El Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria ha anunciado este lunes 12 de octubre, durante una comparecencia ante el Ayuntamiento de Bilbao, su apoyo a la huelga general convocada para el 11 de noviembre por el derecho a la vivienda y los salarios dignos. El colectivo vincula esta movilización con la defensa del sistema público de pensiones y la distribución de la riqueza, y se propone contribuir a la convergencia entre trabajadores en activo, personas jubiladas y movimientos sociales.
Las escalinatas del Ayuntamiento bilbaíno son un escenario habitual para un movimiento que lleva más de ocho años celebrando concentraciones semanales. Esta vez, la comparecencia ha servido para confirmar que las reivindicaciones de los pensionistas no quedan fuera de la convocatoria del 11N. A su juicio, el precio de la vivienda, los salarios y las pensiones forman parte de un mismo debate sobre las condiciones materiales de vida.
El IPC y las pensiones vuelven al centro de la discusión
El movimiento exige que la próxima revalorización de las pensiones tenga en cuenta el IPC real y reclama una paga extraordinaria al terminar 2026 para compensar la pérdida de poder adquisitivo que denuncia durante el año. También pide corregir el deterioro acumulado que, según su análisis, se deriva del actual sistema de actualización de prestaciones entre 2021 y 2026. Son exigencias del colectivo, no medidas aprobadas por el Gobierno.
Entre sus propuestas se encuentran equiparar las pensiones mínimas al salario mínimo interprofesional neto de una jornada completa y suprimir definitivamente los coeficientes reductores que afectan a jubilaciones anticipadas de personas con 40 o más años cotizados. La organización insiste en que la duración de las carreras laborales debe tenerse en cuenta al abordar estas penalizaciones.
Una movilización que une generaciones
En su comunicado, los pensionistas defienden participar en las luchas que busquen garantizar salarios, pensiones y vivienda dignos. El apoyo no supone que las personas jubiladas puedan realizar un paro laboral del mismo modo que las plantillas en activo; implica respaldo público, presencia en las movilizaciones y trabajo de organización social en torno a la fecha convocada.
En la comparecencia también han expresado su preocupación por posibles retrocesos en derechos sociales y han situado el debate de las pensiones en el contexto de las elecciones generales anunciadas para el 29 de noviembre. Sus advertencias sobre determinadas propuestas políticas corresponden a la posición del propio movimiento.
Imagen de archivo del movimiento pensionista.





