La primera jornada de huelga del curso 2026-2027 ha arrancado con cortes de carreteras en el área metropolitana de Barcelona, el Maresme, el Vallès, el Camp de Tarragona, las Terres de l’Ebre y las vías del tren de alta velocidad en Lleida. Unas 5.000 trabajadoras de la educación han llenado el centro de Barcelona, y centenares se han manifestado en Girona, Tarragona, Manresa y Sabadell. La jornada ha cerrado con macroasambleas donde la respuesta ha sido unánime: el ciclo de movilizaciones continúa. La juventud universitaria, que ya estuvo presente a lo largo de todo el ciclo de huelgas del curso pasado, ha vuelto a estarlo y ha llamado a extender la lucha a las universidades.
La jornada ha arrancado desde primera hora con acciones descentralizadas por todo el territorio. Hacia las 7.25, cerca de un centenar de docentes han cortado la Ronda Litoral en la Barceloneta en ambos sentidos. En poco tiempo se han sumado cortes en la Pota Nord (B-20) en Santa Coloma de Gramenet, en la C-31 en l’Hospitalet, en la C-58 en Sant Quirze del Vallès —donde unas 150 personas han detenido la circulación en sentido Barcelona—, en la AP-7 en Granollers, en la C-32 y la C-60 en Argentona y en la N-340 en Tarragona.
En Lleida, una veintena de manifestantes han ocupado las vías del AVE en la estación hasta que los antidisturbios de los Mossos los han desalojado e identificado a tres. En Manresa, un cordón policial ha impedido a los docentes cortar la C-55, y en Tarragona cerca de setenta maestros que intentaban bloquear el acceso al puerto por la A-27 han encontrado el mismo obstáculo policial, acabando la asamblea ante los agentes entre gritos de «Som docents, no delinqüents».
Las macroasambleas han cerrado la jornada con un voto mayoritario a favor de continuar las movilizaciones. Laura Gené, secretaria general de Enseñanza de CGT Catalunya, ha dejado claro cuál es el mínimo para negociar: «No queremos el conflicto por el conflicto, queremos un acuerdo, pero no podemos aceptar un cheque en blanco a cambio de una desconvocatoria de huelga.»
Y ha advertido que ningún acuerdo puede quedarse corto: «Sería demasiado superficial llegar a un acuerdo en una mesa sectorial docente. Hay que resolver el problema en toda su profundidad, porque las aulas ardemos y las ratios nos ahogan, pero también sufrimos que las cuidadoras estén externalizadas, la falta de PAE o la precariedad con la que tiene que trabajar el 0-3.» En Lleida, la asamblea ha planteado nuevas jornadas de huelga en octubre si el Gobierno no fija por escrito un calendario de negociación.
La juventud universitaria, que ya estuvo al lado del movimiento educativo a lo largo de todo el ciclo de huelgas del curso pasado, ha vuelto a estarlo hoy. Pablo, portavoz de Contracorrent, lo ha dicho con claridad: «Tenemos que extender esta lucha a las universidades, porque son nuestras condiciones de aprendizaje y serán nuestras futuras condiciones de trabajo. El gobierno central ha comprometido 50.000 millones de euros para los presupuestos militares. Lo decimos claro: defendemos la enseñanza y tumbamos el rearme.» La próxima cita es la asamblea general de la AEC del 19 de septiembre. Si la consejería no convoca el comité de huelga, el curso 2026-27 no será un curso de paz.
