El sindicato exige actuar sobre la concentración de vivienda, regular los alquileres y ampliar el parque público. Considera insuficientes las medidas anunciadas por el Gobierno tras los últimos conflictos por los desahucios.
CGT de Catalunya ha reclamado este martes medidas directas sobre las viviendas acumuladas por grandes propietarios para afrontar la crisis habitacional. Según los datos del Catastro citados por el sindicato, los propietarios con más de diez inmuebles concentran ya más de un millón de viviendas.
La organización plantea que estas propiedades puedan incorporarse al parque público mediante su adquisición a precios no especulativos y que los grandes tenedores sean obligados a poner viviendas actualmente destinadas al negocio inmobiliario al servicio de las necesidades residenciales.
La propuesta forma parte de un comunicado publicado tras el desahucio de Maricarmen en Madrid y la muerte de Olga en L’Hospitalet. Para CGT, ambos casos reflejan un problema que afecta cada vez más a la población trabajadora: tener empleo ya no garantiza poder acceder o mantener una vivienda.
Críticas a las medidas del Gobierno
El sindicato considera insuficientes las nuevas medidas anunciadas para regular los alquileres de temporada y por habitaciones, prorrogar determinados contratos y proteger a personas vulnerables frente a los desahucios.
CGT critica especialmente las políticas basadas en compensaciones a propietarios, bonificaciones fiscales o incentivos a promotores. A su juicio, estas fórmulas destinan recursos públicos a mantener un modelo que no resuelve el problema de acceso a la vivienda.
Frente a ello, reclama regular los alquileres, combatir el fraude de los contratos de temporada y por habitaciones y limitar la acumulación de vivienda por empresas, fondos de inversión y grandes tenedores.
Más vivienda pública sin esperar a nuevas construcciones
Uno de los puntos centrales de la propuesta es aumentar rápidamente el parque público utilizando viviendas que ya existen.
«No necesitamos regalar dinero público a los promotores para que construyan viviendas. Necesitamos recuperar viviendas que ya existen y convertirlas en públicas», sostiene el Secretariado Permanente de CGT de Catalunya.
La organización vincula además la crisis habitacional con los salarios y las condiciones de vida de la clase trabajadora. El aumento del peso del alquiler o de la hipoteca sobre los ingresos, señala, dificulta la emancipación juvenil, obliga a compartir vivienda y agrava la situación económica de numerosos hogares.
CGT concluye llamando a la movilización social para exigir cambios más profundos en las políticas de vivienda: «Los derechos nunca nos los ha regalado nadie, los hemos conquistado con lucha y presión».




