A falta de conocer la estadística de siniestralidad completa de 2025, hasta el mes de noviembre han fallecido en accidente laboral un total de 686 personas trabajadoras. 550 murieron durante la jornada de trabajo, y 136, en accidentes in itinere. Esto supone que, en lo que va de año, han muerto dos personas trabajadoras al día por causas relacionadas con su trabajo.
Por sectores, Servicios continúa registrando la cifra más elevada de mortalidad en jornada laboral, con 242 fallecimientos. No obstante, es Construcción el sector en el que se produce el mayor incremento de accidentes mortales hasta noviembre: 21,9% y un total de 156 personas fallecidas.
“Aunque hay un descenso con respecto a las cifras de 2024 (-7,4%), esta reducción porcentual no puede servir para maquillar una realidad dramática. Estamos hablando de vidas humanas, de personas que no han regresado a casa tras su jornada laboral”, señala la secretaria de Acción Sindical y Empleo, Sara García.
Desde USO insistimos en que muchos de estos accidentes podrían evitarse y están directamente relacionados con deficiencias en la prevención de riesgos laborales, la precariedad del empleo y la falta de control efectivo sobre el cumplimiento de la normativa de seguridad y salud en el trabajo. “Reclamamos un refuerzo real de las políticas de prevención, más medios para la Inspección de Trabajo y una mayor implicación tanto de las empresas como de las administraciones públicas. Trabajar no puede seguir costando la vida”, concluye García.
Más de 1 millón de accidentes de trabajo hasta noviembre
Hasta noviembre de 2025 se han registrado más de un millón de accidentes de trabajo. De ellos, 574.846 causaron baja laboral, mientras que 503.493 no derivaron en baja. En ambos casos se observa un descenso respecto al mismo periodo del año anterior, del 1,5 % y del 1,7 %, respectivamente.
De los accidentes con baja, 491.634 se produjeron durante la jornada de trabajo, lo que supone una reducción del 2,1 % respecto a 2024. Sin embargo, los accidentes in itinere, que alcanzaron los 83.212 casos, aumentaron un 2,5 %.
Estos accidentes, que se producen en los desplazamientos de ida y vuelta al trabajo, reflejan una realidad laboral cada vez más precarizada: largas jornadas, turnos irregulares, dificultades para conciliar y desplazamientos cada vez más largos. Todos ellos, factores que incrementan la fatiga, el estrés y el riesgo de sufrir este tipo de siniestros.
