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Hacinados, sin ventilación y sin las mascarillas adecuadas: una empresa cántabra de telemarketing registra un brote que supera los 60 positivos

Distancia de seguridad de al menos metro y medio, máxima ventilación posible y uso de mascarilla homologada son las tres indicaciones básicas de las autoridades sanitarias para prevenir el contagio durante la pandemia y que una empresa cántabra de telemarketing se ha saltado haciendo pleno de incumplimientos.

Tal y como denunció el sindicato Comisiones Obreras (CCOO) este fin de semana, Stream Mobile, con sede en la localidad cántabra de Cartes, ha provocado un brote entre la plantilla que, según ha podido saber este medio, ya supera los 60 positivos.

“Estamos más de 100 personas en la sala sin distancia de seguridad, con mascarillas de tela sin filtro y hablando muy alto porque vendemos un producto”, relata un trabajador afectado a elDiario.es sobre la situación que han vivido y que ha desencadenado este brote.

Este empleado ha querido permanecer en el anonimato por miedo a represalias de la empresa, al igual que el resto de los trabajadores consultados por este medio, que ni siquiera han accedido a hacer declaraciones bajo esta fórmula. Tampoco la empresa se ha pronunciado al respecto.

Y es que, como ya denunció el sindicato, este empleado cuenta que cuando estalló la ristra de contagios, la empresa les envió a teletrabajar con condiciones “abusivas e ilegales” que incumplen la normativa que entró en vigor en octubre en esta materia.

“Nos hacen firmar unos documentos en los que nos obligan a aceptar que todos los gastos de internet, dispositivos y equipos de trabajo corren de nuestra cuenta, además de imponernos el tipo de conexión o la marca de antivirus que tenemos que utilizar”, explica. Así todo, no les queda más remedio que dar su consentimiento ya que “el miedo es doble”: a las represalias por un lado y a volver al trabajo presencial por otro.

Según ha podido confirmar elDiario.es, tras la denuncia de CCOO, Inspección de Trabajo ha hecho un requerimiento a la empresa para que aporte toda la documentación relativa a los protocolos de prevención, al teletrabajo y al número de trabajadores que eran necesarios de manera presencial. Y es que hasta las mascarillas que empleaban no eran las adecuadas, puesto que sustituyeron las quirúrgicas por higiénicas textiles, en contra de las órdenes de Inspección de Trabajo.