Más de 300 personas asistieron este 19 de mayo al acto organizado por la CGT y la Fundación Salvador Seguí en el Teatre Bartrina de Reus para la presentación y estreno del documental El eco de los pasos. Historia de Joan García Oliver, dirigido por Gonzalo Mateos. La cita se convirtió en mucho más que una proyección cinematográfica: fue un homenaje colectivo a una de las figuras más destacadas del anarcosindicalismo ibérico y a la memoria obrera y libertaria de Reus.
Por Redacción Sindicalismo y colaboradores.
El teatro, situado en la ciudad natal de Joan García Oliver, se llenó por completo en una jornada cargada de emoción, memoria histórica y reivindicación social. Militantes sindicales, personas vinculadas a los movimientos sociales, historiadores y vecinos de la ciudad compartieron un espacio donde el pasado volvió a dialogar con el presente.
El documental recorre la vida y trayectoria revolucionaria de Joan García Oliver, desde sus orígenes obreros hasta su papel central dentro de la CNT y el movimiento libertario durante los años de la Revolución Social y la Guerra Civil. La obra pone especial atención en su compromiso con la organización de la clase trabajadora, la autogestión y la lucha contra el fascismo, así como en las contradicciones y debates internos que marcaron aquella época histórica.

A través de imágenes de archivo, testimonios y una cuidada reconstrucción histórica, El eco de los pasos recupera la dimensión humana y política de una figura que continúa despertando interés y debate décadas después de su muerte. La película también sirve como reflexión sobre la necesidad de conservar la memoria de quienes lucharon por transformar la sociedad desde posiciones revolucionarias y emancipadoras.
Durante el acto se destacó la importancia de mantener viva la memoria libertaria y obrera en un contexto marcado por la precarización laboral, el auge de discursos autoritarios y el vaciamiento de la memoria histórica popular. Desde la organización se insistió en que recordar a figuras como García Oliver no responde únicamente a una labor historiográfica, sino también a la necesidad de recuperar experiencias de lucha colectiva y de organización obrera desde abajo.
La respuesta del público confirmó el interés existente por recuperar la historia del anarcosindicalismo y de la clase trabajadora organizada. El lleno absoluto del Teatre Bartrina simbolizó, en cierto modo, el regreso de Joan García Oliver a su ciudad natal, donde su figura sigue formando parte de la memoria popular de Reus y del patrimonio histórico del movimiento obrero.
Con iniciativas como esta, la CGT continúa apostando por la difusión de la cultura libertaria y la recuperación de episodios fundamentales de la historia social, acercando nuevas generaciones a figuras y experiencias que marcaron profundamente la lucha por la emancipación de la clase trabajadora.















