La Red Sindical Internacional de Solidaridad y Luchas transmite la información recibida de compañeros sindicalistas de Venezuela. Con Venezuela, como con Palestina, como con Ucrania, como con Sudán, como en cualquier parte del mundo, nada sustituye al contacto directo entre trabajadores y trabajadoras. Para nuestra clase social, es la mejor fuente de información, la mejor manera de construir luchas comunes.
Esto es lo que dicen los compañeros del Comité Nacional de Conflicto de Trabajadores en Lucha:
«En primer lugar, para que las cosas queden claras, aunque este punto sea obvio tanto para ustedes como para nosotros: condenamos totalmente la intervención militar estadounidense.
Antes del 3 de enero, ya se habían producido 22 intervenciones armadas de Estados Unidos contra Venezuela. El 3 de enero, ninguna de las tres fuerzas militares del Estado venezolano reaccionó. 150 aviones US sobrevolaron la capital, 15 helicópteros estadounidenses aterrizaron allí, sin respuesta. Esto da lugar a interrogantes… ¡Durante años, el gobierno nos decía que Rusia nos protegería en caso de un ataque imperialista US!
La realidad es que el régimen sigue en pie, al igual que la represión y las restricciones a las libertades; incluso se han reforzado desde el 3 de enero. Se ha publicado un nuevo decreto, motivado por el estado de emergencia.
El presidente de los Estados Unidos se posiciona como policía del mundo. ¡Es bien sabido que lo que le interesa en Venezuela no es la democracia, sino el petróleo! Hay que entender algo esencial: incluso bajo Chávez, y por supuesto también después de Chávez, el imperialismo estadounidense nunca desapareció de nuestro país, las multinacionales siempre han estado presentes en Venezuela. Chevron es su figura más destacada. Cuando los sindicalistas del sector petrolero denunciaban los regalos petroleros hechos a Cuba, Irán, Rusia o China, ¡se les tachaba de partidarios del imperialismo! Para cumplir con la Constitución, en cada contrato petrolero hay una empresa venezolana, pero siempre minoritaria, bajo el control de una multinacional. Los Estados ruso y chino han invertido mucho en Venezuela. ¡Hoy nos encontramos en medio de la lucha y los acuerdos entre los imperialistas estadounidenses, rusos y chinos!
Bajo la apariencia del antiimperialismo, el grupo dirigente que estaba en el gobierno, y que sigue estándolo, se ha vuelto proimperialista. La ausencia de respuesta a la intervención militar del 3 de enero y la continuación del gobierno a través de la que era vicepresidenta muestran el acuerdo tácito con Estados Unidos.
Es cierto que algunas personas en el país esperaban una intervención exterior de este tipo para que se restablecieran las libertades. Esa no es nuestra posición, no es lo que interesa a la clase obrera. Como se ha dicho anteriormente, ese no es en absoluto el objetivo de la intervención estadounidense, ni tampoco es lo que quiere hacer el gobierno respaldado por Estados Unidos. Por otra parte, no podemos aceptar el principio mismo de una intervención militar imperialista.
Como trabajadores y trabajadoras, sindicalistas, ¿cuáles son nuestras prioridades? Debemos continuar la lucha por la democracia, por la liberación de todos los presos políticos, por los derechos de los trabajadores y trabajadoras, y por el respeto del derecho a la autodeterminación de los pueblos, incluido el nuestro.
Hay que dar algunos datos concretos a los compañeros y compañeras de otros países para que comprendan bien nuestra situación, la situación de la clase obrera venezolana, en la línea de lo que ya pudimos expresar en la reunión de la Red Sindical Internacional de Solidaridad y Luchas, en noviembre de 2025:
– En 2018 se aplicaron medidas de austeridad muy estrictas, bajo el nombre de «programa de recuperación, crecimiento y prosperidad económica». Esto se tradujo en la prohibición de los aumentos salariales, mientras que los precios se liberalizaron.
– ¡El salario oficial es de menos de un dólar al mes! Es el coste de dos litros de gasolina. Hay primas, que suelen oscilar entre 120 y 150 dólares. No ha habido aumentos salariales desde hace años.
– En el sector petrolero, el convenio colectivo no se ha revisado desde hace cuatro años; así se satisface una de las exigencias de las multinacionales.
– Se han ganado muchos casos judiciales: por el pago de salarios impagados, por despidos improcedentes, para exigir readmisiones, etc. Pero las empresas públicas no respetan estas decisiones y el Gobierno lo ha permitido.
– Desde el 3 de enero, da la impresión de que se han dado instrucciones para que las propias decisiones sean contrarias a las legítimas reivindicaciones de los trabajadores y trabajadoras.
– Solo en el sector petrolero hay 120 trabajadores en prisión, sin siquiera una acusación formal; la represión antisindical y anti-obrera es muy fuerte: el decreto de situación de emergencia legaliza las detenciones extrajudiciales. Se multiplican los controles, por ejemplo, del contenido de los teléfonos personales. El ejército aumenta la presión en las empresas.
Ahora más que nunca, nuestra tarea es unificar a la clase obrera, basándonos en sus reivindicaciones y en la exigencia de sus derechos. Si bien la “gran movilización nacional del 15 de enero” está suspendida por el momento, habrá acciones en los próximos días y semanas. El apoyo del sindicalismo internacional será importante para nosotros.
El internacionalismo también es importante para los millones de venezolanos y venezolanas en el exilio. Hay que combatir las ilusiones sobre la intervención estadounidense y la «ayuda» de las multinacionales.
La ley prevé el control obrero en las empresas y el control popular de las cuentas públicas. Pero eso no existe. También debemos hacer hincapié en este tipo de cosas, para demostrar que la salida a la pobreza, la represión, etc., que vivimos desde hace años, no está en el capitalismo de las multinacionales ni en las intervenciones imperialistas.
Debemos continuar las discusiones con nuestros compañeros y compañeras, nuestros vecinos y vecinas, para que el mayor número posible comparta nuestras posiciones: ¡defensa de las reivindicaciones obreras, liberación de los presos y presas políticos, respeto de las libertades, denuncia de los imperialismos!»
