotográfica en el edificio del Rectorat de la Universitat de Lleida que repasa su trayectoria al largo de estas cuatro décadas y que todavía se puede visitar. El 15 de mayo se ha organizado un concierto en la sala la Boite con los grupos Tribade, Doble AA y Ponent Roots como pinchadiscos. El 5 de junio el historiador Jordi Soldevila llevará a cabo una ruta historica por la Lleida obrera y anarquista. El punto y final de los actos de celebración tendrá lugar el 26 de junio con un mitin en la Plaza Sant Francesc y una cena popular posterior en el Ateneu Cooperatiu la Baula.