Portugal mantiene las protestas por la vivienda y prepara nuevas movilizaciones mientras crece la propuesta de una huelga ibérica

Las protestas por la vivienda continúan este 23 de octubre en Lisboa. La CGTP no descarta una nueva huelga general, mientras avanzan paros en transportes y educación.
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Portugal llega al viernes 23 de octubre con las protestas por el acceso a la vivienda todavía abiertas, nuevas convocatorias de huelga en transportes y enseñanza y un aviso de la principal central sindical del país: no descarta otra huelga general. En Lisboa, los manifestantes han levantado las tiendas del Rossio tras varias noches de acampada, pero mantienen las movilizaciones y anuncian una nueva concentración en Marvila para esta tarde. El malestar por los alquileres se cruza así con las reivindicaciones salariales y las negociaciones laborales.

Del Rossio a Marvila: la protesta por la vivienda continúa

La concentración del Rossio terminó poco después de medianoche sin incidentes, después de que una asamblea popular decidiera no pasar una sexta noche en la plaza. La retirada de las tiendas no supone el final de la movilización. Tras las actuaciones policiales del 20 de octubre, que se saldaron con 55 detenciones según la PSP, miles de personas regresaron a las plazas de Lisboa y Oporto para reclamar medidas frente al precio de los alquileres y las dificultades para acceder a una vivienda. Los convocantes han anunciado nuevas acciones para el 23 y el 24 de octubre.

La CGTP no descarta otra huelga general

El secretario general de la CGTP, Tiago Oliveira, afirmó el jueves 22 de octubre que la central no excluye la posibilidad de convocar una nueva huelga general. Es una opción sindical abierta, no una huelga registrada ni una fecha confirmada. El aviso llega después de las manifestaciones del 17 de octubre en Lisboa, Oporto y Coimbra, convocadas para reclamar mejores salarios y pensiones, defensa de los servicios públicos y medidas contra el encarecimiento de la vida. La confederación ha anunciado asimismo nuevas acciones durante noviembre y una concentración ante el Parlamento el 24 de ese mes, coincidiendo con la votación presupuestaria prevista.

Paros en el Metro de Lisboa y en los transportes del sur

Las organizaciones sindicales del Metropolitano de Lisboa han presentado preavisos de huelga parcial para el 28 y el 30 de octubre, entre las 5:00 y las 10:00. La empresa ha anunciado que solicitará la fijación de servicios mínimos. También está registrado un preaviso del Sindicato Nacional dos Maquinistas para la empresa Metro Transportes do Sul, operadora del metro ligero de Almada y Seixal, durante el periodo del 19 al 28 de octubre. Un preaviso no permite afirmar que todos los servicios vayan a detenerse ni anticipar el seguimiento real de las protestas.

Educación y otros servicios públicos mantienen la presión

El calendario sindical incluye preavisos de FENPROF para profesorado y educadores entre el 22 y el 24 de octubre y entre el 26 y el 31, además de conflictos en servicios penitenciarios. Son convocatorias sujetas a los términos de cada preaviso y a posibles modificaciones o acuerdos. En paralelo, la CGTP insiste en que los aumentos nominales de sueldo no bastan si el alquiler, los alimentos y otros gastos esenciales absorben gran parte de los ingresos de los hogares.

El alquiler y los salarios, dos caras del mismo conflicto

Los colectivos por el derecho a la vivienda piden frenar los desahucios y contener los alquileres, mientras los sindicatos reclaman que las retribuciones permitan vivir sin destinar la mayor parte del sueldo a conservar un techo. No se trata de organizaciones idénticas ni de una única convocatoria, pero ambas agendas comparten una preocupación cotidiana para miles de trabajadores: encontrar una vivienda cerca del empleo sin renunciar a otros gastos esenciales. El Gobierno portugués defiende sus propuestas de reforma y gestión del mercado de alquiler, cuestionadas por los movimientos sociales por considerar insuficiente su protección a los inquilinos.

Una huelga ibérica el 11 de noviembre, propuesta desde las acampadas

El debate ya ha cruzado la frontera. El 19 de octubre, participantes en la acampada del Rossio plantearon públicamente que las organizaciones sindicales portuguesas se sumen a la jornada de huelga anunciada en España para el 11 de noviembre. La propuesta parte de la idea de coordinar una respuesta en los dos países ante problemas compartidos: alquileres difíciles de asumir, encarecimiento de los bienes básicos y salarios que no alcanzan para cubrir los gastos. En las asambleas posteriores se ha insistido en reclamar a las centrales sindicales que valoren una convocatoria conjunta. Sin embargo, el llamamiento de los movimientos por la vivienda no equivale a un preaviso sindical: a 23 de octubre no consta una huelga general portuguesa confirmada para el 11-N. Tampoco debe confundirse esta propuesta específica con la posibilidad de otra huelga general que la CGTP mantiene abierta sin anunciar fecha.

La ley del alquiler, en el centro de las reivindicaciones

Entre las demandas difundidas por Acampada de Lisboa figura retirar la reforma de arrendamientos que se tramita en el Parlamento, limitar la compra de viviendas por fondos inmobiliarios, ampliar el parque público y establecer límites a las rentas. La oposición a la reforma se relaciona con el temor de los colectivos a un debilitamiento de las garantías de los inquilinos. El movimiento ha pasado de la ocupación prolongada de plazas a nuevas manifestaciones y acciones ante casos concretos de desahucio; no se ha dado por disuelto.

Este viernes 23, una vigilia convocada en Marvila, Lisboa, apoya a una mujer viuda con dos hijos de dos y cuatro años que fue desalojada de una vivienda municipal del Bairro do Condado. Según la plataforma Casa Para Viver, la familia pagaba el alquiler y había intentado regularizar la titularidad del contrato tras los fallecimientos registrados en 2024. El colectivo exige el regreso de la familia a su hogar y una alternativa habitacional estable. El caso ha dado a las movilizaciones una dimensión concreta: detrás de las estadísticas están los hogares que pierden la vivienda aun cuando aseguran haber tratado de mantener sus obligaciones.

El sábado 24, nuevas marchas en Lisboa y Oporto

La manifestación lisboeta, convocada con el lema «Não temos casa, montamos tendas!», tiene prevista su salida del Marquês de Pombal a las 15:00 y su llegada al Rossio hacia las 19:00. En Oporto, otra marcha partirá a las 16:00 de la Praça da Batalha hacia la Praça D. João I; los promotores han invitado a las centrales CGTP y UGT. También se ha anunciado una asamblea popular en Braga. Las concentraciones se inscriben en una oleada iniciada el 10 de octubre en Oporto y extendida después a Lisboa y otras localidades. Tras la retirada policial de tiendas en el Rossio el día 20, con 55 personas detenidas, los convocantes han mantenido sus asambleas y anuncian nuevas acciones; las personas detenidas fueron puestas en libertad y está prevista su comparecencia judicial el 27 de octubre.

Próximas fechas y situación a 23 de octubre

La jornada de este viernes tendrá un nuevo episodio de protesta por la vivienda en Marvila; para el sábado 24 hay previstas manifestaciones en Lisboa y Oporto. En el ámbito laboral, los próximos hitos son los paros parciales anunciados en el Metro de Lisboa los días 28 y 30 y las movilizaciones que la CGTP prevé desarrollar en noviembre. Por ahora, la noticia no es la convocatoria de una huelga general portuguesa, sino la continuidad de un ciclo de protestas y la posibilidad, todavía sin fecha, de una nueva convocatoria estatal.