Fuente: Ser Histórico. Portal de Historia.
Autoría: David García Aristegui
Recientemente se ha publicado Uno de Hernani. La vida de un rebelde en la Editorial Descontrol. El autor se define según sus propias palabras “activista político durante el tardofranquismo, la Transición y la Democracia. Comenzó en Hernani, en el Partido Comunista. Entre sus actividades tuvo la responsabilidad del aparato de propaganda, siendo gerente del IPES y trabajador municipal. A finales de 1974 abandona el PC y junto un grupo de compañeros crean EKAB (Unidad de Comunistas Abertzales Vascos) de corta duración, tiempo en el mantiene contactos con ETApm, LAB y otros. En 1976 se afilia a la CNT guipuzcoana. Se implica en su desarrollo y comienza a intervenir a niveles regionales y estatales. En 1980 abandona el puesto de trabajo para dedicarse a la revolución. Comienzan los continuos viajes por todo el territorio creando afinidades. En 1981 se va a Vitoria siendo Secretario General participando en los conflictos como el de la multinacional Michelín. En 1984 se traslada a Pedrera (Sierra Sur de Sevilla) y con otros compañeros ponen en marcha una cooperativa autogestionaria participando en los conflictos del campo.
El 1 de Enero de 1985 atraviesa los Pirineos camino del exilio. A su vuelta se reincorpora a la actividad sindical y se traslada a Madrid en 1990 hasta el 2001, primero como Secretario de Organización y después como Secretario General. Trabajó estrechamente con anarquistas franceses, italianos, suecos, suizos, argentinos, brasileños y uruguayos. En su actividad y responsabilidades en una organización anarcosindicalista conoció las grandezas y miserias de la militancia anarquista, obrera y social. Su vivencia narrada, rica en testimonios y análisis de procesos en contextos diversos, pero también es una reflexión sobre la naturaleza humana trabajando en colectivos cuya intención sana no les libera de la tentación del poder, del autoritarismo, del dogmatismo, de los egos y de la retórica vacua. Al mismo tiempo reconoce y agradece a todas y todos que con su aportación hicieron posible que todo ocurriera”.
Todas las fotos que ilustran el artículo las ha proporcionado el propio autor.

En Madrid se utilizó mucho un texto de Jo Freeman sobre la «tiranía de la falta de estructuras» Una de las conclusiones claras de tu libro es que puede haber estructura pero acuerdos que sistemáticamente no se cumplen. ¿Cómo se podría mejorar ese aspecto en las organizaciones anarcosindicalistas? Chema Berro, al que se cita muchas veces en el libro, planteaba como posible solución que «posibilismo es tensión».
Considero que el ser humano es quien crea y destruye, el ser humano es el responsable de lo que pasa en la Humanidad, de lo bueno y lo malo. Sin duda las responsabilidades de unos y otros no son las mismas, existen grados de responsabilidad. No es Elon Musk y otros de su mismo nivel, ni el capitalismo quienes crean la riqueza, la riqueza la crea la acción de la mayoría social con su trabajo. Después está lo que llaman el libre mercado que es todo menos libre, es un lugar de poder generador de injusticias y desigualdades en muchos casos criminales.
El problema está en desde donde partimos, si el ser humano colectivamente es el protagonista o son las estructuras por encima del mismo. Creo en la organización, cualquier proyecto que funcione debe estar organizado, por tanto debe haber estructuras que en mi caso son libres acuerdos entre sus componentes con sus derechos y deberes con un objetivo de cambiar la sociedad. Debe ser una estructura viva con capacidad de responder a las desigualdades en cada momento y circunstancia. Cuando digo viva es todo lo contrario de estructuras jerarquizadas, cerradas. Para que lo vivo sea posible son seres humanos con capacidad crítica que respeten al otro, que tengan presente en todo momento la fraternidad, la solidaridad, el apoyo mutuo, la ética, la dignidad y un accionar que educa y construye una alternativa hacia la libertad y la igualdad.
Cuando digo que en la CGT existen acuerdos que no se cumplen, el incumplimiento se centra esencialmente en responsables con poder, significa que no existe solidaridad, ni apoyo mutuo, ni vergüenza, ni ética,…, o quiere decir que no son representativos de la Organización, lo cual significa que no existe capacidad crítica para cambiarlos. Cuando hablo del ser humano, hablo de valores, si no hay valores mal vamos. Hoy día, para el anarcosindicalismo español, el cual está dividido, no hay una receta mágica, falta por hacer muchísimo trabajo, tal y como explico en el párrafo anterior. Existe mucha doctrina en algunos, en otros mesianismo convencidos de que en algún momento la sociedad se dará cuenta de que la única solución es el anarquismo y se ha entrado, de forma bastante generalizada, en la comodidad, a lo que hay que añadir que existe una integración importante en un sistema consumista que alimenta al capitalismo.
Una organización viva, en la que el centro es el ser humano y su accionar requiere mucho trabajo, lo sencillo es recurrir como Jo Freeman a considerar que es un desastre dejar decidir a la gente y recurrir a la estructura clásica del ordeno y mando, lo que supone querer llegar a un mundo mejor con las estructuras clásicas que son contradictorias con la finalidad que se persigue. Una estructura viva, alternativa, antisistema, debe estar siempre en tensión, en sus acuerdos debe existir un camino a recorrer, etapas que se van consiguiendo y afianzando con la acumulación de fuerzas, dentro de esta dinámica el posibilismo existirá en su proceso, pero no podemos quedarnos en el posibilismo.

En Ser Histórico entrevistamos al compañero de La Suiza Héctor González y nos comentó que en El caso Scala y otras leyendas del anarcosindicalismo durante la transición la idea original del libro era “todos los mitos y leyendas del anarcosindicalismo español en esa época. El Scala es el principal, junto con las elecciones sindicales, pero no era el que me daba el origen al libro» Tú también hablas de mitos. ¿Crees que han hecho daño al anarcosindicalismo?
No considero el caso Scala un mito, lo considero una tragedia y una operación criminal del Estado con la responsabilidad de la CNT (creo que sería más correcto decir la FAI) de facilitar la infiltración de elementos que trabajaban para el Estado, en este caso Gambín. Sin duda es una operación que supuso un desprestigio para la Organización, hubo cuatro trabajadores muertos, una barbaridad, al margen de si el incendio lo provocaron los cocteles molotov u otras razones como así quedó contrastado en informes contradictorios. La Organización no fue capaz de hacer una campaña de denuncia de los dramáticos y criminales hechos que no tenía porque suponer el abandono a los detenidos.
En todo esto estaba Martín Villa como el mayor responsable del aparato represivo, El mismo que en 1974 hacía el saludo fascista siendo Gobernador de Barcelona y quien entre otras muchas responsabilidades criminales ordenó destruir la mayor parte de archivos policiales del franquismo tratando de ocultar hasta donde llegó el aparato represivo de la dictadura. Hubo desafiliaciones, algunas, no numerosas, el daño de desafiliaciones se estaba dando entre las peleas de las diferentes afinidades en una lucha por el control y el poder de la Organización. Además se estaba preparando una ‘limpieza’ de cara al Congreso que la Organización tenía que celebrar.
Las elecciones sindicales tampoco eran un mito, eran una necesidad que tenía riesgos, pero una necesidad. Los riesgos eran muchos, pero la respuesta está en lo ya dicho, valores, si los valores se dejaban y dejan de lado, pintaba mal. La CNT de la época, nada tenía que ver con la CNT histórica, ni organizativamente, ni el momento histórico, ni las mujeres y hombres de aquella CNT tenían ver nada con los actuales. La CNT de los 80 no tenía ninguna capacidad para imponer a la patronal una forma de negociación a la ya establecida en la que participaban las otras centrales y los trabajadores habían aceptado. Eran los mismos trabajadores que simpatizaban con nosotros los que nos decían que nos debíamos presentar.
Los mitos son otros, por ejemplo Durruti, la Revolución Española, todavía hoy día se hacen jornadas dedicadas a esos mitos, y ya está ya han cumplido, No se hace una lectura crítica teniendo en cuenta el contexto histórico, ni la cotidianidad de los mitos. Los mitos hacen daño a cualquier tipo de organización social o a las personas individualmente. Los mitos no educan, los mitos fabrican fieles, seguidores más o menos fanatizados. Los mitos no liberan a mujeres y hombres de sus opresiones. Los seres humanos debemos ser iguales con características concretas, pero nadie más que el otro. En nombre de los mitos se cometen barbaridades.

No eres muy duro con Enric Marco, ¿cómo valoras su militancia específica en CNT?
Enric Marco era el Secretario General en esta situación. De Enric lo primero tengo que decir que le conocí siendo Secretario General, no he conocido nada de él con anterioridad. Habría que preguntarles qué valores vieron en él a quienes lo eligieron para ser primero Secretario General de Catalunya y qué vieron de positivo en el ejercicio de esa responsabilidad para a continuación elegirle Secretario General a nivel estatal: O sea, me lo encontré puesto y solo hablo de él de la relación directa que tuve con él en ese periodo de tiempo. Le vi como un militante entregado, caótico en su accionar, de ir de un lado para otro, siempre atendiendo una llamada, solidario y un trabajador.
El se ganaba la vida arreglando coches. Ejerció su responsabilidad con acierto y con errores, algo común. La perfección o el gran hombre no existe, y más, si se es caótico, atiendes a todos y vas y vienes. El fue amenazado, maltratado y golpeado por algunos sectores de la organización. Sin embargo, aseguro que nunca quiso que nadie interviniera para acabar con aquello. También afirmo que no tuvo nada que ver con la escisión producto del V Congreso, nada. El contaba cosas de su pasado, era muy hablador, entre otras su paso por Alemania que después se convirtió en la mentira de los campos de concentración, nunca le creí. Por supuesto algo impresentable, siempre le dije que era él quien tenía que asumir lo que hizo, creo que no estaba en condiciones de asumirlo. Conmigo fue solidario cuando tuve que irme al exilio. Solidaridad que siempre agradeceré.
Antes comentabas que si en CGT no se cumplen los acuerdos es porque «no existe solidaridad, ni apoyo mutuo, ni vergüenza, ni ética». ¿Que en CNT-AIT, ahora también dividida, hayan perdurado personajes tan nocivos como Luis Andrés Edo explica la deriva de la organización, que prácticamente desapareció del mapa sindical, salvo excepciones muy puntuales?
Parecería que la CGT era una banda de desalmados. Debe quedar claro que respeto a la CGT, como a cualquier organización que aspire a una sociedad mejor, más libre, justa, igualitaria y fraternal. La CGT no son solo sus responsables (unos más que otros y alguno puede cumplir), en muchos casos ‘dirigentes’, sino, hay una cantidad considerable de afiliados organizados que esencialmente a través de sus secciones sindicales desarrollan un trabajo de defensa de sus derechos. El afiliado que se organiza y contribuye con su cotización tiene todo mi respeto. Los acuerdos que se toman son libres acuerdos en los Congresos y el incumplimiento viene dado esencialmente por los responsables o ‘dirigentes’ que ejercen un poder determinado y, su no cumplimiento supone una falta de solidaridad, vergüenza…, lo cual no quiere decir que sean seres no solidarios en lo absoluto o sinvergüenzas…, estoy planteando esa actitud en un hecho concreto y el no ser rigurosos en el mantenimiento de los valores, lo que lleva a un deterioro o pérdida de valores. Creo que dejo claro en el libro que todo lo que hice fue posible porque era parte de una organización en cada etapa y había militantes que participaban en los hechos y por tanto, era uno más.
Hablo de Luis Andrés Edo por sus hechos, por sus comportamientos en las acciones llevadas a cabo en su quehacer dentro de la CNT y por distintas informaciones recibidas de viejos compañeros que tuvieron contacto con él. Y aclaro, que en ningún momento, los mismos, le criticaban, pero si existía cierta decepción en diferentes grados. No tuve una relación personal con él. Los hechos están ahí: como parte de la afinidad en la estaba inmerso, los llamados apaches, fueron parte de la ‘limpieza’ dentro de la CNT, participó e impulso los asaltos a locales, agresiones y siempre votó con la oficialidad del exilio que representaba Federica Montseny, él, que se consideraba un heterodoxo. Y, después estuvo implicado en diversas actividades con diferentes personajes que voy a calificar de poco claras.
Indudablemente Luis Andrés Edo fue nocivo para el desarrollo de CNT-AIT y su intervención ayudó y empujó a la deriva de la misma. Pero dejar recaer en él toda la responsabilidad de esa deriva me parece que no es justo, hubo más factores y más personajes. No podemos olvidar a todos aquellos que coincidieron con él en las diferentes votaciones, en diferentes comicios, y fueron de la mano o excesivamente permisivos con él en sus votaciones y en sus acciones agresivas, desorganizadoras y dudosas antes y posteriormente al V Congreso hasta la celebración del Congreso de Reunificación. Tampoco debemos olvidarnos de aquellos compañeros de París con los que militó que consideraban que él era quien debía relanzar la CNT una vez legalizada.
En el libro eres muy duro con José Bondía, Chema Berro en Polémica comentaba que «la CNT de Bondía dedica un 90% de su tiempo a la cuestión del contencioso y para poner todo eso en manos de Garrigues, lo mejor que podrían hacer es elegir a Garrigues como próximo Secretario General» Dos cosas me llaman la atención: la primera es que llegó al Congreso de Unificación expulsado de CNT-AIT. La segunda es que da la impresión de que la unificación en la CNT Renovada fue mucho más problemática de lo que se ha relatado. ¿Esa unificación fallida sigue siendo el origen de conflictos en CGT o los problemas son otros?
No me parece que sea duro con Bondía, vuelvo a relatar hechos. No tengo ningún rencor afortunadamente. Son hechos que he vivido. Por supuesto con mi subjetividad, pero hay hechos evidentes. Bondía era de la FAI y la FAI decidió que había que poner orden dentro de la CNT y ellos eran los adecuados para ello y eso es lo que ocurrió. El tenía un carácter autoritario, prepotente, diría chulesco como así se mostraba en las Plenarias confederales, lo cual era manifiesto. El como ‘jefe’ de aquel sector era quien tenía que mantener los teóricos sacrosantos: «Principios, tácticas y finalidades» erigidos en doctrina y, por tanto, gritaban, insultaban, amenazaban, expulsaban a quien disintiese de ellos. Afortunadamente no podían con todos, había quienes resistíamos y seguían en la lucha a pesar de todo. Como colofón, él y sus compañeros, amigos, los más destacados defensores de la pureza terminaron en el odiado y detestable PSOE o la UGT, no como unos militantes más, sino como militantes en las más altas responsabilidades después de una negociación. ¿Qué negociaron, qué cromos intercambiaron? No lo sé e imagino que nunca contaran la verdad. Y, en este camino, Bondía terminó siendo elegido por el PSOE como director general del V Centenario, cargo al que debían aspirar más de un socialista con pedigrí y, se llevó a trabajar con él unos cuantos compañeros del sindicato ¿Porqué fue el elegido? ¿A cambio de qué? Sólo lo sabe él y quién lo eligió y tampoco contarán la verdad. Estos son hechos, no es hablar duro de nadie. Después cada cual las puede interpretar como quiera.
Una de las cosas contradictorias de los anarquistas que detestan los tribunales y jueces es que todos sus problemas internos los judicializan sin ningún problema, parece que les guste,. Es una contradicción más e indudablemente Bondía y los suyos y todos los demás estábamos muy interesados en este caso, no solo porque se jugase quien se quedaba con la sigla, sino porque estaba el juego los muchos millones que se podían recibir del Patrimonio Histórico y ellos recibieron.
Todos aquellos que se rasgaban las vestiduras cuando se hablaba de las elecciones sindicales, un tema prohibido, en su andadura se dieron cuenta de que participaban o se marginaban. De que había que estar con la gente, con los trabajadores, y que no tenían otra posibilidad por no tener la fuerza suficiente, el poder necesario para imponer a la patronal otra relación diferente, en el siguiente congreso que celebraron en Barcelona acordaron presentarse a las mismas y no tuvieron la capacidad, no sé si la valentía, de aplicarlo, ante las protestas que se dieron y lo dejaron para volver a debatirlo en un Congreso Extraordinario en Torrejón y lo perdieron. Por tanto no les quedaba otra alternativa que irse y, ahí CNT-AIT quedó reducida a mínima expresión. Ese es el principal problema de la CNT-AIT que se convertido en una organización marginal porque no está en los problemas reales de la sociedad y siguen con la doctrina y anclada en la historia pasada lo que le sirve de justificación para todo, y a pesar de ser pocos, siguen dividiéndose.
Las transformaciones sociales, los cambios sociales, se hacen con una mayoría social consecuente, no se hacen con cuatro listos, iluminados, lanzados,…, creyéndose que son poseedores de la verdad.
Llegar al Congreso de Reunificación fue sencillo, había una mayoría muy clara que lo deseaba. Y, por supuesto existían como siempre las rencillas, las peleas, entre algunos militantes, pero no era el sentir de la afiliación. Normalmente equivocamos las peleas entre unos pocos como si fuese la pelea del conjunto, generalizamos con cierta alegría. Hubo un par de reuniones con ellos representados por Antonio Pérez Canales. La primera antes de la celebración del Congreso de Torrejón que veían perdido, aunque asegurasen que lo tenían ganado. Al inicio el problema que tenían era el secretismo de los contactos que mantuvieron con Chema Berro y conmigo. Siempre existía el miedo a que les se considerase, traidores o algo similar, además iban a hablar con nosotros y no sabían como justificarlo, ya que según ellos estábamos impulsados por el Gobierno y majaderías de ese nivel. Tuvimos los contactos y se celebró la reunión en la que acordamos el Congreso de Reunificación. Salió elegido secretario general Pepe March. Aunque en aquella reunión Bondía nos planteó a Berro y a mi, si nosotros teníamos candidato, la contestación fue que no, al margen de que Bondía estuviese de acuerdo en que Pepe March fuese el secretario quien más le había insistido para ello fue Eugenio García Presa del potente sindicato de banca quien había sido miembro de FIGA, siendo detenido por ello. Y, tengo que añadir que la unificación fue un éxito. En dicho Congreso se aprobó como ponencia sindical la presentada por los compañeros vitorianos que habían ganado la lucha contra la Michelín. Fue difícil al principio, pero una vez que comenzó a funcionar dio resultados positivos.
Sin duda puede parecer extraño, rara, la participación de alguna manera en todo ello de Pepe Bondía. Pero insisto, son ellos, ese grupo que si habló con el Gobierno y desconozco si su presencia en este proceso tuvo que ver con estos contactos. Al margen de ello, la participación de Bondía durante dicho proceso fue discreta pero estuvo.
Nada de esto tiene ver con los problemas internos de la CGT, absolutamente nada. No voy a entrar tampoco en los problemas actuales pero lo resumiría en tres palabras: lucha por el poder. Aunque también sea contradictorio con los presupuestos anarquistas.
Una de las peores herencias del fallecido Eladio Villanueva y lo que se llamó el Grupo de Valladolid es la escisión reciente en CGT del Sindicato Federal Ferroviario. ¿Acumuló demasiado poder ese grupo y el SFF, intentando hacer una CGT a su imagen y semejanza? ¿Quedan cosas por explicar, por ejemplo como el patrimonio inmobiliario de Eladio Villanueva?
La anterior respuesta tiene relación con esta. Eladio Villanueva, no solo él, en un principio estaba Paco Martínez (también había militantes trotskistas muy dinámicos que después fueron expulsados) y ambos principalmente, apoyados por otros compañeros, comenzaron e impulsaron la creación del Sindicato Federal Ferroviario y consiguieron crear un órgano extendido por todo el territorio con una afiliación considerable. Funcionaban como un bloque dirigido desde Madrid. Si alguien osaba salirse del carril no volvía a salir en la foto. En el momento que estuvieron asentados con claridad es cuando decidieron tomar las riendas de la CGT como así lo hicieron en el XIV Congreso en Valladolid en el 2001. La figura central de todo ello era el compañero Eladio.
Así se convirtió en el Secretario General aunque tuviese que negociarlo con el sindicato de banca en aquellos tiempos controlado por Amadeo y sus compañeros provenientes de la izquierda sindical de Comisiones Obreras con los cuales no se llevaba bien, pero era la política, esa que no me gusta. A Eladio se intentó convertirlo en un mito, La escuela de formación o similar lleva su nombre. Salió elegido prácticamente por unanimidad, habría que preguntarles a todos aquellos que le votaron. Su herencia fue dejar un sindicato federal ferroviario fuerte (el cual dentro de la estructura de la Organización, no debería tener ningún poder) en un poder que controlaba la Organización. Control que mantuvieron sus herederos hasta junio de 2022, en que se celebró el XIX Congreso que sorpresivamente perdieron ante otra candidatura y el problema real por muchas explicaciones ideológicas que se quieran dar es: una lucha por el poder, con expulsiones, divisiones,…, todas ellas judicializadas. Algo que detesto y más con la situación política existente tanto aquí como a niveles mundiales.
Sobre el patrimonio de Eladio Villanueva: cuando esto pasó debido a la información publicada en el periódico «El Mundo» de Sevilla para mi fue una sorpresa total, pensaba que Eladio no tenía nada, desconocía que fuese propietario de una vivienda tan siquiera. Redacté un documento que se publicó en Kaos en la red y, si no recuerdo mal envié a la CGT. Pensaba que la Organización debía de investigarlo y desmentir la noticia. No sé como se debatió, creo que fue en una Plenaria, en la que la Organización decidió no investigar nada y que yo sepa tampoco desmintió.
Vamos con un tema delicado, el asesinato del senador Enrique Casas. Criticas la postura de ETA-m pero me consta, por conversaciones con militantes de la época del movimiento autónomo (entendido en sentido amplio) que esa acción de los Comandos Autónomos Anticapitalistas fue muy polémica y generó divisiones. Criticas la violencia en el libro pero con este episodio pasas casi de puntillas. ¿Quieres desarrollar algo más cómo valoras esa acción de los CAA?
Ni la CGT, ni yo tenemos nada que ver con el atentado de Enrique Casas, por lo tanto, poco puedo decir sobre ese hecho concreto. La crítica a ETAm se debe a su patrimonialismo de la lucha armada. Se creían los únicos con derecho a ejercerla y a justificar cualquier barbaridad que cometiesen. Si eran los otros quienes la ejercían podían acusarles de cualquier cosa. Y, esto, no tiene nada que ver con si la acción fue polémica o no entre los autónomos, que según parece lo fue. Tampoco afirmaría que fuese el único problema que tuvieran los autónomos como así pasa en todas las organizaciones. Pero creo que el atentado contra Casas ya lo ha explicado públicamente José Luis Merino Quijano (el único superviviente de la emboscada de Pasajes, en la mataron a cuatro autónomos y a la perra del susodicho), para nosotros «Durruti» mientras estuvo en la CNT. No hay ningún misterio. Para terminar, los comandos autónomos eran autónomos y como tales actuaban.
El compañero quiso añadir estas reflexiones al hilo de cómo podemos cuidar a la militancia
Quiero completar una de las preguntas que me hiciste en la que se ponía en duda si estuvo bien el Congreso de Unificación.
Ya te di una respuesta positiva al respecto pero quiero añadir que durante mi mandato la CGT se fue convirtiendo poco a poco en el referente a la izquierda de CC.OO e iba incorporando militantes de ese amplio y diverso espacio. Esta tendencia ya se había iniciado con anterioridad con Pepe March con la importante incorporación de la izquierda sindical de banca, entre otras. Incluso con anterioridad con la entrada de una parte de la CSUT y otros. Dicha referencia, también se extendió en lo social con nuestra participación en las Marchas Contra el Paro y otras actividades así como nuestra participación en todo el movimiento antiglobalización que se desarrolló en aquella época. Así mismo a nivel internacional nos convertimos en una referencia en ese espacio de la izquierda, con la participación en la marchas europeas contra el paro y todo el movimiento antiglobalización europeo, participaba en las reuniones donde se decidían estas movilizaciones, sin olvidar nuestra participación en el movimiento zapatista. Además este trabajo internacional nos convirtió también en referencia dentro del movimiento anarquista internacional impulsando y participando en los bloques rojinegros dentro de las grandes movilizaciones antiglobalización y avanzamos en las relaciones con el anarquismo organizado en Latinoamérica.
La finalidad del anarcosindicalismo, es alcanzar un mundo mejor basado en la solidaridad, el apoyo mutuo, la igualdad (dentro de la misma, una cuestión fundamental es que habría que superar la dominación patriarcal, ardua tarea en las mismas organizaciones libertarias en la actualidad), la fraternidad, la libertad en el respeto al otro, en la ética, en el más absoluto respeto a los derechos humanos. Encontrar una armonía entre derechos y deberes, cada cual según sus capacidades y necesidades. En definitiva un mundo alternativo, muy diferente al actual.
Si nosotros creemos en estos presupuestos como queda claro en nuestros discursos, en la retórica, deberíamos actuar teniéndolos presentes en nuestra cotidianidad y nuestro quehacer colectivo. Para mi el anarquismo es una forma de ser, es una práctica, en lo concreto, en el día a día, lo otro puede ser cháchara.
Soy plenamente consciente del momento en que vivimos, por tanto, todo esto puede parecer utópico e irrealizable. Tiene que ser un camino de acción y aprendizaje con etapas superando en cada una de ellas un mayor grado de cumplimiento y acercándose al objetivo final.
La Organización en su accionar debe construir espacios alternativos cada vez más grandes y numerosos y federados, y nosotros, los miembros de la misma, tenemos que actuar en base a dichos valores capaces de crear esa alternativa a la que aspiramos.
Si nos condujésemos así, si los valores fuesen lo central y lo que da contenido a la Organización, el cuidado a la militancia y el cuidado de los activistas vendría dado por una conducta que fuese consecuente con el cumplimiento de esos valores en la práctica. Desaparecerían la mayoría de problemas internos.
El problema es que la realidad es otra, los valores están ahí, están en el enunciado y se les deja en un marco, no se ponen en causa nunca o casi nunca. La participación es escasa. La mayor actividad se centra en las secciones sindicales y sus reivindicaciones laborales. La acción directa prácticamente no existe. En esta situación hay coordinadores que se convierten en jefes, que son quienes impulsan los planes de acción y tratan de animar e ilusionar a otros compañeros para que se pongan en práctica. En una dinámica de este tipo que es parecida a la de otras organizaciones, no hay cuidados, se puede ser injusto y hasta cruel. Cuando un compañero flojea no se le permite. Así mismo, lleva a los activistas a centrar su vida por entero en la militancia por encima de todo, lo cual es una contradicción con los valores que se dice defender.
Quien no lleve una vida en armonía, equilibrada, corre el riesgo de tomar decisiones en la dirección contraria y no está haciendo una labor educativa, al contrario. La mayoría de hijos de aquellos muchos miles de centenares de anarcosindicalistas organizados en la CNT no siguieron los pasos de sus padres.
Y, este planteamiento lo hago teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad democrática algo coja. Si fuese una dictadura habría otros problemas.
