La industria cárnica prepara cinco días de huelga ante el bloqueo del convenio estatal

Unas 126.000 personas están llamadas a parar del 9 al 13 de noviembre para exigir mejoras salariales, reducción de jornada y medidas de salud laboral.
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Las plantillas de la industria cárnica están llamadas a cinco jornadas de huelga del 9 al 13 de noviembre. El conflicto, que afecta potencialmente a unas 126.000 personas trabajadoras de alrededor de 3.000 empresas, llega tras meses de negociación sin un acuerdo sobre salarios, jornada y condiciones de trabajo.

La mediación celebrada el 21 de octubre en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje terminó sin acuerdo. Según las organizaciones convocantes, las patronales mantuvieron su oferta anterior sin responder a la contrapropuesta sindical. La convocatoria sigue adelante, aunque la negociación podría reanudarse antes del primer paro.

Salarios, tiempo de trabajo y salud laboral

CCOO de Industria y UGT-FICA reclaman una subida salarial mínima del 4 % anual, acompañada de una cláusula de revisión vinculada al IPC y del pago retroactivo de atrasos. También plantean reducir en 16 horas la jornada máxima anual, actualmente situada en 1.748 horas, y que los quince minutos de descanso para el bocadillo cuenten como tiempo efectivo de trabajo.

Las diferencias alcanzan igualmente los permisos retribuidos, el plus de nocturnidad y los ritmos de producción. En mataderos, salas de despiece y fábricas de elaborados, la intensidad del trabajo es una cuestión central: las plantillas reclaman medidas que permitan controlar las exigencias productivas y prevenir daños a la salud.

Una semana de movilizaciones

La huelga sectorial coincidirá el miércoles 11 de noviembre con la convocatoria de huelga general. La federación de industria de USO ha comunicado su adhesión a los paros sectoriales de los días 9, 10, 12 y 13, y ha explicado que el día 11 participará en la convocatoria general en lugar de secundar formalmente la sectorial.

En Catalunya, los sindicatos calculan que unas 30.000 personas trabajan en el sector. En la Región de Murcia, la convocatoria podría afectar a más de 14.000. Las organizaciones sindicales preparan asambleas en los centros de trabajo y advierten de que, si el bloqueo persiste, podrían continuar las movilizaciones después de noviembre.

El conflicto sitúa en primer plano una contradicción conocida en la industria alimentaria: quienes sostienen diariamente la producción reclaman que esa actividad se traduzca también en salarios suficientes, jornadas menos extensas y condiciones de trabajo seguras.