CGT València ha expresado su apoyo a la acampada por la vivienda instalada en la plaza del Ayuntamiento y ha llamado a participar en las movilizaciones impulsadas por el movimiento por la vivienda. El sindicato sitúa el problema en el encarecimiento de los alquileres, la especulación inmobiliaria, la turistificación y la creciente dificultad de la clase trabajadora para acceder a una vivienda digna.
“La vivienda es un derecho, no un negocio”
En un comunicado difundido este 6 de octubre, CGT València denuncia que un derecho básico se ha convertido en una mercancía al servicio de fondos de inversión, grandes propietarios y rentistas. La organización advierte de que el aumento continuado de los precios está expulsando a trabajadores y trabajadoras de sus propios barrios.
El sindicato relaciona directamente la crisis de la vivienda con las condiciones de vida de la clase trabajadora: salarios que no acompañan al coste de la vida, alquileres cada vez más elevados y una parte creciente de los ingresos familiares destinada únicamente a conservar un techo.
Apoyo a la acampada de València
CGT València considera que la acampada representa una respuesta organizada frente a la especulación y la falta de soluciones políticas. La organización anima tanto a su afiliación como al conjunto de trabajadores y trabajadoras a acercarse, apoyar y participar en las convocatorias surgidas del movimiento por la vivienda.
La protesta instalada en la plaza del Ayuntamiento continúa creciendo. Este miércoles supera las 500 tiendas y reúne en torno a 1.300 personas, según las últimas cifras difundidas desde la propia movilización. La acampada mantiene su carácter indefinido y se organiza mediante asambleas y grupos de trabajo.
Vivienda y salarios, el mismo conflicto
Para CGT, la vivienda no puede separarse del conflicto laboral. Cuando una parte cada vez mayor del salario termina en manos de propietarios, fondos o empresas inmobiliarias, la pérdida de poder adquisitivo no se limita al convenio o a la nómina: se traslada directamente a la posibilidad de vivir de forma autónoma.
La organización señala además el peso de la turistificación y de los grandes tenedores en la transformación de los barrios y denuncia una situación en la que quienes trabajan en la ciudad encuentran cada vez más dificultades para poder seguir viviendo en ella.
CGT vuelve a poner sobre la mesa la huelga general
El comunicado termina con un llamamiento explícito a avanzar hacia una huelga general. La propuesta conecta la lucha por la vivienda con la capacidad de presión de los centros de trabajo y sitúa el acceso a un hogar digno dentro de las reivindicaciones generales de la clase trabajadora.
Mientras la acampada continúa en el centro de València, el apoyo sindical amplía un conflicto que ya no se plantea únicamente como una protesta de inquilinos, sino como una cuestión directamente ligada a salarios, precariedad y condiciones materiales de vida.




