València conserva una tradición poco conocida pero persistente: la enseñanza del esperanto como herramienta de comunicación internacional, cultura popular y encuentro entre personas de distintos países. El Grupo Esperanto de Valencia mantiene viva una actividad docente que atraviesa varias generaciones y que, en distintos momentos, ha pasado por la universidad, asociaciones culturales, espacios libertarios y cursos abiertos a cualquier persona interesada.
Una lengua pensada para entenderse
El esperanto nació a finales del siglo XIX con una idea sencilla: crear una lengua internacional fácil de aprender que no perteneciera a ningún Estado ni sustituyera a las lenguas propias. Esa propuesta encontró desde muy pronto eco entre sectores obreros, libertarios, internacionalistas y movimientos de educación popular, que vieron en ella una herramienta útil para relacionarse sin depender de las lenguas de las grandes potencias.
En València esa tradición ha tenido una continuidad especialmente larga. La enseñanza del idioma no se ha limitado a academias o círculos especializados, sino que ha aparecido en espacios muy diferentes, desde aulas universitarias hasta asociaciones de barrio y centros vinculados al movimiento sindical.
Del aula universitaria a los espacios populares
Uno de los momentos destacados llegó en 1998, cuando se organizó un curso universitario de esperanto en València que reunió a alrededor de sesenta estudiantes y contó con reconocimiento académico. Aquella experiencia mostró que una lengua creada más de un siglo antes seguía despertando interés entre nuevas generaciones.
La enseñanza continuó después fuera del ámbito universitario. En 2008, CGT València organizó un curso en su biblioteca libertaria, recuperando una relación histórica entre esperanto, sindicalismo y cultura obrera. No era una coincidencia: durante buena parte del siglo XX, el aprendizaje de idiomas, las bibliotecas sindicales y los ateneos formaron parte de una misma idea de emancipación basada en compartir conocimientos.
Cursos gratuitos y más de 300 clases en Cheste
La actividad docente se extendió también a Cheste, donde el movimiento esperantista local ha impulsado cientos de sesiones formativas. Según la trayectoria recogida por el propio Grupo Esperanto de Valencia, allí se han celebrado más de 300 clases, además de actividades vinculadas a encuentros lingüísticos y educación de personas adultas.
Una característica se ha repetido a lo largo de los años: buena parte de los cursos han sido gratuitos o de acceso muy económico. La prioridad no ha sido convertir la enseñanza en un negocio, sino facilitar que cualquier persona pueda acercarse a la lengua, aprender sus bases y participar después en una comunidad internacional.
Una tradición que continúa
El Grupo Esperanto de Valencia continúa ofreciendo posibilidades de aprendizaje presencial y también recursos para estudiar a distancia. La llegada de internet ha cambiado las herramientas, pero no demasiado la idea original: aprender una lengua común para comunicarse directamente con personas de otros lugares sin exigir que una de ellas abandone su idioma en favor del de la otra.
La historia del esperanto en València recuerda además algo que durante décadas estuvo muy presente en la cultura obrera: aprender no era únicamente una forma de mejorar profesionalmente. Los sindicatos, ateneos, bibliotecas y asociaciones populares entendían la formación como una manera de ampliar horizontes, compartir ideas y construir relaciones más allá de las fronteras.
Internacionalismo también desde las palabras
Hoy el esperanto es una lengua minoritaria, pero continúa reuniendo hablantes, cursos, publicaciones y encuentros internacionales. En València, su supervivencia durante décadas tiene menos que ver con la nostalgia que con la continuidad de una red de personas convencidas de que comunicarse en igualdad sigue teniendo sentido.
En tiempos en que casi todo parece medirse por su rentabilidad inmediata, mantener vivo un idioma construido para facilitar el entendimiento entre personas resulta también una pequeña forma de resistencia cultural. Y en València, esa historia todavía se sigue enseñando.
Más información sobre los cursos y la actividad docente del Grupo Esperanto de Valencia: valencia.esperanto.es/es/docencia/



