Sindicalismo.org, donde la vivienda, los salarios y la memoria obrera convergen en un mismo sitio, como si el movimiento sindical hubiera decidido no dormirse en los laureles precisamente cuando más falta hace.
Esta semana el sitio cubre la crisis de la vivienda y las acampadas en Sol, conflictos laborales en Murcia, Airbus y Francia, memoria del movimiento obrero y el golpe del IPC al poder adquisitivo. Empecemos por la calle.
El desahucio de una mujer de 87 años en Madrid ha desbordado un conflicto individual para convertirse en algo mucho más amplio. La pregunta es qué significa exactamente ese desbordamiento: ¿movilización puntual o un reencuadre real de la vivienda como cuestión laboral?
El editorial de octubre de la Redacción Sindicalismo y colaboradores lo formula directamente: «Podemos discutir cuánto suben los salarios, pero la pregunta verdaderamente importante es cuánto podemos hacer con ellos después de pagar lo imprescindible.»
El salario no se mide solo en nómina, sino en lo que queda después del alquiler, la energía y el transporte. Y en septiembre de 2026 la respuesta es: bastante poco.
CGT lo recoge en su comunicado, según informa Agencias Confederales: la organización responsabiliza a las administraciones de no haber protegido a quienes sufren la especulación, y plantea que la lucha por la vivienda debe vincularse con el resto de conflictos laborales. El sindicato también respalda el llamado Decreto Maricarmen, las cinco medidas del Sindicato de Inquilinas que incluyen regulación de alquileres de temporada, prórrogas efectivas y congelación de precios.
Lo que significa que el debate no es solo cuánto se regula el alquiler, sino quién posee el parque habitacional y en beneficio de quién funciona.





