La CGT denuncia “precarización, riesgo laboral, desprotección, falta de medios, deficiencias en alojamiento y alimentación y desprecio institucional” de la DGA con los y las bomberas forestales durante “los grandes incendios forestales de este mes de julio”.
La sección sindical de la Confederación General del Trabajo (CGT) en la empresa pública SARGA ha mostrado su “profunda preocupación y malestar” ante el deterioro progresivo de las condiciones laborales que sufren las bomberas y bomberos forestales de Aragón durante las campañas de extinción. El sindicato denuncia “la falta de visibilización y el desprecio institucional por parte del Gobierno de Aragón, que continúa eludiendo el uso de la categoría profesional formal de Bomberos Forestales en sus comunicaciones públicas, relegándolos a términos obsoletos como retenes o brigadistas”.
A esta falta de reconocimiento se suma “una preocupante falta de medios humanos”. Según explica CGT, el operativo trabaja frecuentemente con brigadas incompletas de apenas tres integrantes. El reciente Incendio Forestal de Orés ha evidenciado “la vulnerabilidad del sistema: la emergencia requirió el despliegue de 22 de las 27 brigadas de la provincia de Zaragoza, lo que habría dejado al territorio sin capacidad de respuesta e indefenso en caso de haberse originado de forma simultánea otro Gran Incendio Forestal (GIF)”, subrayan.
Turnos extenuantes y descansos que incumplen la normativa
La situación del personal de extinción contrasta drásticamente con la de otros cuerpos de emergencia. CGT señala que los bomberos forestales “encadenan jornadas de hasta 7 días consecutivos con turnos de 12 horas diarias de intervención. Los descansos entre jornadas no alcanzan en muchas ocasiones las 10 horas reglamentarias”, un hecho que el sindicato ya ha puesto en conocimiento de la Inspección de Trabajo. A modo de comparativa señalan que “un bombero del Ayuntamiento de Zaragoza realiza un máximo de 12 horas en el incendio y disfruta posteriormente de 4 días de descanso antes de su siguiente turno”.
La situación es especialmente crítica para los conductores de los camiones autobomba 4×4. “Estos profesionales acuden en solitario a las emergencias, manteniendo una actividad constante en la bomba de impulsión o realizando trayectos de recarga de agua durante 12 horas seguidas. Mientras que la legislación laboral general de transportes exige por seguridad pausas obligatorias y 11 horas de descanso diario, en las y los bomberos forestales conductores de SARGA estas condiciones se incumplen sistemáticamente debido a los tiempos de desplazamiento de entrada y salida del incendio”, enfatizan desde CGT, y añaden que “actualmente, en el incendio de Orés hay conductores que acumulan siete días seguidos de trabajo con jornadas de 12 horas sin previsión de relevo debido a que la plantilla cuenta únicamente con dos conductores por vehículo”.

Deficiencias severas en alojamiento, alimentación y salud laboral
Asimismo, el sindicato califica de “inviable el descanso en los albergues habilitados. El uso de habitaciones compartidas por personal de distintos turnos, con constantes entradas y salidas, ruidos y luces encendidas, impide conciliar el sueño tras jornadas de 12 horas de esfuerzo extremo”.
Además, CGT califica como “crónica la mala gestión del avituallamiento”. El sindicato lamenta que “la alimentación de los profesionales dependa de la solidaridad de los vecinos de los municipios afectados, recibiendo en muchos casos un único bocadillo frío para afrontar 12 horas de trabajo físico, carente de los niveles de proteína y calorías necesarios”. La organización sindical recuerda que “existen cocinas portátiles y profesionales cualificados que podrían contratarse para garantizar comida caliente y adaptada a las necesidades energéticas de una emergencia”.
Los delegados sindicales de CGT en SARGA alertan de “graves carencias en prevención de riesgos de salud”
“Falta de higiene química: los monos ignífugos no se lavan diariamente, obligando al personal a vestir ropa contaminada por sustancias cancerígenas derivadas de la combustión. Equipamiento deficiente: llevamos más de un año denunciando el modelo de botas de extinción nuevas que producen rozaduras graves después de un año de uso continuo. Falta de asistencia sanitaria: en el incendio de Orés se han registrado golpes de calor y evacuaciones de urgencia sin que el Gobierno de Aragón tuviera contratado de forma preventiva el servicio de una ambulancia del 061 para el Puesto de Mando Avanzado (PMA)”, enfatizan desde la CGT.
La DGA anclada en el siglo pasado
Para CGT “la dirección de Incendios Forestales de SARGA y determinados jefes de servicio de la Dirección General de Gestión Forestal de la DGA permanecen anclados en el siglo XX”. Bajo el pretexto del control del erario público, el sindicato afirma que “se está precarizando el operativo y convirtiendo el trabajo diario en una actividad de alto riesgo”.
“Se nos exige una profesionalidad absoluta en primera línea de fuego, pero recibimos a cambio una gestión obsoleta basada en promesas de futuro que nunca se cumplen”, concluyen desde la sección sindical, exigiendo “la adopción inmediata de medidas correctoras que garanticen la seguridad, la salud y la dignidad laboral de todo el colectivo”.
Fuente Ara.info