El IPC de marzo ha registrado una subida de 1,1 puntos con respecto a febrero, escalando hasta el 3,4 % por el fuerte incremento, sobre todo, del precio de la energía por la guerra en Irán. El IPC mensual también subió de forma similar, el 1,2 %. Son cifras mensuales que no se veían desde los primeros meses de la invasión de Ucrania.
El transporte, por lo tanto, pero también la energía del hogar, han sido los productos básicos más golpeados. El combustible para vehículos ha subido más de 5 puntos, hasta el 5,3 %. Y también la vivienda registró subidas por encima del IPC general: 3,7 %.
En febrero, la siniestralidad laboral se ha incrementado, con subidas en los accidentes con baja, en jornada, los accidentes in itinere y el número de personas que perdieron la vida en su puesto de trabajo. Durante el mes de febrero, 46 personas trabajadoras (44 hombres y 2 mujeres) fallecieron en jornada laboral, y 8 en el trayecto al ir o volver, cifras superiores a las del mes de enero. En total, 2026 lleva un saldo de 104 víctimas mortales laborales.
Si bien es verdad que los datos de accidentes graves habían disminuido notablemente en enero con respecto al mismo periodo de 2025, en este febrero se han producido 320, dejando un saldo total superior al del año pasado en los dos primeros meses del año de 2026, con 527 en total.
50.130 accidentes con baja en febrero
La siniestralidad laboral ha dejado 50.130 accidentes con baja, de los cuales 42.842 fueron en jornada y 7.288, in itinere, durante el mes de febrero. Estos datos superan ampliamente a los de enero, que, en conjunto, nos llevan a un inicio de 2026 dramático con datos casi idénticos a los del año pasad: 91.383 accidentes con baja, siendo 77.663 durante la jornada laboral y 13.720 en el trayecto son el total de este inicio de año.
Aunque los datos apuntan a una disminución de los accidentes con respecto a 2025, la gravedad ha subido. Esta realidad no nos puede desviar de nuestra exigencia a las empresas de invertir en prevención, en servicios de prevención propios y en dotarlos de más recursos. Es necesario acabar con la prevención que solo busca evitar multas y se olvida de su verdadero propósito: proteger la salud y la vida de trabajadoras y trabajadores.
Los fenómenos meteorológicos impactan en la salud laboral
Los datos de siniestralidad laboral in initere merecen una mención especial en un mes de febrero que, siendo el quinto más lluvioso desde 1961, revelan que los fenómenos meteorológicos adversos, cada vez más frecuentes y virulentos, afectan directamente sobre la salud de trabajadoras y trabajadores. Éstos se ven obligados a ir a su puesto de trabajo bajo condiciones de lluvias torrenciales, DANA, fuertes vientos o amenazas de desbordamiento de ríos.
